Secret Story a punto de hacer historia por la peor decisión en un reality

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"Hay cosas que significan traspasar la línea, y tú lo has hecho hoy". Con estas palabras y en tono serio Carlos Sobera anunciaba la expulsión inmediata de Sofía Cristo el pasado martes tras cometer una agresión contra Miguel Frigenti en Secret Story. Pero ni si quiera ha pasado una semana y parece que la sanción disciplinaria de la Dj ha quedado en el olvido. Tal es así que el programa, el presentador del debate de los domingos, Jordi González, y varios colaboradores se atrevieron a hacer una propuesta en directo que rompería la regla fundamental de cualquier reality y la decisión tomada por los responsables.

El ansia por dar contenido y ganar audiencia podría llevar al espacio a cometer uno de los mayores errores en la historia de la telerrealidad.

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Se puede jugar con muchas cosas y ser flexible en ciertos casos, pero nunca con algo como una agresión física dentro de un formato de espectáculo televisivo. El agarrón de brazos de Sofía Cristo al periodista no llegó a más, pero fue un gesto nada ejemplar para el respeto que el público merece. Aunque la hija de Bárbara Rey salió arrepentida y en la gala del jueves pidió perdón máximo, sus palabras parecen buscar culpables externos que resten gravedad de alguna manera. Después de todo, viéndola en el Debate del domingo daba la sensación de no haber aprendido mucho de la expulsión: continúa cayendo en peleas y señalando a Frigenti como la pieza clave de su tropiezo. Asume su culpa pero en pequeñito.

Y desde su marcha de la casa por la puerta de atrás, parece que Sofía ha ido creciéndose. Siempre admite su error, pero no se baja de su carro de lo malo, traicionero y provocador que es Frigenti. Sin embargo, por mucho que lo repita, su discurso no hará que la audiencia olvide lo que hizo. Sofía quedará por siempre en la lista de concursantes expulsados por mala conducta. Le guste o no

Pero a quien tampoco se le debe olvidar lo sucedido fue al programa. Este domingo ocurrió algo que hizo saltar todas las alarmas y que, de llevarse a cabo, pondría al reality en un lugar complicado. Sería una contradicción en toda regla y una patada a los valores que tanto se defienden en él y en su cadena

Ante la insistencia de Frigenti de entrar de nuevo en la casa a través de la repesca, el plató entero se revolucionó y hay quienes también pidieron la de Sofía, incluido su presentador, Jordi. "Pues yo proclamo la campaña de 'Repesquemos a Sofía'", dijo aparentemente encantado. Algo a lo que la susodicha respondió saltando casi del asiento y de lo más emocionada. Y, por supuesto, aplaudida por colaboradoras como Alba Carrillo que pidieron su posible reingreso en la casa entre gritos y aplausos. Un escenario bastante inadecuado que no venía a cuento, ni siquiera en broma.

Pero, me pregunto, ¿desde cuándo eso de proponer una repesca a alguien que ha sido expulsado por su mal comportamiento? Y no es que las personas no merezcan segundas oportunidades. Por supuesto que sí, pero todo ha sido muy repentino y sin tiempo de asimilar nada. Plantear la repesca a apenas una semana de lo ocurrido es como prácticamente decir que aquí no ha pasado nada. Es cierto que durante su concurso Sofía había logrado conquistar al público con su buen rollo e historia de supervivencia, pero nada de eso debe dar pie a que nos olvidemos que un reality lo ve mucha gente y no debe ser reflejo de comportamientos violentos.

El cariño que se le tiene a Sofía por su historia personal y por ser una chica encantadora siempre dispuesta a compartir alegría, está apartando de la mesa el tema principal: su mal hacer en el show. Una cosa son sus batallas ganadas y su buen ejemplo en muchos aspectos de su vida, y otra el concurso que ha tirado a la basura. Apenas han pasado 6 días desde lo ocurrido y parece que se nos ha olvidado la razón por la que fue expulsada. Y para nada se trata de crucificarla o condenarla con el destierro televisivo, sino del respeto hacia el espectador fiel de realities.

Nunca antes se ha repescado a un concursante expulsado como tampoco sugerido su retorno con tanto entusiasmo. A lo máximo que sí se ha llegado es aceptar en los reencuentros de Gran Hermano, a personas que fueron expulsadas por la misma razón, por ejemplo a Indhira, quien en su edición de anónimos de GH tiró un vaso de agua por celos a otra compañera. Tuvieron que pasar unos años y el suficiente tiempo para reflexionar y volver al reencuentro con la lección aprendida. No es el caso. Meter a Sofía o darle la oportunidad de entrar en la casa ahora sería premiar una mala conducta.

Además, tampoco hay que olvidar que el propio presentador del debate se prestó a formar parte de la idea de repescar a Sofía Cristo. Una jugada que parece disfrazar un llamamiento desesperado por crear historias que den que hablar en un reality que no está consiguiendo los datos de formatos hermanos, como Supervivientes o Gran Hermano (cuando el programa es similar y hasta se graba en la misma casa). Los datos de audiencia de Secret Story solo repuntan los jueves -gracias a la presencia de un imán infalible como Jorge Javier Vázquez y al tratarse de la gala con contenido más interesante de la semana- pero sin igualar todavía a otros realities de la casa (la semana pasada se quedó en el 18% cuando Supervivientes en el mismo día marcaba entre el 23% y 27%). La salida de Miguel Frigenti y Sofía Cristo dejó un hueco importante en la casa a la hora de crear contenido. Y, en consecuencia, la entrada de Adara se confirmaba como el plato fuerte que el programa iba a necesitar. 

Por eso, que se hable de repescar a Frigenti en un futuro cercano cobra más sentido al haber sido un personaje ideal para el formato, pero el caso de Sofía cuando acaba de ser expulsada por una actitud agresiva, no cuela como algo que pida la audiencia, sino más bien como algo que podría necesitar el programa de cara a crear líos en la casa que generen interés mediático. Una táctica que podría esconder la desesperación encubierta del programa.

El malestar por esta posible puesta en escena se dejó sentir en Twitter donde los usuarios reaccionaron muy indignados ante el planteamiento del programa. Los mensajes de rechazo se multiplicaron y muchos de quienes llevan años comentando realities por las redes lo han definido como inaudito.

De momento todo está en el aire y nadie ha confirmado que Sofia forme parte de la repesca, ni siquiera se sabe si habrá repesca, pero el simple hecho de que se plantee su participación se antoja indecoroso. 

Esperemos que todo quede reducido a una broma, de mal gusto por cierto, y no se salten a la torera las normas y los principios que son bandera en otros programas de Telecinco. 

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