8 reglas para cuidar tus riñones y reducir el riesgo de enfermedad antes de que sea tarde

Mónica De Haro
·6 min de lectura
Consumir aceite de oliva ayuda a mantener tus riñones sanos y limpios. Eso sí, procura que tu plato esté equilibrado: abundantes vegetales, suficiente proteína y pocos carbohidratos. (Foto: Getty)
Consumir aceite de oliva ayuda a mantener tus riñones sanos y limpios. Eso sí, procura que tu plato esté equilibrado: abundantes vegetales, suficiente proteína y pocos carbohidratos. (Foto: Getty)

Con motivo del Día Internacional del Riñón que se celebra el 11 de marzo, desde la Sociedad Española de Nefrología (SEN) recuerdan la importancia de estos órganos vitales que no solo sirven para producir orina y eliminar toxinas y fluidos extra de tu sangre, sino que controlan el equilibrio químico de tu cuerpo, te ayudan a controlar la presión arterial, a mantener tus huesos saludables y a producir glóbulos rojos.

Lo más preocupante es que al ser una enfermedad silenciosa (al principio es asintomática) suele avanzar sin que nos demos cuenta y se detecta cuando los riñones están dañados en un alto grado de gravedad.

Es importante, por tanto, comprender la importancia del autocuidado en todas las etapas de la vida porque aunque hay mayor riesgo de padecer la enfermedad renal entre los 65 y 74 años, puede afectar a personas de todas las edades y razas.

En este sentido, los especialistas advierten de que el número de españoles que necesitan tratamiento renal sustitutivo (diálisis o trasplante) para reemplazar la función de sus riñones vuelve a subir un año más y ya se eleva por encima de las 64.000 personas.

Este aumento de la prevalencia e incidencia de la la enfermedad renal crónica (ERC) se relaciona con factores de riesgo como la diabetes y la enfermedad cardiovascular (responsables del 50 por ciento de los casos), la obesidad, la hipertensión arterial o el tabaquismo, muchos de los cuales podrían prevenirse con la adopción de unos hábitos de vida saludables que permitirían frenar su avance.

Llevar una vida con actividad nos ayudará a controlar mejor nuestro peso, evitando así la obesidad, el síndrome metabólico y la diabetes, los cuales se conoce que son factores predisponentes de la enfermedad renal. (Foto: Getty)
Llevar una vida con actividad nos ayudará a controlar mejor nuestro peso, evitando así la obesidad, el síndrome metabólico y la diabetes, los cuales se conoce que son factores predisponentes de la enfermedad renal. (Foto: Getty)

A ello hay que sumarle que es una enfermedad que presenta síntomas poco reconocibles en sus estadios iniciales, y que cuenta con una tasa de infradiagnóstico que supera el 40 por ciento. A esta situación de avance sin freno de la llamada “epidemia silenciosa” se ha venido a sumar el impacto de la Covid-19, con una tasa de contagio y mortalidad (5 por ciento y 25 por ciento) muy superior en estos pacientes, y una vulnerabilidad especialmente acusada en los pacientes en hemodiálisis que han sido contagiados (tres de cada diez fallecen).

“La pandemia no ha hecho sino acentuar y poner de manifiesto con especial crudeza la gravedad del problema que representa la creciente prevalencia de la Enfermedad Renal Crónica en España y en todos los países avanzados”, explica Patricia de Sequera, presidenta de la SEN, que señala no obstante que hay que dar un mensaje positivo y de estímulo a los pacientes renales, de acuerdo con el lema mundial de “Vivir bien con enfermedad renal”.

Para frenar el avance de la enfermedad los expertos recomiendan hacerse dos análisis simples:

  • De orina, que ayudará a comprobar si hay proteína en la orina. La albúmina es una proteína que puede pasar a la orina cuando los riñones están dañados.

  • De sangre, también llamada prueba de sangre o GFR (las siglas en inglés de tasa de filtración glomerular), que medirá el nivel de creatinina en sangre. Evalúa si tus riñones están filtrando su sangre.

También aconsejan estar alerta para reconocer los síntomas del avance de la enfermedad renal crónica que incluyen: tobillos hinchados, fatiga, dificultad para concentrarse, disminución del apetito y orina espumosa. Si tienes problemas en los riñones también podrías tener la tensión alta, estar siempre cansado, sentir que te ahogas y notar un dolor punzante en las lumbares.

Se puede “vivir bien" con enfermedad renal

Además de estar atento a estos signos, los nefrólogos señalan que es importante "aceptar la enfermedad y aprender a vivir con ella, preocuparse por una buena salud emocional, mantenerse activo y aprovechar para ayudar a personas en tu misma situación".

Para ello necesario "pasar por un proceso de educación sobre la enfermedad para lograr un buen manejo de los síntomas y adherencia a los tratamientos, utilizar fuentes de información seguras, fiables y contrastadas, y promover hábitos de vida saludables, ajustados a la situación de cada persona", resume Sequera.

Para demostrarlo han lanzado un video protagonizado por el actor y director José Corbacho, que el año pasado se sometió a un trasplante de riñón, el chef Martín Berasategui, el cantante Pablo Milanés, los deportistas Alfonso Reyes y Lourdes Mohedano, y el presidente de la Comunidad de Cantabria, Miguel Ángel Revilla. Todos ellos han sumado sus voces para lanzar un mensaje de prevención y promoción de la salud renal.

Las 8 reglas de oro para reducir el riesgo:

  1. Mantente activo y en forma, no solo es importante para tu salud en general. El ejercicio puede ayudar a reducir la presión arterial, un factor de riesgo importante en los problemas renales.

  2. Sigue una dieta saludable. Reducir el consumo de sal puede disminuir significativamente muchos de los factores de riesgo de los problemas renales. Evita alimentos procesados y preparados siempre que sea posible ya que contienen altas cantidades de sal y sodio

  3. Comprueba y controla tu nivel de glucosa en sangre. El nivel alto de azúcar en la sangre puede dañar los vasos sanguíneos de los riñones, provocando que no funcionen bien. Para proteger estos órganos es importante mantener el azúcar en sangre en un rango saludable.

  4. Comprueba y controla tu presión arterial.

  5. Mantén una ingesta de líquidos adecuada. Mantenerse hidratado ayuda a que los riñones funcionen normalmente, eliminando la sal y las toxinas de tu cuerpo. Pero basta con beber de 4 a 6 vasos diarios de agua. No se recomienda beber cantidades excesivas de agua al mismo tiempo, es preferible aumentar su consumo ligeramente durante el día

  6. No fumes. Fumar reduce el flujo sanguíneo y puede evitar que llegue suficiente sangre a los riñones. Si estos órganos no reciben suficiente sangre no pueden funcionar correctamente. Fumar también aumenta las posibilidades de desarrollar cáncer de riñón.

  7. No te automediques ni tomes antiinflamatorios ni analgésicos regularmente. Los riñones son responsables de eliminar las drogas del cuerpo. Tomar muchos analgésicos durante largos períodos de tiempo puede causar daño a los riñones. Los tipos de medicamentos más perjudiciales son los antiinflamatorios no esteroideos. Aquellos que toman estos medicamentos para controlar el dolor crónico, deben consultar con su médico acerca de un método para aliviar el dolor que no dañe sus riñones. Las toxinas, pesticidas y sustancias ilegales también causan daño renal.

  8. Conoce tu historial familiar y comprueba tu función renal si tienes uno o más factores de “alto riesgo”, por ejemplo si tienes diabetes, hipertensión u obesidad. Algunas enfermedades renales se heredan. La diabetes y la presión arterial alta también tienden a tener un componente genético. Habla con los miembros de tu familia sobre todas estas afecciones para determinar si tienes un alto riesgo de problemas renales como infecciones renales y enfermedad renal.

La ERC se asocia pues con factores no controlables, como género y edad, pero también con hábitos y estilos de vida y, por tanto, con factores de riesgo evitables, como la obesidad.

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