A 'Sálvame' se le pincha una de sus bazas habituales

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Sálvame no levanta cabeza. El que antaño resultaba el programa estrella de las tardes de Telecinco es hoy un formato desgastado cuya audiencia no remonta y cuyos cambios no funcionan (por segundo día consecutivo la última hora del magacín no estuvo dedicada a los relatos de gente anónima en Lo de Belén, la sección liderada por Belén Esteban).

Sin embargo, que en la última entrega emitida la franja Limón anotara un 10.4% de cuota de pantalla y reuniera a 1.117.000 espectadores y la franja Naranja cosechara un 13.7% de cuota de pantalla y congregara a 1.270.000 televidentes, que siguen siendo muy pocos si comparamos con el poder de convocatoria de años anteriores, es el menor de los problemas de este formato producido por La Fábrica de la Tele. Y es que el protocolo de abandono se ha vuelto algo común en el directo, es decir, no se necesita a Anabel Pantoja, que actualmente concursa en Supervivientes 2022, para recurrir al elemento de siempre. El inconveniente es que la amenaza de los colaboradores de dar puerta a su trabajo ya no tiene el mismo impacto entre los seguidores.

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Hubo un día en el que cuando una colaboradora de la talla de Anabel Pantoja anunciaba que se marchaba de Sálvame, porque no soportaba un determinado contenido ofrecido en el programa, a los espectadores se les ponía el corazón en un puño. Sin embargo, el último desplante de Chelo García-Cortes al formato que le da de comer por hacerle una encerrona sirvió para escenificar que, lo que en otro tiempo atrapaba a los espectadores, en la actualidad se siente como una simple rabieta que sirve para mostrar enfado y de paso dar un tirón de orejas al programa.

En otras palabras, si hace años algún seguidor de Sálvame hubiera presenciado el último disgusto de Chelo García-Cortes seguramente se hubiera preparado palomitas para la que se avecinaba en el plató. Sin embargo, el programa ha activado tantas veces el protocolo de abandono que, sin darse cuenta, esta acción ha mutado más en un show para que la audiencia no cambie de canal que en una realidad propiamente dicha.

Esta circunstancia perjudica, sin ir más lejos, a la tertuliana de 70 años puesto que se mostró completamente dispuesta a abandonar el espacio, pero los espectadores no la tomaron en serio. O sea, si este enfado monumental hubiera tenido lugar tiempo atrás otro gallo cantaría y seguramente Twitter se hubiera inundado de muchos más comentarios.

Chelo García-Cortes perdió la paciencia después de que Sálvame manejara una información muy comprometida sobre su familia. Y es que su sobrino Alberto asegura que lleva más de un año sin hablar con ella a pesar de la muerte de su madre por lo que la periodista estalló en plató después de que Kiko Hernández compartiera con los espectadores determinados detalles de su vida privada.

“Se llama Alberto, 34 años, y vive en Villanueva de la Cañada. Alberto dice que él no tiene ningún problema en dejarte 2.000 euros, como si te tiene que dejar más que luego tú se lo has devuelto, porque además eres su tía y siempre le has mostrado mucho cariño. Pero en el momento más duro de su vida, cuando fallece su madre y tu hermana, ha perdido a una tía. Que no ha tenido ni una llamada de apoyo ni una llamada de consuelo ni una llamada de absolutamente nada. Y dice que es tan injusto, por el sufrimiento que él está pasando, que desapareciste en ese momento y que llevas más de un año sin saber de él ni él de ti", destacó el colaborador de Sálvame ante una sorprendida Chelo García-Cortes que por un momento olvidó en qué clase de programa trabaja.

"Me parece todo tan injusto y tan cruel que voy a optar por el silencio y agradezco al programa que no me haya ni preguntado porque por lo menos se puede preguntar sobre todo cuando es algo así. No voy a dar ningún tipo de explicación. No me merezco lo que se está haciendo en este momento", expresó la tertuliana quien acto seguido se levantó de su silla y abandonó el plató dispuesta a marcharse a casa.

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En este instante se activó en Sálvame el protocolo de abandono con Jorge Javier Vázquez y varios compañeros tratando de convencer a la periodista de que no tomara una decisión en caliente. Que me voy del programa. No sería ni la primera ni la última. Se ha acabado la historia”, expresaba la tertuliana mientras que Belén Esteban intentaba que se calmase.

“Pero, ¿de qué vais? Lo hicisteis con mi hermano y ahora, hombre qué no. Jorge, que se acabó. Gracias por todo”, continuaba la de Ourense asegurando que “hasta aquí hemos llegado” y que “ya tengo edad para irme”. La periodista estaba tan resentida que no atendía ni al director Óscar Cornejo y se quitaba el micrófono. El presentador catalán, Adela González y hasta Gema López incluso corrieron tras la colaboradora por los pasillos de Mediaset mientras que la aludida seguía echando pestes: “No tenéis respeto. Se acabó la historia”.

“¿Tú te crees que me compensa a mí esta mierda?”, preguntaba al aire a la par que se cuestionaba “¿qué os creéis que soy yo, un muñeco?”. Y es que a Chelo García-Cortes le dolía especialmente que el equipo no le hubiera consultado sobre esta información tan espinosa para ella e incluso se quejó de que se la hubieran jugado de esta manera cuando ella es uno de los pilares del magacín: “Llevo doce años aquí, he dado todo lo que he podido y si no os gusto el contratito pum pum”.

En este instante, la afectada recordó su participación en la sección Quiero dinero donde tuvo que decir cosas muy íntimas de su familia como si odiaba o no a su hermano o inclusive le hicieron quemar una fotografía de Isabel Pantoja para obtener una mayor suma de billetes. “Traspasaron mi límite y lo sabían”, confesó la tertuliana si abandonar el bucle de la irritación.

Aunque Chelo García-Cortes se mostró muy molesta con el programa acabó recapacitando y volviendo al plató tiempo más tarde bañada por una ovación del público. Eso sí, lanzó una última pulla al formato producido por La Fábrica de la Tele: “Me han demostrado aquí que no me quieren”.

Que Sálvame dedicara un buen rato del contenido de la tarde al posible abandono de Chelo García-Cortés tras darle donde más le duele remite a otros episodios vividos en pleno directo. Y es que viene siendo un clásico que Anabel Pantoja se enfade durante el programa tras llevarla al límite y abandone el plano asegurando que se marcha para siempre. No obstante, siempre ha vuelto e incluso generando algún que otro momento bizarro en el plató como aquella vez que pidió unos dulces como recompensa cuando se calmaron las aguas.

Por tanto, Sálvame se ha dado un tiro en el pie porque ha dado mucho bombo al abandono de Chelo García-Cortés cuando ésta ha retomado su trabajo algunos minutos después, sumándose a las clásicas amenazas de adiós de Anabel Pantoja, Lydia Lozano, Belén Esteban o Kiko Matamoros que ya no inmutan al público.

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