Seis termos probados por nuestros expertos para que tu café sepa como recién hecho

Marta Romero

Lunes por la mañana y llueve. No, no era suficiente con que fuese simplemente lunes. Y quien dice lunes, habla de los martes, miércoles o jueves (los viernes ya dan menos pereza)... La vida es difícil en esos momentos en los que suena el despertador, es ya casi invierno y tenemos que ir a la oficina. Y se complica aún más cuando llegas y descubres que la máquina de café no funciona o que no queda ninguna cápsula para despertarte. Estamos de acuerdo en que un café recién hecho es siempre mejor, pero ¿no es mejor asegurarse de tener al menos eso, un primer café?

Quizás tú ya sabes de esto, de llevarte tu dosis de cafeína ya preparada desde casa, es tu bien más preciado a primera hora; porque no tienes esa mágica cafetera en el trabajo o prefieres el tuyo propio. Y, con lo rápido que vamos, seguro que más de una vez se te ha derramado por el camino, se han escapado unas gotas en tu bolso favorito o ha llegado completamente congelado a tu mesa. Tenemos la solución y son estos termos de los que vamos hablarte.

Para escogerlos, hemos buscado aquellos que mantengan la temperatura al menos dos o tres horas, que nos permita beber fácilmente, además de limpiarlo de forma sencilla, no nos produzca quemaduras y nos asegure que nuestra bebida calentita llega completa hasta el final. Elegir uno u otro ya depende de ti, de la capacidad que necesites, las horas que lo alargues, cómo llevarlo y, por qué no, el color y forma que más te guste.