Jorge Javier carga contra Belén y le recuerda que su estilo de vida ya no es como el de antes: "Ya no es pueblo”

Los espectadores de Sálvame han sido testigos de una de las tardes más tensas ya que Jorge Javier Vázquez y Belén Esteban han vuelto a coincidir en un plató después de su sonada bronca el pasado 20 de junio en Sábado Deluxe. El presentador catalán echó por tierra el discurso de la conocida como Princesa del pueblo que no dudó en criticar en su regreso a televisión la mala gestión del Gobierno en la crisis del coronavirus. Ahora, el también empresario ha sacado su soberbia recalcando que el estilo de vida de su compañera ya no es como el de antes.

(©Mediaset)

Sálvame ha vivido una de sus tardes más intensas con el regreso de la de Paracuellos al plató de la cadena de Fuencarral después de permanecer confinada en su casa por la crisis del coronavirus debido a que es una paciente de riesgo. La colaboradora se ha vuelto a ver las caras con Jorge Javier Vázquez después de que éste le pusiera los puntos sobre las íes el pasado sábado en pleno directo y hasta cediera su rol a Lydia Lozano tras escuchar cómo la invitada echaba un rapapolvo a los políticos por su gestión de la pandemia y, para más inri, le recordaba que “tú no lo vives”en referencia a su privilegia situación.

“Estoy hasta el mismísimo de que me digan que tú no lo vives, no te lo voy a permitir y aquí sí me cabreo. No me pongas en lugar en el que no estoy. No vayas con ese rollo barato. Tengo familia que lo está pasando igual de mal que la tuya”, soltó el de Badalona. Ahora que se han vuelto a ver las caras para solucionar sus diferencias Jorge Javier Vázquez no solo ha dicho que no permitirá que en su programa se dé lugar al fascismo sino que ha cargado directamente contra su compañera valorando que quizás a Belén Esteban le dejan hablar mucho y, en resumidas cuentas, diciendo que ya no es del pueblo.

Desde luego, la actitud del autor de La vida iba en serio ha llamado mucho la atención ya que en el esperado reencuentro entre los dos pesos pesados de Mediaset España, él se lo ha tomado prácticamente a cachondeo y se ha reído mientras que Belén Esteban se ha mostrado más enfadada después de pasar un fin de semana complicado en el que ha llorado mucho.

De hecho, la ex de Jesulín de Ubrique ha sido la primera en entrar a plató y se ha mantenido firme en su postura: “Que no piense lo mismo que yo lo respeto, pero si vengo a una entrevista y se levanta y me dice, después del monólogo de quince minutos, que estaba tonteando con tres chorbos, no me gustó”. Asimismo ha querido matizar su insinuación sobre que el presentador es una suerte de rico que vive en una burbuja y no se entera de nada: “Yo no me refiero que él está por encima del bien y del mal. Yo me refería a que él no había vivido lo que yo he vivido”

Por su parte, Jorge Javier Vázquez ha confesado que no se arrepiente de haberse largado “porque hubiera sido peor si me hubiera quedado porque yo me conozco. Al final yo a Belén la conozco desde hace veinte años, está por encima de todo, la quiero, le tengo muchísimo cariño y ella sabe perfectamente que estoy aquí para lo que quiera”. Pero su discurso inicial de buenas intenciones se ha torcido ya que ha soltado lo más grande sobre la ganadora de GH VIP 3“Su carácter se sustenta sobre tres patas. Y la hemos comprado así y así la queremos. Sobre el llanto, la queja y el cabreo. Estoy cansado del folclore ese emocional. Sufrimos todos aquí”.

Y, atención, porque el presentador ha ido a más compartiendo que “con Belén he perdido la inocencia”, que no acompaña a la tertuliana en este viaje ideológico y destapando que ha estado cobrando su sueldo íntegro durante tres meses por solo hacer dos recetas a la semana y probando una cena el viernes por la noche. Recordemos que el también conductor de La casa fuerte ha estado trabajando en mitad de la pandemia.

“Belén tiene muchos seguidores y esos discursos tan exentos de ideología y tan vacíos son muy peligrosos porque al final lo que haces es enardecer a la población. La dejamos hablar mucho”, ha seguido comentando a la par que ha alertado que a ellos con un discurso populista los espectadores les pueden sacar los colores rápidamente.

El presentador sigue dolido por esa imagen de clasista que ha dado de él su compañera del alma y, por eso, ha lanzado un zasca épico tras reflexionar que deben poseer un mínimo de responsabilidad y que no hay que encender a las masas desde su privilegiada posición. Así, ha dicho tajantemente que ni él ni Belén Esteban representan ya al pueblo. "Le he comprado el discurso todos estos años pero ya hay algo que yo no le puedo apoyar: Belén Esteban ya no es pueblo”.

“Es una cosa que tiene que aceptar. Yo tampoco lo soy. El pueblo no vive en un chalet con piscina en Paracuellos, no cierra una discoteca para hacer su cumpleaños, no alterna con Rosalía, ni se va de cena con Pablo Alborán. No vamos a tener ni ella ni yo problemas económicos, somos unos privilegiados. Entonces, vamos a dejar de tirar de ese aspecto y de ir de cosas que ya no lo somos", ha analizado.

En definitiva, aunque al final han hecho las paces forzadas parece que su relación se ha resentido y es probable que nunca más vuelva a ser como antes después de este azote del presentador de Sálvame. Y es que, lejos de buscar un acercamiento, ha vuelto a generar un nuevo enfrentamiento.

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