San Sebastián 2022: “Cuando deje el festival quiero volver a ser José Luis Rebordinos”

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Photo credit: José Luis Rebordinos
Photo credit: José Luis Rebordinos

En agosto de 2011, José Luis Rebordinos encaraba su primera edición del festival de cine internacional más importante del país. En esa época, todo el equipo del festival estaba instalado en unas oficinas del teatro Victoria Eugenia. En su despacho lucía una lápida de cementerio con su nombre, regalo de sus compañeros por sus 21 años de dirección de la Semana de Cine de Terror de la ciudad, un flamante Mazinger Z y un cartel de ‘A serbian film’ (en apoyo de su compañero del festival de Sitges, Ángel Sala).

Esa 59ª ha quedado ya muy atrás. El festival se ha trasladado a Tabakalera, pero su director sigue conservando, en su nuevo despacho, la figura de Mazinger Z. La lápida está en el despacho de Lucía Olaciregui, puerta con puerta. Ella tiene a Afrodita. ‘A serbian film’ lo ha retiró, cuando ‘se pudo ver la película’, como prometió en su época, al archivar el juez la causa contra Ángel Sala. Y ha ido añadiendo parte de la historia del festival: el cartel japonés de ‘Magical Girl’ (una película que adora) o una litografía de Carlos Vermut.

Las películas que no están en la selección del festival

José Luis Rebordinos aprovecha para aclarar el malentendido que se ha creado sobre ‘Mantícora’. “El festival nunca habla de las películas que no figuran en su programación. Admiro profundamente a su director y San Sebastián no ha rechazado la película. La vimos muy pronto y la pedimos, de inmediato, para la competición oficial. Carlos intentó hacer un circuito diferente y, para mí, es una de las mejores películas del año. Muy potente y no sé si casi al mismo nivel de ‘Magical Girl’. Cada film tiene que encontrar su sitio y no es bueno obsesionarte con querer tenerlo todo. La película va a tener un enorme recorrido y en Sitges va a arrasar. Nos ocurrió lo mismo con ‘Cinco Lobitos’ y optaron por Cannes. Fenomenal. Hay que buscar circuitos que sean buenos para cada película”.

Photo credit: Mantícora
Photo credit: Mantícora

El caso de ‘Sparta’ y otras polémicas

Siempre surge alguna polémica en los festivales y esa no ha sido la única. Este año le ha tocado la de "Sparta". Película del director austríaco Ulrich Seidl, presentada en el Festival de Toronto, que compite por la Concha de Oro en San Sebastián. “La película va a otro festival internacional después de nosotros”.

En todo caso, el festival de Toronto ha cancelado sus proyecciones, tras las acusaciones de maltrato infantil contra su director. El director del festival dice que “se retirará si existe una orden judicial, pero viendo las fechas es muy improbable que recibamos esa orden”.

Nadie sabe lo que pasará con la película, pero el festival no entrará en esos aspectos. También la polémica con Johnny Depp dio que hablar. Sin embargo, tras el juicio, algunos escribieron al festival para felicitarle por la decisión de no anularlo el premio Donosti.

Balance personal de las 12 ediciones del festival

“Durante todos estos años el festival me hado mucho y me ha quitado mucho. Eso sí, me ha dado más de lo que me ha quitado. Es obvio porque de lo contrario me hubiese ido. Me ha quitado salud. Desde que estoy en el festival porque tiene mucho que ver con la vida que llevo y la tensión que se debe soportar. Yo cuido bastante la alimentación. Los médicos me dicen que mis problemas tienen que ver con el estrés porque el cuerpo pide socorro. También me ha quitado intimidad y tiempo para mi vida personal.

Me ha dado la posibilidad de dedicarme a un mundo que adoro, el del cine. Un reto profesional muy potente, con muchas servidumbres, pero con muchas más posibilidades. Conocer la industria internacional desde dentro, descubrir a los profesionales que cuentan en el sector. He vivido toda la inclusión de todas las plataformas. O una oportunidad de conocer a gente increíble, por ejemplo, Glenn Close, el primer premio Donosti como director, Dea Kulumbegashvili, una directora con Concha de Oro y tantas personalidades tan interesantes… Estoy contento, cada octubre me ilusiono con la nueva edición que hay que preparar”.

Por cierto, para los que estéis en Donosti durante el festival, no olvidéis disfrutar de las magníficas instalaciones cinematográficas que han creado Dea Kulumbegashvili, Lemohang Jeremiah Mosese, Isaki Lacuesta y Jia Zhang-ke, para celebrar el 70º aniversario. Se exponen en el centro cultural Tabakalera.

Photo credit: 'Sparta'
Photo credit: 'Sparta'

Los peores años del festival.

Pese a que todos podríamos pensar que los malos momentos del festival sucedieron durante la pandemia, José Luis Rebordinos nos asegura que “los peores, pero realmente peores, fueron los años de la salida de la crisis. Aquella crisis fue estructural, las empresas no querían invertir en patrocinios… Ahora estamos mejor, aunque el problema ahora está siendo los precios con la inflación. Los viajes han triplicado los precios. Al final, es parte del juego y un reto, forma parte de trabajar con las circunstancias de cada edición”.

Las funciones de festival de San Sebastián

“Desde el primer momento que llegué, viendo la aportación pública de la que dispone el festival, pensé que solo tiene sentido si sirve a la industria española, en general, y a la vasca, en particular. Exhibición, promoción, difusión de películas, por supuesto, pero también, aparte de la visión artística, la parte industrial en la que nuestros miembros del sector pueden relacionarse con otros, nacionales e internacionales.

En este momento el festival está muy fuerte (por supuesto, los grandes mercados de los festivales internacionales son Cannes y Berlín). Un dato lo corrobora: hace 12 años teníamos 500 acreditados, en 2019 llegamos a 1.800, en industria. Y este año organizamos un encuentro de inversores muy fuerte, dentro de los Spanish Screenings, con el ICAA y el ICEX de la mano, que es un paso adelante más”.

Las relaciones con otros festivales y la industria del sector

La relación con los otros festivales es estupenda y, concretamente, con el festival de Málaga no puede ser mejor. “Se da todo para que sea perfecto. Siempre he dicho que San Sebastián necesitaba un festival de cine español que sacará todo el material que aquí no puede hacerse. Lo que no impide que luego vengan al Zinemaldia, como ha pasado con ‘Alcarrás’ y ‘Cinco lobitos’. Se mantienen mucho más tiempo en cartelera.

Si nos llevamos bien, nos sirve a todos. Tenemos que pensar que los festivales están al servicio de las películas, no al revés. Esto es una autocrítica, también. Nos pasa un poco a todos. Pensamos que lo tenemos que tener todo y, a veces, no es necesario ni bueno para las películas.

Juan Antonio Vigar le ha dado un gran impulso a Málaga en los últimos años. Creo que, junto al de Sitges, somos los tres festivales más importantes, a nivel de la industria internacional, en España. Con todo el respeto al resto de los festivales, como Sevilla, Gijón u otros, que tienen otro tipo de actividades o perfiles distintos”.

Photo credit: 'Secaderos'
Photo credit: 'Secaderos'

Paridad en la programación

Si bien las secciones de New Directors, Horizontes Latinos, Zabaltegi mantienen una buena paridad en representación de género, no podemos olvidar que en la sección más mediatizada, la oficial, solo hay 3 directoras en concurso y una en proyección especial, de 22 películas.

“Se ha quedado muy flojo. El festival es un espacio de libertad y debate y todo discurso puede plantearse, siempre que respete el resto de planteamientos. Siempre hemos intentado buscar una paridad. Estamos muy preocupados por este tema y el festival, también, es un centro de debate. No puede olvidar poner este tema sobre la mesa en cada edición.

En la Sección Oficial no lo hemos conseguido. No vamos a poner una película solo por el hecho de equilibrar. Este año se nos han caído algunas, que han acabado en Cannes o Venecia. Se ha quedado muy corto y no nos gusta.

Lo que hemos podido comprobar por los informes. A las cineastas no les cuesta llegar a la industria, les cuesta mantenerse. Da la impresión que a ellas les cuesta, más que a los hombres, las segundas obras más que las primeras”.

El futuro profesional de José Luis Rebordinos

"Dentro de cuatro años más me veo jubilado. Y posiblemente habrá una directora, lo que sería lógico. Si el consejo de administración lo considero oportuno, por supuesto, en dos o cuatro años me gustaría volver a poder disfrutar más de mi vida privada o escribir, lo que casi no he podido en 30 años.

No voy a desaparecer del mundo del cine, pero quiero estar en la tercera línea de fuego. Ahora soy el director y no puedo ni debo opinar de ciertos temas. Cuando llegue ese momento, me gustaría volver a ser José Luis Rebordinos para poder opinar sobre cuestiones sociales, políticas, culturales…”.

El director reconoce que “los medios nos tratáis muy bien”. Aún quedan proyectos por llevar a cabo en su mente, siempre en funcionamiento, unas energías inagotables y un verdadero amor por el cine. Será muy interesante oír, dentro de unos años, todo lo que José Luis Rebordinos piensa de este sector. Hasta ese día, solo su Mazinger Z sigue siendo el único que conoce realmente todos sus pensamientos.