¿Por qué salen en realidad granos en la barbilla?

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Photo credit: Cavan Images - Getty Images
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Sueles tener la frente y las mejillas libres de acné pero, ¿tienes que lidiar con granos en la barbilla? No estás sola. Experimentar brotes en esta zona específica de la cara es algo muy común que se debe principalmente a cambios hormonales del ciclo menstrual, a tus niveles de estrés o a una mala calidad de sueño.

¿Qué significa el acné en la barbilla?

De acuerdo con Renee Rouleau, experta en cuidado de la piel, "la zona de la barbilla y la mandíbula es el lugar más común para desarrollar acné, especialmente en mujeres mayores de 20 años". ¿El motivo? Los cambios hormonales influyen, pero también lo hace "descuidar la limpieza facial". Esto pueden hacer que las bacterias crezcan y se produzca un brote que puede ser complicado después de eliminar. Pero vamos a profundizar más en el asunto.

Acné quístico en la barbilla

Por desgracia, suele ser el más común en esta zona específica de la cara. En la barbilla también puedes encontrar espinillas comunes o puntos negros, pero "los brotes de granos en el mentón y en la línea de la mandíbula tienden a ser quísticos". Es decir, imperfecciones más grandes y, a veces, dolorosas debido a su profundidad. "A menudo se pueden extraer, pero suelen dejar marcas en la piel como cicatrices rojas y oscuras. También pueden durar de una a dos semanas, ya que es un acné algo más severo".

Causas del acné en la barbilla: ¿qué lo provoca?

Durante años hemos echado la culpa al chocolate a pesar de ser inocente –aunque ojo, la alimentación en general sí puede influir–. Pero estas son, de acuerdo con la experta, las dos causas más comunes por las cuales aparecen granos en la barbilla.

1. Cambios hormonales

Los brotes de granos en la barbilla suelen aparecer justo antes o durante la menstruación. "Antes del ciclo hay más progesterona en nuestro cuerpo, lo que provoca retención de agua. Por eso el aspecto de nuestra piel se ve más hinchado. Cuando esto ocurre, se ejerce una presión sobre los poros, estrechándolos. Además, la grasa de la piel puede volverse más gruesa debido al desequilibrio de las hormonas y al aumento de testosterona durante el cambio hormonal previo al periodo", explica Rouleau.

¡Cuidado con estos hábitos!

Además del proceso hormonal, hay gestos que hacemos de manera inconsciente que también pueden provocar acné en la barbilla o en las líneas de la mandíbula, como cuando descansamos la cara sobre la palma o el dorso de la mano. "Esto puede hacer que las bacterias se transfieran", nos explica la experta. Y lo mismo ocurre si sueles utilizar accesorios como "correas demasiado ajustadas" (en el caso de cascos o protectores de boxeo, por ejemplo), "o aparatos dentales mal ajustados". Y sí, como imaginarás, la mascarilla también influye en esto. "Puede provocar acné quístico".

2. Los niveles de estrés

"Las hormonas del estrés provocan la liberación de sustancias químicas que aumentan el flujo sanguíneo a la piel. Esto puede desencadenar tanto erupciones como enrojecimiento, mientras que las mismas hormonas pueden causar brotes de acné", nos contó hace unas semanas la doctora Stephanie Munn, jefa de los centros de dermatología de Bupa Health Clinics.

Y eso no es todo. "Además, el estrés altera nuestras respuestas inmunitarias, lo que puede desencadenar algunas afecciones de la piel, como rosácea y el eccema".

3. Puede que tu mascarilla te lo esté provocando

La causa principal del maskné es que tu aliento y el aire cálido y húmedo que circula detrás de la mascarilla, no tienen ningún sitio al que ir. Los aceites de la piel y el sudor quedan atrapados dentro, lo que proporciona el entorno perfecto para que las bacterias que se asientan en la piel prosperen, dando lugar a poros obstruidos y granos en la barbilla. Algo que se suele agravar durante los meses más calurosos del año.

Cómo eliminar el acné en la barbilla

Si es muy severo, del tipo quísitico y además te duele, lo primero que te recomendamos es acudir al médico de cabecera para que te derive a un dermatólogo. Pero antes, o si ese no es tu caso, sería aconsejable seguir las recomendaciones de las expertas.

Para empezar, una buena rutina facial es esencial

Ten en cuenta que es fácil pasar por alto la línea de la mandíbula cuando te lavas la cara, así que asegúrate de prestarle especial atención. Utiliza una toalla para cubrir tus hombros y así no mojarte la ropa mientras te lavas la cara: te sorprendería la frecuencia con la que descuidamos la línea de la mandíbula y el cuello por este simple hecho.

Usa un limpiador que contenga ácido salicílico, esto ayudará a 'romper' los enlaces que mantienen unidas las células muertas de la piel y, en lugar de lavarte la cara primero, comienza por el cuello. Es menos probable que olvides lavarte la cara, así que empieza con el área que a menudo descuidas sin querer. Con movimientos circulares, sube por el cuello, a lo largo de la línea de la mandíbula, hasta la barbilla y termina con el resto del rostro.

Un buena mascarilla facial

Esta puede ser tu aliada para combatir los granitos que aparecen en esta zona. Te recomendamos la mascarilla limpiadora Clinique Anti Blemish Solutions Oil-Control. Con una base de arcilla penetra profundamente en la piel para eliminar el aceite excesivo, la suciedad y las impurezas y desbloquea los poros y revela una tez radiante y con una mejor apariencia. Sin aceite y ligera en la piel para prevenir la irritación, la mascarilla cura las imperfecciones y elimina los brotes de acné, los puntos negros y la grasa en solo unos 5 minutos.

No intentes explotar los granos

Consejo básico que solemos olvidar a propósito. Puede que no ocurra nada al extraer un grano normal con cabeza blanca, ya que simplemente es pus que puedes retirar aplicando ates de presionar una gasa tibia o caliente. Pero si lo que tienes en la barbilla es acné quístico, verás que estos granos no tienen una cabeza: son bultos rojos y dolorosos. Y nunca deberías hacerlos estallar porque podrías hacer que se infecten y extender el problema.

Al ser estos más profundos, puede que aplicar un gel no sirva de mucho. Por eso la recomendación es exfoliar la zona (con ácido salicílico, mejor). "Luego aclara la piel para eliminar las células muertas. También se puede aplicar cremas con peróxido de benzoilo. No los eliminará de inmediato, pero sí poco a poco de manera segura", nos explican.

Ten cuidado con los accesorios que rocen esta zona

Si haces deportes como ciclismo o sparring en boxeo y usas cascos con correas o materiales que se ajustan a tu barbilla, quítatelos de vez en cuando para descansar. También asegúrate de ducharte nada más utilizarlos para que el sudor no se acumule en la cara. Lo mismo ocurre con la mascarilla que tenemos que llevar todavía en ciertas ocasiones: los expertos recomiendan retirarla cada 45-60 minutos.

Cuida lo que comes

Porque influye directamente en el aspecto de tu piel. "Experimenta eliminando ciertos alimentos inflamatorios de tu dieta, como los lácteos. Cuando consumes demasiados lácteos al cuerpo le puede resultar difícil digerirlos y puede manifestarlo en forma de acné quístico en el área de la barbilla y la mandíbula. Intenta eliminar, o al menos reducir, lácteos como el yogur, la leche y todos los quesos. Hazlo durante dos semanas para ver si aparecen nuevos brotes o no", sugiere Rouleau.

Mientras lo haces, asegúrate también de tomar los mejores alimentos para una piel sana. Aquí van algunas recomendaciones:

  • Verduras de hoja verde: berros, espinacas, brócoli y col rizada. Estos alimentos son ricos en clorofila, que ayuda a limpiar las bacterias y toxinas del tracto digestivo y el torrente sanguíneo.

  • Alimentos ricos en zinc: mariscos, pollo, pipas de girasol y calabaza, frutos secos y legumbres. Se sabe que el zinc puede ayudar a disminuir las bacterias que causan el acné.

  • Alimentos ricos en betacaroteno: frutas y verduras de color amarillo anaranjado como zanahorias, albaricoques, calabaza y mango. El betacaroteno es una de las dos formas de vitamina A que se encuentran en la dieta y, cuando es necesario, el cuerpo las convierte en retinol, que ayuda a mantener equilibrados los niveles de colágeno en las células de la piel, lo que promueve un crecimiento celular saludable.

  • Probióticos: yogur, kombucha, kimchi, kéfir. Estos pueden favorecer la microflora intestinal, también ayudan a reducir la inflamación y el estrés oxidativo.

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