Sandía con sal, el mejor hidratante natural

·5 min de lectura
Salar la sandía mejora la textura y el sabor de la fruta. Al añdirle <a href="https://es.vida-estilo.yahoo.com/sal-que-cantidad-debemos-consumir-112008755.html" data-ylk="slk:sal,;outcm:mb_qualified_link;_E:mb_qualified_link;ct:story;" class="link rapid-noclick-resp yahoo-link">sal,</a> todo el líquido que contiene sale a la superficie. Como resultado, se garantiza que cada bocado será aun más dulce y jugoso. (Foto: Getty)
Salar la sandía mejora la textura y el sabor de la fruta. Al añdirle sal, todo el líquido que contiene sale a la superficie. Como resultado, se garantiza que cada bocado será aun más dulce y jugoso. (Foto: Getty)

Por si no hubiera suficientes combinaciones de alimentos extrañas en el mundo, estamos a punto de añadir otra a la lista: sandía con sal. Añadir este condimento tan controvertido a una fruta dulce como la sandía puede parecer contradictorio, y algo disparatado, pero hay algo de ciencia alimentaria detrás. No solo la hace más dulce y jugosa, también tiene algunos beneficios para la salud. 

De por sí la sandía es refrescante y deliciosa, por eso es un alimento perfecto para calmar la sed, y evitar golpes de calor y otras molestias asociadas a las altas temperaturas como las piernas hinchadas, debido a la retención de líquidos. 

Sus tres sabores -dulce, agria y amarga- la hacen única, y entre su lista larga de beneficios para la salud debido a su variedad de nutrientes destacan los betacarotenos, un tipo de pigmentos que le dan el color a la comida y que cumplen un papel esencial en el crecimiento y correcto desarrollo y funcionamiento del sistema inmunitario y la vista. 

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

Otra de las grandes cualidades de la sandía es que es depurativa y contribuye a eliminar toxinas, facilitando el tránsito intestinal. También es un alimento rico en L-citrulina, un aminoácido que mejora la glucemia, los problemas circulatorios y aumenta los niveles de L-arginina, contribuyendo así a una buena salud cardiovascular. Y gracias al licopeno, un gran antioxidante protector frente a numerosas enfermedades, también contribuye a fortalecer el sistema cardiovascular.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

En nuestro país, la sandía se toma de postre, sola y en rodajas. Pero rociar la sandía con sal es algo muy normal en Japón y en muchos estados de América del sur, tal y como publica Mashed. Si cotilleas un poco en las redes encontrarás una gran variedad de recetas y opiniones encontradas entre los amantes de esta combinación y los que lo consideran una auténtica aberración. Eso sí, no utilizan sal de mesa común sino sal marina, del Himalaya, volcánica o en escamas.

En China también es muy frecuente tomar sandía con sal en platos más o menos elaborados. Según la medicina tradicional china: “La sal le quita la parte más agresiva de su naturaleza enfriadora”; al 'calentar' la sandía simplemente añadiéndole un poco de sal y dejándola macerar un rato. De este modo se equilibra y evitando que la sandía al tomarla demasiado fría pueda apagar la energía a las personas con debilidad digestiva. Así que en esos casos habría que tomarla con moderación. 

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

El caso es que de la sandía -que es tanto una fruta como una verdura- se come todo, incluida su cáscara, carne y semillas. Y aunque en España no solamos incluirla en nuestras recetas más típicas, se puede consumir de distintas maneras, como por ejemplo en sopas y en encurtidos. También se puede servir con una pizca de sal, ya que ayuda a equilibrar el contenido de potasio y agua, y puede ayudarnos a reponer las sales perdidas, combatir la deshidratación y evitar que nos den mareos o un síncope por el calor ya que actúa como vasodilatador y aumenta el flujo sanguíneo.

Lo explicaba Bárbara Stuckey, autora de 'Taste What You’re Missing, The Passionate Eater's Guide to Why Good Food Tastes Good' en declaraciones al Huffpost: “Anhelamos cosas saladas cuando tenemos calor porque perdemos sodio a través del sudor, y no tenemos una forma de almacenar sodio. Entonces, la madre naturaleza construye nuestro deseo por la sal, lo que nos obliga a mantener en equilibrio los electrolitos de sodio de nuestro cuerpo ".

La sal es un electrolito natural que nos ayuda a mantenernos hidratados y asegura el equilibrio de los líquidos en el cuerpo. En concreto, los minerales que contiene la sal marina contribuyen a regular el pH de la sangre, promoviendo la expulsión de las toxinas y los compuestos ácidos, y favorece la producción de anticuerpos por parte del sistema inmunitario. 

Se cree que por su acción antiinflamatoria y calmante, este tipo de sal es una solución natural contra la irritación de las vías respiratorias. Cuenta con un ligero efecto expectorante que ayuda a reducir el exceso de producción de flemas. Así, evita la obstrucción de los conductos. 

Su consumo, en mínimas dosis, contribuye a prevenir los resfriados, la gripe y otras infecciones virales que atacan el organismo. También se considera un aliado cardiovascular al ayudar a reducir el riesgo de aterosclerosis, infartos y derrames cerebrales. Además, la sal marina contiene altos niveles de potasio y magnesio, dos minerales vitales para el buen funcionamiento de los músculos. 

Por lo tanto, si tenemos en cuenta que la sandía ya contiene aproximadamente un 90 por ciento de agua y que también nos proporciona potasio, añadiéndole unos gramos de sal podría convertirse en el 'Gatorade' de la naturaleza ya que nos proporciona el sodio necesario para el equilibrio de los líquidos, el mantenimiento de la presión arterial, la regulación del ritmo del músculo cardíaco y la transmisión de los impulsos nerviosos. Y por cierto, al ingerir una rodaja de sandía con virutas de sal también se inhibe la producción de cortisol y, por lo tanto, disminuye el estrés y la depresión. 

Así que no descartes probar esta combinación en cualquiera de sus versiones, rodajas ligeramente saladas, como ingrediente de otras recetas o en batidos a los que además de sal puedes añadir pimienta, comino o jengibre; podría convertirse en tu nueva bebida reconstituyente, el mejor refrigerio posible para afrontar los largos y calurosos días del verano. Puedes inspirarte en estas ideas recogidas en Womansworld.

Más historias que pueden interesarte:

La 'triada' clásica: 3 síntomas muy típicos producidos por los golpes de calor

Por qué no es seguro comprar la fruta cortada

Frutas con hueso, un cóctel contra el calor que te pone guapa

Cáscara de piña, ¿y si fuera más beneficiosa que la pulpa?

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente