Hay cosas que no se hacen por mucho que seas Jorge Javier Vázquez

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¿Que Jorge Javier Vázquez se ha ganado a pulso su trono en televisión? Por supuesto. ¿Que este jueves se le fue la mano en Secret Story? Pues también. En la última gala, el presentador opacó lo que se suponía que iba a ser el tema estrella de la noche y cambiaría el rumbo del programa, es decir, la repesca, para protagonizar algunas de las escenas más fuertes e innecesarias del reality desde plató. Situaciones y comentarios que por mucho que lleves el timón del barco se podría haber ahorrado.

A sus 51 años, más de la mitad dedicados a estos menesteres de la prensa rosa y la televisión, Jorge Javier ya no tiene pelos en la lengua y en eso recae gran parte de su encanto. Le sigo desde sus comienzos como redactor de Pronto y sus primeras colaboraciones en televisión. Su humor canalla y esos ataques de risa junto a Ana Rosa Quintana en pleno directo en Sabor a ti denotaban que ese chico iba a llegar muy lejos. Y aquí le tenemos. Es el presentador estrella de Mediaset, un honor obtenido a pulso y con muchas horas de plató a sus espaldas. Un mérito que no le quita nadie. Es lo que ves, sin trampa ni cartón, por eso genera sentimientos tan encontrados en la gente. O te encanta o no le soportas. Yo soy del primer grupo, pero eso no me ciega como para no ver cuándo mete la pata hasta el fondo.

Jorge Javier Vázquez en la décima gala de Secret Story (Enrique Cidoncha; Mediaset)
Jorge Javier Vázquez en la décima gala de Secret Story (Enrique Cidoncha; Mediaset)

Este jueves, sinceramente, creo que no estuvo acertado en varias de sus intervenciones. Nada excesivamente grave como para llevarse las manos a la cabeza, pero sí lo suficiente como para dejarte un mal sabor de boca. Se le nota a la legua quién le gusta, quién no y a quién quiere hacerle de rabiar. Pero también lo mucho que defiende a Mediaset a capa y espada cuando le tocan sus programas. Y eso está genial, como espectadora, a una le gusta ver que la gente se moje, pero hay momentos en los que es mejor no hacerlo. No viene al caso. Su opinión suele ir a misa, al menos para él, creyéndose en posesión de la verdad la mayoría de las ocasiones. Eso nos pasa a todos, pero no cuando estás en directo y frente a participantes de un reality a los que cada palabra que digas le dan mil vueltas entre las cuatro paredes en las que habitan. Dar tu opinión e incluso llamar la atención por algo subjetivo que tú consideras injusto, pero que realmente no es para tanto, no me parece que venga a cuento, y lo que es peor, hace daño.

Esto fue precisamente lo que hizo la noche de este jueves con Miguel Frigenti. Antes de que el periodista fuera el segundo repescado para entrar a la casa, Jorge Javier le cantó las cuarenta bien cantadas porque, en su opinión, había sido muy injusto con Cristina. Desde su entrada hay que reconocer que el colaborador de Sálvame ha sido poco flexible con la que fue su amiga. Ella, con su orgullo, tampoco se lo ha puesto fácil para hablar tranquilamente y sin rencores. En una de sus explosiones, Frigenti la llamó falsa por una actitud que no le pareció la correcta. Concretamente una obra de teatro que los participantes tenían que inventar y en la que el guión era una burla a los repescados dando a entender que eran concursantes de banquillo. Todo para picar y sin una gravedad extrema, pero lo suficientemente hiriente como para crispar los nervios. A él, sabiendo la amistad que les unía, le sentó fatal y se lo dijo en su cara. Desde entonces, y algunos detalles más, la relación con Porta está rota. 

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Cuando llegó la hora de comentar lo sucedido en directo, Jorge Javier Vázquez no tuvo reparo en lanzar a Frigenti un zasca de tamaño XXL que dejó a su compañero fuera de juego. "Madre mía, Miguel, te digo una cosa, no entiendo cómo toleráis esas faltas de respeto. Te has columpiado, porque cuando lo he visto he pensado que era por el tipo de periodismo que hace Porta", le ha dicho. La cosa no quedó ahí. Frigenti dio a conocer que desde las redes ha tenido que aguantar faltas de respeto y acusaciones contra su persona, concretamente de la hermana de Cristina, que considera injustas e innecesarias. Esta información afectó especialmente a la comunicadora deportiva quien rompió a llorar de inmediato. "Si mi hermana lo pone verde ya no tengo nada más que decir, eso es que estoy muy equivocada. Me duele que haya metido a mi hermana y saber algo de mi hermana de esta manera", dijo derrumbada.

Quizás a Frigenti le sobró este comentario. Meter cosas de fuera nunca es aconsejable ni beneficioso para nadie, pero eso no justifica la contestación y el posicionamiento en directo de Jorge Javier, quien siguió metiendo caña al enemigo número uno de Isabel Rábago. "¿Cristina te ha atacado por defender a Adara? Yo creo que estoy viendo otro vídeo, creo que Cristina se limita a repetir lo que tú le has dicho", le volvió a decir con sentido del humor.

Jorge Javier sentenció y dio la razón a la periodista, algo, que creo jamás se debe de hacer, a menos que se falte el respeto o se sobrepasen los límites. Por ejemplo, sí es el caso después de lo que hizo su defendida del alma, Adara, al decir que Porta no tenía dignidad como mujer por mendigar el amor de Luca. En cambio, su llamada de atención a la ganadora de GH VIP pasó casi desapercibida. No a todos se les mide con el mismo rasero, y lo aceptamos, son las reglas del juego, pero creo que sobraba ese látigo contra Frigenti a quien, siempre le caen palos por todos los lados. En muchas ocasiones se las busca, en otras es un blanco fácil.

Además, por si Jorge Javier no se acuerda, se lo recuerdo yo. Sí, Cristina sí ha hablado molesta de la defensa de Miguel con Adara. Mientras ésta le pedía que no la defendiese si eso le iba a suponer un problema, a Cristina le cambió la cara cuando escuchó a la madre de Adara decir en su alegato que Frigenti estaba con ella. No le gustó un pelo y a partir de ahí todo cambió. Sus comentarios sobre su amigo fueron más comedidos, muy por lo bajini, quizás con menos contundencia y mal gusto que Miguel, pero reclamos al fin y al cabo. Ella y Luca incluso dijeron que el armario que ocupaba el periodista en la casa antes de irse solo sería de nuevo para él si volvía Miguel, pero no si el que regresaba era Frigenti. Unas palabras que daban a entender la posible doble faceta del colaborador. No les hizo ni pizca de gracia su posicionamiento con Adara y aunque no lo verbalizaron con críticas a lo grande, sus actitudes a la defensiva y cuchicheos posteriores en la casa así lo demostraron. Prefiero a mil Frigentis que van de cara que a los que pasan de puntillas con tal de ganar.

A Frigenti le pierde la boca y a veces las formas, pero dice lo que muchos piensan. Se excede en ocasiones y eso es lo que le quita en ocasiones la razón, sin embargo, ¿no es eso lo que se pide en un reality? Él da caña no solo dentro de la casa, también en su trabajo como comentarista de reality y en Sálvame, no se calla ni debajo del agua por eso está donde está. A veces agota y, por supuesto, se equivoca, pero va de frente y dice lo que siente. De ahí que haya sido el repescado, porque todos sabemos que se va a liar parda. No, no venía a cuento que Jorge Javier le llamara la atención por su actitud con Cristina, eso puede modificar su comportamiento, es información del exterior y se supone que eso afecta mucho a los 'encerrados'. No me pareció lo más adecuado, tuviera o no razón.

Volvemos a lo de siempre, o todos o ninguno. Lo de meter caña y sacar de quicio a quienes sabe que tienen la mecha cortita se le da muy bien a Jorge Javier. Se lo hizo a Terelu Campos en la gala y también a Alba Carrillo. Las bromas a la hija de María Teresa Campos fueron una constante durante toda la noche. Sí, lo reconozco, tuvieron mucha gracia, pero a la tercera ya me saturó un poco. Primero le preguntaba que qué dolía más, si una muela (se la acababan de sacar) o una hermana, refiriéndose a su guerra con Carmen Borrego. Después que si era muy cara como invitada a la gala y de nuevo le soltó que vaya tela, con lo que estaba sufriendo su hermana "y tú aquí pasándotelo bien". Y así punto y seguido.

Con Alba hizo lo propio al decir algo que dejaba mal a su programa Sábado Deluxe. A él todo lo que sea ir contra el corporativismo que rodea a sus programas es un ataque en toda regla que corta por lo sano. ¿No se puede opinar diferente o cuestionar? Él lo hace a todas horas y se le escucha y respeta. ¿Por qué a veces le cuesta hacer lo mismo? Alba no es santo de mi devoción, pero creo que tiene todo el derecho a decir lo que piensa. Para poner todo en contexto, Canales cuestionó el polígrafo de Conchita que semanas atrás le había dejado por mentiroso al asegurar que no decía la verdad cuando confesó que no sintió atracción por Cynthia en la casa. Alba, que estaba sentada a su lado, le dio la razón con respecto al polígrafo y su crecibilidad. ¡En qué momento se le ocurrió! A Jorge Javier le faltaron segundos para contraatacar y decirle a Alba que se pusiera puntito en boca porque tenía mucho por lo que callar. "Alba, no me hagas ir más allá”, le dijo muy molesto. “Estás haciendo una cosa muy grave. Estás poniendo en duda algo que sabe mucha gente. No hagas pulsos que vas a perder y que te pueden hacer daño. Solo te digo que te tapes", le dijo. Pues no, hombre no, dejar cosas en el aire y no precisamente bonitas no me parece muy elegante.

¿Qué tendrá que ver que Alba no crea en el polígrafo con que tenga algo que ocultar? Conociendo su programa, solo por hacerla de rabiar, seguro que en estos días podrían dar pistas de lo que realmente esconden esas misteriosas palabras de Jorge Javier. O lo dices todo o no dices nada, pero tirar la piedra y esconder la mano dando a entender situaciones poco agradables, pues me rechina. Y si en algún momento pasó algo que es confidencial y nunca ha salido a la luz porque todos así lo han decidido, no creo que venga a cuento desvelarlo ahora y dejarla en tan mal lugar. Ella lo hace mucho con otras personas, pero no está bien. Todos conocemos las rabietas de Alba y las veces que él la ha apoyado, pero seamos sinceros, no precisamente porque sean los mejores amiguitos. La modelo vende, engancha, despierta amor y odio a partes iguales y conviene tenerla en los platós porque da juego como pocos. 

Este jueves Jorge Javier se quedó tan ancho haciendo y diciendo lo que pensaba, sin filtros ni caretas, tal y como es él. Pero a veces hay que dar dos pasitos para atrás y dejar las cosas como están. Ser el presentador y de los buenos no significa que siempre tengas que tener la última palabra ni más razón que el resto.

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Imagen: Twitter/Secret Story

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