Sándwich terrestre: una rebanada en Andalucía y la otra en Nueva Zelanda

La preparación de este sándwich podría pasar a la historia como una de las más complicadas que se han llevado acabo y que han acabado siendo recogidas por un medio de comunicación. Porque hay que reconocer que poner de acuerdo a dos personas situadas en las antípodas, literalmente, no es tarea sencilla. De hecho, al ideólogo de este ‘sándwich terrestre’ le costó lo suyo dar con un cómplice para su ocurrencia.

A la izquierda, el universitario neozelandés artífice de la idea del sándwich terrestre. A la derecha, el español que se sumó al reto. (Foto: Reddit)

Etienne Naude, de 19 años y estudiante de informática universitario, estuvo dándole vueltas un tiempo al asunto. Al principio tiró de su red de contactos, léase amigos y familiares, para ver si localizaba a alguien al otro lado del globo dispuesto a quedar un día y a una hora concretos con una rebanada de pan para hacer el emparedado.

No hubo suerte. Así que lo intentó en Reddit. Hace un par de meses acudió a esta red social y lanzó un mensaje. “Hola, vivo en Auckland, Nueva Zelanda, quiero hacer una cosa llamada sándwich de tierra (2 personas en partes opuestas del mundo colocan trozos de pan exactamente en los extremos opuestos del planeta). Me preguntaba si habría alguien que viviera cerca de Olvera, Villamartin o Sevilla que quisiera ser parte de esto y hacer la otra mitad del sándwich”, publicó.

Un mes después recibió respuesta de otro usuario llamado Persion13. “Hola, soy de Sevilla. Hagámoslo”, respondió. Y eso hicieron. Ponerse de acuerdo, como ha contado Naude en unas declaraciones recogidas por The Guardian, les llevó no poco tiempo. Hace tres días publicaba una imagen de ambos, cada uno a un lado del globo, con su parte del sándwich colocada en el punto exacto.

“Fue bastante difícil organizarlo ya que es una diferencia horaria de 12 horas y hay muchas cosas que organizar, como el tipo de pan, la hora, la ubicación…”, ha relatado el joven neozelandés. Pero al final se pudo hacer. Él no tuvo que moverse mucho, ya que colocó su rebanada de pan blanco muy cerca de donde reside, en el suelo Bucklands Beach en Auckland.

Sin embargo, a 12.724 kilómetros en línea recta el otro chico tuvo que desplazarse 11 kilómetros para colocar su rebanada donde correspondía y que el sándwich fuese perfecto. “Es sorprendente que hayamos podido colaborar y hacer algo así en puntos exactamente opuestos del mundo", se ha felicitado Naude.

Sobre los muchos escollos que tuvo que salvar para llevar a cabo su idea, ha añadido que “es bastante difícil encontrar un lugar que no sea agua en el extremo de Nueva Zelanda y donde las carreteras o caminos públicos se crucen en ambos lados”.

La idea parece haber cuajado, porque en los comentarios se pueden leer mensajes de algún usuario que busca repetir el reto desde su ubicación.

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