Los secretos que se esconden en el armario de El príncipe de Bel-Air

Los 148 episodios de El príncipe de Bel-Air distribuidos en seis temporadas supieron a poco a los seguidores de esta sitcom de NBC que fue emitida entre 1990 y 1996. Los espectadores deseábamos que continuara la historia centrada en un chico de Filadelfia al que su madre manda a vivir con sus tíos ricos de Bel-Air (Los Ángeles) y recientemente nuestro sueño se ha hecho realidad. Según ha apuntado The Hollywood Reporter se va a desarrollar un spin-off con la estrella de la comedia, Will Smith, como supervisor que indudablemente nos hará regresar a los orígenes.

(©NBC)

Aunque esta serie derivada no podrá contar con la presencia del tío Phil, puesto que el actor James Avery falleció en 2013 debido a complicaciones de una cirugía cardíaca, irremediablemente está enfocada a los más nostálgicos. Y es que la ficción original cocreada por Quincy Jones, Andy Borowitz y Susan Borowitz se ha convertido en una de las historias televisivas más recordadas por combinar de forma magistral el talante cómico e hilarante con una trama conmovedora que refleja problemas reales como el racismo o el clasismo.

Sin embargo, a pesar de que El príncipe de Bel-Air fue una de las series más exitosas de los noventa y una de las que mejor ha envejecido con el paso de los años gracias a su presencia en el catálogo de Netflix, lo cierto es que son muchos los trapos sucios que rodean esta ficción cuyo cierre estaba previsto para la cuarta temporada pero que, debido al envío masivo de cartas de los fans en forma de protesta a NBC, se extendió por dos tandas más.

Entonces, ¿por qué no todo fueron risas aunque así lo pareciera en la pantalla?

Si nos centramos primeramente en el protagonista, Will Smith, no debemos pasar por alto que El príncipe de Bel-Air le salvó de ir a prisión y de la bancarrota como consecuencia de no saber administrar correctamente su dinero como el propio actor reveló en un vídeo de YouTube. Y es que antes de participar en esta ficción que catapultó su carrera, formó un grupo de hip-hop con su amigo Jessy Jeff: DJ Jazzy Jeff & The Fresh Prince.

Aunque la banda ganó un Grammy en su estilo musical en el año 1998 con la canción Summertime y Will Smith percibió su primer millón de dólares a los veinte años, el reconocido actor derrochó sus ganancias rápidamente, evadiendo los impuestos sobre la renta. Es más, se calcula que tenía una deuda tributaria de 2,8 millones de dólares en impuestos atrasados. Por eso, tuvo que pagar directamente al gobierno norteamericano el 70% de cada cheque de las tres primeras temporadas de la mítica serie de los noventa.

Ahora que si nos enfocamos en la relación entre el reparto, tampoco fue tan idílica como durante décadas hemos asumido en el seno de una serie repleta de momentos divertidos. Por ejemplo, la tensión entre Will Smith y Tatyana M. Ali era constante en el rodaje de algunos episodios ya que la actriz encargada de dar vida a Ashley Banks se quejaba reiteradamente de la forma de actuar de su primo en la ficción, con el que delante de cámaras mantenía muy buena relación. Parece ser que el protagonista principal confundía los argumentos del guion ya que cuando comenzó a interpretar el papel no tenía ninguna experiencia previa en la actuación profesional.

Con el paso de los años el propio Will Smith ha declarado que se avergüenza al recordar sus primeras actuaciones en El príncipe de Bel-Air: "Si ves los primeros cuatro o cinco episodios, puedes verme murmurando las frases de los demás. Es terrible y no puedo soportar verlo", expresó en una entrevista en el programa The Graham Norton Show a la par que matizaba que "fue mi primer papel y estaba muy concentrado en tener éxito, así que aprendí todo el guion, incluso las frases del resto de personajes".

Los propios ejecutivos de NBC casi despidieron a Will Smith porque pensaban que era un pésimo actor y que no tenía futuro en la interpretación. Afortunadamente los creadores y productores de la serie convencieron a la cadena del potencial de la estrella principal. Curiosidades de la vida, su actual mujer, Jada Pinkett Smith, intentó conseguir el papel de Lisa (la novia del protagonista) pero fue rechazada debido a la falta de química inicial con su pareja, además de su diferencia de altura.

La incomodidad también reinó en el set de rodaje hasta el despido de la intérprete Janet Hubert-Whitten tras la tercera temporada. La encargada de encarnar inicialmente a la tía Vivian tuvo que abandonar la serie tras quedarse en estado, asumiendo que una de las cláusulas del contrato de las actrices prohibía los embarazos durante su participación en la comedia estadounidense. Aunque por aquel entonces la actriz no compartió ninguna explicación pública tras su marcha, la relación tanto con sus compañeros de elenco como con el equipo de la producción ya era insostenible desde hacía tiempo.

Es más, se comenta que sus discusiones con Will Smith eran pan de cada día y que la estrella de Filadelfia constantemente tenía que recordarle que la serie se titulaba El Príncipe de Bel-Air, no Philip y Vivian de Bel-Air. De hecho, su mala relación se ha mantenido con el paso del tiempo ya que quince años después de que la ficción saliera al aire, Janet Hubert-Whitten, cuando los medios comenzaron a plantear la idea de una reunión del elenco, le dijo a TMZ que todavía estaba molesta con la forma en que fue despedida, culpando de todo el asunto al propio protagonista: “Nunca habrá una reunión, nunca haré nada con un sujeto como Will Smith. Todavía es un ególatra y no ha crecido. Una reunión con él no ocurrirá nunca en mi vida a menos que haya una disculpa, pero él no conoce esa palabra".

Ya en 2017 Janet Hubert-Whitten atacó la reunión compartida en Instagram de varios de los protagonistas de El príncipe de Bel-Air (Will Smith, Tayana Ali, Alfonso Ribeiro, Karyn Parsons, Daphne Maxwell Reid y Joseph Marcell) asegurando en su perfil de Facebook: “Ya sé que esa furcia de los medios llamada Alfonso Ribeiro ha publicado una supuesta foto de reunión. La gente no para de decírmelo. Él siempre fue un lameculos de Will. Nunca habrá una auténtica reunión de El príncipe de Bel-Air. No tengo interés alguno en ver a ninguna de esas personas. No me ofendo en absoluto, pero esa foto… fue un evento benéfico de Karyn. No obstante, me da pie a concertar alguna reunión en Hollywood para ofrecer mi proyecto de autobiografía Perfection Is Not a Sitcom Mom y contar todo lo que pasó detrás de las cámaras antes de que me vaya de este mundo”. Un mensaje muy duro contra los actores que posteriormente borró de su cuenta pero que medios como Entertainment Weekly recogieron.

Cabe recordar que un año antes, en 2016, la que fuera tía Vivian recurrió igualmente a Facebook para cargar contra el matrimonio Smith por boicotear los Óscar de ese año por su falta de diversidad racial (impulsado por el hashtag #OscarSoWhite). A través de un vídeo incendiario se dirigió a su sobrino en la ficción de los noventa asegurando: “Will, tal vez no merezcas una nominación. Francamente creo que no merecías la nominación al Globo de Oro. El hecho de que las cosas no salgan como tú querías no significa que puedas salir y empezar a pedir a la gente que salga a cantar We Shall Overcome solo para ti. No sois Barack y Michelle Obama”.

Las constantes tensiones con Janet Hubert-Whitten aquí expuestas explican su reemplazo en 1993 por Daphne Maxwell Reid con un personaje quizás más apagado que la primera que resultaba más colorida, pero que se llevaba mejor con el resto del elenco y el equipo de la serie. Cabe destacar que los guionistas adaptaron el embarazo de Vivian y se produjo el nacimiento e incorporación del personaje ficticio Nicky Banks, interpretado por Ross Bagley, en la quinta y sexta temporada. Ahora que el único que se dio cuenta del cambiazo fue Jazz, encarnado por Jeff Townes. Un músico que en 2017 ya dejó caer las conversaciones para resurgir la icónica producción en The Sun: “Sería genial si se llega a hacer y volver a recordar todo eso", expresó a la par que comentó "me siento bendecido por formar parte de algo que la gente sigue recordando con tanto cariño".


A pesar de que este cambio de actriz causó controversia lo cierto es que no es la primera vez que un mismo personaje de serie es asumido por varios intérpretes a lo largo de la historia. Aquí en España la actriz Irene Visedo no ha sido la única encargada de interpretar a Inés Alcántara en Cuéntame cómo pasó ya que este rol también ha sido tomado por Pilar Punzano. En la longeva ficción de Televisión Española la hija pequeña de la familia, María, también ha sufrido una permutación similar. Esmeralda García fue la primera actriz en interpretar a dicho personaje, dándole el testigo posteriormente a Celine Peña. Recientemente, Paula Gallego ha sido la que ha tenido que realizar esta misma acción para que Carmen Climent ocupe este papel.

Muy sonado fue también el caso de Álvaro Recio, el hijo de Antonio y Berta en La que se avecina, cuyo papel finalmente recayó en Víctor Palmero, aunque anteriormente también fue interpretado por Eduardo Espinilla y Sergi Ruiz. Mucho antes, el personaje central de ¡Ala... Dina! también sufrió modificaciones ya que Paz Padilla decidió abandonar la serie y ésta continuó sin ella, siendo sustituida por Miriam Díaz Aroca.

Pero volviendo a la ficción que hoy nos ocupa. Entre los secretos ocultos de la serie también cabe destacar que Alfonso Ribeiro fue despedido y recontratado. El actor que encarna al personaje con el que más nos reímos gracias a su peculiar baile -que por cierto recientemente reconoció que se inspiró en el baile de Eddie Murphy y Courteney Cox en el vídeo Dancing in the Dark de Bruce Springsteen-, fue cesado después de grabar el capítulo piloto. Según contó el propio actor a Digital Spy, "hice la prueba para el papel y lo conseguí, pero tras hacer el piloto, decidieron que mi personaje debía hacerlo otro. Por lo que hubo un momento en el que fui despedido y, luego, readmitido. Había una gran cantidad de posibilidades de que el personaje de Carlton lo interpretase otra persona, pero por suerte la decisión de mantenerme acabó triunfando. El resto es historia". Y es que el presidente de la NBC decidió reconsiderar su postura convirtiendo al primo pijo del protagonista en uno de los pilares fundamentales de la serie.

Aunque para anécdota la que está relacionada con Donald Trump que fue una de las estrellas invitadas a la serie. Si bien fueron más de cuarenta las apariciones estelares de rostros conocidos en El príncipe de Bel-Air la puesta en escena del presidente de los Estados Unidos en el episodio veinticinco de la cuarta temporada ha cobrado especial relevancia con el paso de los años. El político se desenvuelve como pez en el agua delante de las cámaras interpretándose así mismo junto a su esposa de aquel entonces, Marla Maples. Ambos llegaron a la mansión de los Banks para comprar la casa y lo más divertido es que hasta Carlton se desmayó por su presencia. "Todo el mundo me echa la culpa de todo", expresaba el magnate.

No podemos obviar por último el impacto negativo que tuvo El príncipe de Bel-Air en las carreras de algunos miembros del reparto que se vieron perjudicados por la razón real de que no se produjeran más temporadas de esta icónica serie. Y es que está bastante aceptado que el protagonista sentía que su fuerza en el personaje se estaba apagando y que debía despegar su trayectoria con otros roles. Si bien Will Smith consiguió triunfar en la industria y ha continuado explotando su vis cómica en papeles cinematográficos, Daphne Maxwell Reid (la segunda tía Vivian), Alfonso Ribeiro (Carlton), Tatyana M. Ali (Ashley) y Karyn Parsons (Hilary) se vieron encasillados por sus papeles de los noventa y difícilmente han continuado con éxito sus carreras.

Para seguir leyendo:
El regreso de El príncipe de Bel-Air es imposible sin el tío Phil (según Alfonso Ribeiro)
Will Smith se reencuentra con "su primo" Alfonso Ribeiro 22 años después del cierre de El príncipe de Bel-Air

Imagen: ©NBC