'Secretos de familia': Nuevos sospechosos

pars y erern se dedican a interrogar a dos tres posibles culpables d ella muerte de inçi, mientras que nuevos secretos sobre la vida de la joven salen a la luz e ilgaz y ceylin comienzan a acercarse
'Secretos de familia': Nuevos sospechosos

La investigación sobre el asesinato de Inçi sigue su curso en Secretos de familia. Mientras Çinar continúa encerrado como el principal sospechoso, aparecen nuevos datos que llevan a la policía a sospechar que alguien cercano a la difunta, está detrás del crimen cometido.

Por un lado, Pars y Eren deciden interrogar a Zafer. Resulta que el hombre no estuvo en su casa la noche del trágico suceso. No obstante, parece tener una coartada sólida y, con la ayuda de su hija, sale de comisaría sin más problemas. Quien lo tiene más complicado es Ösman, el marido de Aylin, pues envió una serie de mensajes amenazantes a su fallecida cuñada.

El detenido no tiene más remedio que revelar la verdad: «Inçi descubrió que engañé a mi mujer con, una de sus primas. Y yo solo quería asustarla para que no dijera nada, pero no la maté. Jamás haría algo así, por Dios». Como no tienen más prubeas en su contra, las autoridades no tienen más remedio que dejar libre al hombre.

Las miradas, también, se posan sobre Ozan, uno de los profesores de la Universidad de Inçi. Ceylin sigue adelante con su búsqueda de pistas particular y descubre así que el maestro era el amante de su hermana. «Seguro que él le compró el coche que encontramos. No tengo la menor duda», le dice, muy angustiada, a Ilgaz.

Finalmente, la joven decide hacer una llamada anónima a la policía, donde pide que detengan a Ozan. Antes de que este pueda marcharse con su familia lejos del país, es detenido y llevado a comisaría. No solo él, su esposa Nurhan le acompaña, aunque amdos testifican cada uno por su lado. Mientras tanto, algunos agentes llegan hasta la casa del maestro y registran la propiedad. En una pared, encuentran unas pequeñas gotas de sangre.

Ozan confiesa que tuvo una relación con Inçi

Ozan se sincera con la policía y confiesa que la noche en la que Inçi desapareció, fue a verle. Estaban viendo una película juntos en el sofá cuando Nurhan llegó a casa más pronto de lo esperado y les pilló con las manos en la masa. «Ella golpeó a Inçi contra la pared, de ahí la sangre. Pero no le hizo nada más. Simplemente, la echó de nuestro piso. Luego ya no volví a verla», explica.

Nurhan da la misma versión y añade que ella, acto seguido, se fue a dormir a casa de un amigo: «Por supuesto, no quería estar en el mismo sitio que mi esposo». Por lo que ella, tampoco, pudo hacerle daño a Inçi.

Viendo que la explicación de los hechos es bastante creíble, el fiscal Pars no tiene más remedio que dejar al matrimonio en libertad. Eso sí, deberán quedarse en el país y estar disponibles por si fuera necesario que declarasen de nuevo. Ceylin, muy triste, siente que está en un callejón sin salida y nunca dará con la persona que, realmente, le arrebató a su hermana.

La abogada sufre una nueva crisis nerviosa y trata de ir a hablar con Ozan y su esposa antes de que estos abandone las instalaciones policiales. Por fortuna, Ilgaz, que está a su lado, se lo impide y, además, la encierra en su despacho hasta que la pareja se haya marchado. Sabe que si se abalanza sobre los dos, lo único que conseguirá es que la aparten del caso: «Tienes que tranquilizarte».

Ceylin le agradece a Ilgaz que haya estado a su lado en un momento tan complicado. Ambos se han unido mucho por causa de las adversidades a las que ambos han tenido que hacer frente juntos. Cada día que pasa, la conexión entre ambos es más que evidente, aunque, intenten taparlo por todos los medios.

Por otro lado, Çinar sigue encerrado mientras se esclarece qué fue lo qué ocurrió con Inçi y la implicación qué tuvo en su asesinato. La espera se hace larga e Ilgaz, cada vez, pasa menos a verle. El único contacto con el exterior son una serie de mensajes que recibe en los que se le pide que siga callado y sin abrir la boca.