Se avecina una escabechina en TVE

·5 min de lectura

Cuéntame cómo pasó ha cerrado con un 9.5% de cuota de pantalla su vigésimo primera temporada, la más débil en audiencias. Si bien este episodio final reafirma el hundimiento televisivo de la longeva serie, lo cierto es que no se trata de un fracaso aislado en Televisión Española (TVE).

Y es que el entretenimiento de la cadena pública atraviesa sus horas más bajas porque al mínimo histórico de la ficción protagonizada por Imanol Arias y Ana Duato hay que sumar los horribles datos que vienen cosechando programas como The Dancer, cuya competencia se lo está comiendo, e incluso MasterChef que no lidera como antes y empieza a languidecer con su noveda edición de aspirantes anónimos. A todo esto hay que agregar cómo la gestión de Eurovisión 2021 ha sido muy criticada tras la debacle de Blas Cantó el pasado 22 de mayo.

Visto lo visto, la cadena pública prepara una profunda reestructuración al extremo de que planea incluso cambios en la delegación de Eurovisión. Así que tras la toma de posesión de José Manuel Pérez Tornero como nuevo Presidente de RTVE se avecinan curvas.

©RTVE
©RTVE

De un tiempo a esta parte la programación de TVE no levanta cabeza. Sin ir más lejos, Cuéntame acaba de poner el broche final a su agridulce vigésimo primera temporada que ha estado marcada por la bajada en audiencias. Y es que el salto temporal de esta longeva serie a nuestro presente para narrar la crisis del coronavirus no ha convencido a los espectadores como Pablo Rivero (el actor que da vida a Toni Alcántara) valoraba hace unos días. De esta manera el episodio final, que compite en la franja del access prime time, ha anotado un 9.5% de cuota de pantalla y ha reunido a 1.492.000 seguidores.

Ahora que Cuéntame no es el único título de TVE que se ha llevado un batacazo de audiencia. También The Dancer. El pasado 5 de abril la cadena pública apostaba por este concurso de talento que rescataba a los rostros más populares de Fama, ¡a bailar! Sin embargo, y pese a que el programa presentado por Ion Aramendi y Sandra Cervera recibe un aluvión de halagos en Twitter, la audiencia ha caído en picado con el paso de las entregas. Es decir, el programa firmó un 10,5% de cuota de pantalla en su primera gala mientras que la octava (emitida el pasado 24 de mayo) logró un escueto 6,4%. Y eso que se trataba de las semifinales. Pero este talent show de baile no consigue coger un poco de aire debido a la asfixiante competencia -actualmente la segunda temporada de Mask Singer: adivina quién canta en Antena 3 y Supervivientes: Conexión Honduras en Telecinco-.

También resulta muy acusada la bajada de MasterChef. Pese a que estamos ante uno de los productos estrella de la cadena pública la verdad es que este concurso culinario ha perdido influencia entre el público. Estama semana el programa ha dado la vuelta a la tortilla y ha ganado por la mínima (15.9% de cuota de pantalla) a la serie Mujer de Antena 3 y a Supervivientes: Tierra de nadie de Telecinco. No obstante, los datos de audiencia de la novena edición no son ni mucho menos para tirar cohetes –la gala 4, que se saldó con la expulsión de Vero, anotó un 13,0% de share-.

Como se puede apreciar, el entretenimiento de TVE está en sus horas más bajas aunque a esta preocupante circunstancia además hay que añadir la tremenda resaca que ha dejado Eurovisión 2021 tras la derrota de Blas Cantó. El representante de España no convenció al resto de Europa con el tema Voy a quedarme, logrando tan solo 6 puntos del jurado profesional con una candidatura que ocupa el tercer puesto por la cola. Aunque el artista de 29 años ha dado una lección de humildad tras su derrota, la verdad es que las quejas de los eurofans se han sucedido exigiendo incluso la dimisión de Toñi Prieto (directora de entretenimiento de RTVE).

Y en este marco, cuando la debacle de España en Eurovisión se ha tornado grave, hay que hablar de la escabechina que se avecina en TVE. Asumiendo que la delegación española ha obtenido en el certamen europeo puestos por debajo de la vigésima posición durante seis años consecutivos, la cadena pública planea cambios al respecto.

Tras el Consejo de Administración del pasado miércoles, y la toma de posesión de José Manuel Pérez Tornero como nuevo Presidente de RTVE, se han previsto movimientos en la cúpula directiva del ente público que pueden afectar de lleno a Ana María Bordás (jefa de la delegación española tras la destitución de Federico Llano) y la citada Toñi Prieto. Según ha adelantado Bluper, el nuevo presidente valora destituir a los responsables de Eurovisión porque quiere darle un nuevo rumbo a la delegación española a raíz del chasco con Blas Cantó.

Estos cambios implican nombramientos de nuevos directores de informativos, tanto de TVE como de RNE, así como el anuncio de nuevos responsables en la organización de contenidos, programación y gestión. En este sentido, el nuevo equipo que dirigirá la cúpula de RTVE (José Juan Ruiz en la Dirección del Gabinete de la Presidencia, Alfonso Morales en Secretaría General, Marta Torralvo en Dirección Corporativa, José Luis Muñiz en Dirección de Estudios y Medios Técnicos, Mamen del Cerro en Dirección de Contenidos Informativos, Amalia Martínez de Velasco como Directora de Contenidos Generales, Ignacio Elguero en Dirección de Educación, Diversidad, Cultura e Internacional y María Eizaguirre quien asume la dirección de Comunicación y Participación) llega con una profunda voluntad de servicio público.

En definitiva, la nueva etapa de TVE está a punto de arrancar tras los últimos fracasos de la cadena en el terreno del entretenimiento. Una amplia reestructuración que podría acabar con el problema de fondo si José Manuel Pérez Tornero pone patas arriba la radiotelevisión pública.

Más historias que te pueden interesar:

Imagen: ©RTVE

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente