San Sebastián da la bienvenida a "Fácil", una serie "punki" y transgresora

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San Sebastián, 20 sep (EFE).- Anna R. Costa ha presentado este martes en el Festival de San Sebastián su segunda producción para Movistar Plus+ tras "Arde Madrid", la serie "Fácil" sobre cuatro mujeres con diverso grado de discapacidad que viven solas en un piso tutelado en la Barceloneta, en un relato cargado de humor y transgresión que ha salido "muy punki".

La definición la aporta en una rueda de prensa Natalia de Molina, que encarna a uno de los personajes más complicados, Marga, cuya deficiencia es física e intelectual y que le ha exigido un esfuerzo "como nunca en su vida", para ser "leal" al personaje.

"Ha sido un desafío en todos los aspectos, pero a la par -afirma la ganadora de dos Goyas- ha sido un acto de amor hacia Marga y hacia mi profesión, a lo que significa ser actriz".

La actriz compareció hoy en la sala de prensa del Kursaal junto a sus compañeras Anna Castillo (Nata), Anna Marchessi (Patri) y Coria Castillo (Ángels), y a la directora y guionista catalana, quien ha confesado que hacer esta serie ha sido para ella "un trabajo durísimo".

"No es fácil escribir personajes con un grado de discapacidad cuando tú no lo tienes (...), pero me vi capaz porque todos los elementos que las definen están en mi. Soy madre, soy escritora, soy cuidadora, tengo que ser normativa a veces, y hasta que me muera, voy a decir lo que pienso", ha dicho, en un símil con los principales rasgos de sus personajes.

La catalana ha confesado que siempre baja "a los infiernos" para escribir un guion; en este caso, adaptaba la novela de Cristina Morales "Lectura fácil", un texto "inadaptable", según la productora Sandra Hermida, que, no obstante, le instó a llevarlo adelante.

Visto el resultado, la escritora protestó en una columna por la dulcificación del relato, que consideraba que no reflejaba su esencia antisistema. Costa ha respondido que respetaba su libertad de expresión pero que "si quería opinar sobre la serie quizá podíamos haber hablado antes de lo que supone escribir, producir, y dirigir una serie. En todo caso -ha zanjado-, ella solo podía opinar de lo que había cobrado".

Hubo un cambio, que Costa asegura que Morales conocía "desde la primera escritura del guion", sobre los personajes que trabajan en las instituciones. En la novela, "son los malos, y yo tenía muchísimo interés en que eso fuese radicalmente opuesto a la novela".

La serie mantiene un difícil equilibrio entre lo político y lo social y la intimidad de estas mujeres, y señala temas que, por incómodos que parezcan, están ahí, pero que aquí no se evitan. Al revés, están denunciadas las deficiencias del sistema, la hipocresía de la sociedad o la falta de pisos, por ejemplo, pero con un gran sentido del humor.

Anna Marchessi, actriz con parálisis cerebral, admite que tuvo el "síndrome del impostor", pero enseguida lo mandó "a tomar por saco". Patri, su personaje, "es una persona que se ha tenido que reprimir mucho y se ha autoconvencido de que para preservar su vida independiente debe defender a ultranza las normas, unas normas que son mucho más estrictas para ella que para la gente normal".

"Ha sido curioso pensar por qué esta disciplina tan férrea con algunas personas y con otras no. El viaje de Patri te lo quedas para ti como el hecho de cuestionar el sistema, porque el sistema no esta bien", resume la actriz, provocando las risas del auditorio ante la evidencia de sus palabras.

También debutante, la humorista Coria Castillo se fue "enamorando" de Ángels. "Descubrí que muchas veces nos alejamos de las personas que no son 'normales' pero, si prestas atención, te das cuenta de que no son tan diferentes. Yo, de hecho, no puedo separar a Ángels de mí porque ya la llevo conmigo".

Coincide Anna Castillo en la dificultad del trabajo: "Ha sido uno de los proyectos que mas inseguridad me ha dado a la hora de construir un personaje porque estaba muy sujeto a un texto, con unas características de movimiento y físicas que tenían que tener sentido con el discurso del personaje, y me daba mucho miedo no dar con las teclas adecuadas". Nati, explica, tiene una discapacidad sobrevenida por un accidente.

Para Natalia de Molina, estas mujeres encarnan "la perversión del sistema". "Estamos cada vez más deshumanizados, la no empatía es una de las enfermedades de nuestro siglo, con la egolatría y el narcisismo. Vivimos tiempos muy convulsos, muy violentos, donde personas como Marga son violadas y manipuladas de una manera muy perversa", asegura.

En su opinión, "Fácil" es muy novedosa y muy necesaria, "aparte de que tiene mucho humor, su ritmo, lo punki que es, lo transgresora... Es un revulsivo, un producto que hacía falta, qué gusto que da y que ganas de verla -considera-. Ha sido un regalo para todas".

(c) Agencia EFE