Cuando la búsqueda de igualdad en Hollywood se va de las manos

·5 min de lectura

A Sarah Paulson la hemos visto interpretar papeles de lo más variopintos a lo largo de su carrera, sobre todo en sus muchas colaboraciones con el director Ryan Murphy en series como American Horror Story, Feud o Ratched. Por ello, no nos extraña verla caracterizada como Linda Tripp, la mujer que destapó el escándalo sexual de Bill Clinton con Mónica Lewinsky, para American Crime Story: Impeachment, la que será la tercera temporada de esta serie antológica también creada por Murphy.

Aunque Paulson muestra una complexión física mucho más delgada que la de su personaje, la actriz ha experimentado una caracterización bastante intensa para tratar de parecerse lo más posible a Tripp, usando peluca rubia y varios kilos de maquillaje para poder aumentar el grosor de su cara y usando un traje grueso para intensificar el tamaño de su cuerpo en pantalla.

Sin embargo, en plena búsqueda de igualdad de oportunidades para todos los colectivos en Hollywood, esta decisión no ha estado exenta de polémica.

GUÍA | Los pasos que tienes que seguir para poder ver un post de Instagram no disponible por tus preferencias de privacidad

Tras la publicación de las primeras imágenes de American Crime Story: Impeachment, Sarah Paulson se ha enfrentado a una oleada de críticas de gente que no considera ético que a alguien con su físico se le ofrezcan este tipo de roles, puesto que creen que deberían ser personas con más kilos o una complexión obesa las que interpreten a personajes como Linda Tripp. Y no solo por parte de usuarios en internet, también de medios como Refinery29, desde donde se publicó un artículo de opinión titulado "Estimado Hollywood, ¿Podría contratar a personas gordas reales para interpretar personajes gordos?" criticando la fobia de la meca del cine estadounidense a las grasas.

Así, Sarah Paulson se ha visto en la necesidad de salir a pedir disculpas por acceder a cargar con las prótesis en su interpretación, considerando esta protesta como “legítima” y admitiendo que cree que es “muy importante” que estos temas estén en la palestra. "Es muy difícil para mí hablar de esto sin sentir que estoy poniendo excusas", declaró para Los Angeles Times. "Hay mucha controversia en torno a los actores y los trajes gordos, y creo que la controversia es legítima. Creo que la fobia a los gordos es real. Creo que pretender lo contrario causa más daño. Y es una conversación muy importante", declara la actriz.

Sin embargo, también cabe preguntarse si esta reivindicación de la diversidad en Hollywood se nos está yendo de las manos. La necesidad de igualdad de oportunidades es una realidad en la industria para todos aquellos colectivos minoritarios debido a los complejos y estereotipos arcaicos del negocio, y es cierto que siempre ha existido una clara tendencia a elegir personas normativas para sus papeles principales, habiendo cierta reticencia a seleccionar actores o actrices que rompan con los cánones de belleza. Pero no creo que el fichaje de Sarah Paulson responda a esta cuestión. Ni mucho menos que la actriz deba salir a pedir disculpas por ello. De hecho, no hay más que ver su historial de actuaciones para percatarse que su selección para interpretar al Linda Tripp viene fomentada por la buena relación que mantiene con Ryan Murphy, con quien en los últimos años ha trabajado en un total de 13 ocasiones tras su primera colaboración en American Horror Story: Murder House.

Sarah Paulson en la fiesta de los Oscar de Vanity Fair en 2020 (Foto: Frazer Harrison / Getty Images) y Linda Tripp tras su testimonio ante el gran jurado investigando el caso Lewinsky-Clinton (Photo by WILLIAM PHILPOTT/AFP via Getty Images)
Sarah Paulson en la fiesta de los Oscar de Vanity Fair en 2020 (Foto: Frazer Harrison / Getty Images) y Linda Tripp tras su testimonio ante el gran jurado investigando el caso Lewinsky-Clinton (Photo by WILLIAM PHILPOTT/AFP via Getty Images)

Además, creo que a la hora de elegir un actor o actriz para interpretar a un personaje con kilos de más, la industria siempre ha primado el talento y el estatus antes que la forma física, con intérpretes que no han dudado en aumentar su peso y romper con su imagen perfecta si así lo requería un papel, como bien puede ser, por ejemplo, el caso de Christian Bale en cintas como El vicio del poder. De hecho, anteriormente, la propia Sarah Paulson se planteó llevar a cabo esta acción para American Crime Story, como bien reconoció durante el New Yorker Festival en 2019 tras ser fichada por la tercera temporada de serie.

No obstante, al menos en los últimos años, tampoco creo que en Hollywood se muestren tan reacios como a antaño a no elegir a alguien por el mero hecho de no tener un cuerpo normativo. Ahí tenemos a actrices como Melissa McCarthy a la que no paran de llover papeles, tanto en drama como en comedia. O personas más jóvenes, como Beanie Feldstein, que su talento fue más que suficiente para cautivar al público y recibir un fuerte reconocimiento de crítica, público y premios por Super empollonas de Olivia Wilde. 

Por otro lado, está la cuestión de que la industria también está formada por un amplio abanico de profesionales de maquillaje, peluquería, vestuario y ambientación, quienes para poder ejercer su trabajo y ver reconocida su labor es clave que existan trabajos como el de caracterizar a Sarah Paulson como Linda Tripp. Así que puestos a hablar de igualdad de oportunidades, tal vez criticar este fichaje para American Crime Story no sea del todo una buena opción. Al fin y al cabo, una película o serie es mucho más que la parte visible que vemos en pantalla. Por no hablar de que limitar el trabajo de un intérprete al físico es bastante reduccionista. De hecho, así lo admitía también la propia Paulson en sus declaraciones a Los Angeles Times.

"Toda esa responsabilidad no creo que deba recaer en el actor por elegir hacer algo que podría decirse que es, y habldo de adentro hacia afuera, el desafío de su vida", explicaba. "Creo que imaginar que lo único que cualquier actor llamado a interpretar este papel tendría que ofrecer es su yo físico es una reducción real de la oferta. Me gustaría creer que hay algo en mí que me hace correcto para desempeñar este papel, por la magia de los departamentos de peluquería, maquillaje o directores de fotografía que han sido parte del cine y de la suspensión de la creencia desde su invención. ¿Se suponía que debía decir que no? Esta es la pregunta", se cuestionaba Paulson.

No obstante, tras leer las críticas y considerar legítima la protesta, la actriz lamenta no habérselo pensado dos veces antes de aceptar interpretar a Linda Tripp bajo la caracterización que le aportan las prótesis que vistió durante las grabaciones. "Creo que lo que más pienso es que me arrepiento de no haberlo pensado más a fondo", matiza.

Más historias que te pueden interesar:

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente