'Sálvame' no ha aprendido nada de 'Dolores, la verdad sobre el caso Wanninkoff'

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Por Mike Medianoche. - Este domingo Mediaset decidió dedicar el prime time de Telecinco a una producción externa yemitió el segundo capítulo de la serie documental de HBO Max titulada Dolores, la verdad sobre el caso Wanninkoff. De esta forma dejaba en un lugar secundario al debate de Secret Story, y el público lo agradecía: Telecinco lideró la noche, superando a la serie turca Infiel de Antena 3. Y para estirar el chicle durante toda la jornada del lunes los programas de la cadena volvieron a hablar del crimen de la joven Rocío Wanninkoff en 1999 cuando iba camino de la feria de su pueblo, en la localidad malagueña de Mijas. Y en el caso de Sálvame resultó especialmente llamativo cómo se tiñó de la crónica negra más sensacionalista y se aderezó con comentarios de Belén Esteban. Y la cosa es que al público le gustó cómo hablaron del tema hasta el punto de que barrió en audiencias.

Según los datos de Kantar ofrecidos por GECA Sálvame Limón marcó un 13,5% de cuota y 1.570.000 espectadores y Sálvame Naranja un 16,2% de cuota y 1.729.000 espectadores. El lunes anterior ninguno de los dos programas superaba la barrera del millón y medio de espectadores.

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Durante todo el tiempo dedicado al caso Wanninkoff Sálvame tuvo al periodista David Aleman como colaborador, pues habitualmente es él quien trata las informaciones ‘serias’ del magacín, como el volcán de La Palma o sucesos como el del niño Julen o la detención de José Luis Moreno en la operación Titella. También estaba allí Toñi Moreno, productora del documental, y el veterano Miguel Ángel Almodóvar, que durante años fue parte esencial de los programas de María Teresa Campos. Y a estos añadimos los de siempre: Belén Esteban y compañía.

La que fuese pareja de Jesulín de Ubrique tuvo un momento estelar al revelar que ella misma había hablado con Dolores Vázquez. Ella no te habla cómo habla en el documental de como lo ha vivido. He encontrado a una mujer que lo único que no le habían quitado había sido la dignidad”, explicaba la Esteban, queriendo aportar su punto especial al tema. “Está tranquila, lo que pasa que sí que es verdad que ahora se le ha revuelto todo. Escúchame, aquí hay dos partes hablando, Dolores, Alicia, la familia… y ella ve todo”.

Belén siguió hablando del dolor de la familia de Dolores, y de cómo tuvo que vender sus propiedades para pagar abogados, y de cómo a ella le indignaba de que la protagonista de la tarde no fuese indemnizada. Esa forma de mojarse de Belén como experta le valió numerosas críticas en las redes sociales, pues no entendían qué pintaba ella en medio de esa tertulia.

Si uno ha visto al completo la serie de Dolores, la verdad sobre el caso Wanninkoff sabe que en el documental se reflexiona sobre el amarillismo de la prensa y cómo a veces se muestra más de lo necesario, generando morbos que no llegan a ninguna parte. O que simplemente hacen mucho daño de la forma más innecesaria. Y de eso Sálvame no aprendió la lección en absoluto. Por ejemplo, Miguel Ángel Almodóvar aseguró que Dolores Vázquez fue investigada porque había indicios en contra de ella, a pesar de que el documental deja claro que no. Pero mucho peor fue lo del periodista desplazado a la Costa del Sol.

El reportero José Antonio León se desplazó hasta Mijas para hacer a pie y en directo el trayecto que hay desde la casa de Rocío hasta el terraplén donde fue asesinada. Una pieza de muy mal gusto y totalmente innecesaria a estas alturas. “Estoy justo en el punto donde ese 9 de octubre de 1999 ocurrió todo en este descampado”, decía el comunicador en Sálvame, indicando por dónde se pudo producir el asalto a la joven, en busca del morbo más amarillo.

La estampa de José Antonio León también generó muchas críticas en redes. No obstante, al público le gustaba, hasta el punto de que Sálvame se distanció con brío de la serie Tierra Amarga de Antena 3, con la que vive ajustados duelos de audiencias. El público pide a gritos así una renovación en el programa, que tan a menudo vende humo con tal de resultar atractivo, y puede que abriendo el abanico de temas a otros contenidos alejados del mundo rosa puede que sea la clave.

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