Síndrome del personaje principal: qué es y por qué ocurre

lily collins en la serie
Qué es el síndrome del personaje principalNETFLIX

Es muy probable que en TikTok te hayas topado con vídeos que siguen la tendencia denominada “el síndrome del personaje protagonista”, que es un fenómeno que hace que los creadores de contenidos se posicionen a sí mismos como si fueran los protagonistas de una película. En ocasiones hablamos de acciones creadas ‘ad hoc’ para encajar dentro de esta tendencia, pero a veces hablamos de la curación a la que tantas personas someten a su vida para que sea más ‘instagrameable’. El problema es que no sólo hablamos de un fenómeno de las redes, sino que muchas personas realmente creen que su vida es prácticamente una película, por lo que romantizan su existencia. “Puede ayudarte a evadirte de la rutina fantasear con nuestras historias, pero la clave está en la medida que hagamos esto. Por otro lado, debemos analizar para qué lo hacemos y cómo lo hacemos para acabar de saber si fantasear influirá positivamente o negativamente en nuestra vida”, matiza Júlia Pascual, Psicóloga y Directora del Centro de Terapia Breve Estratégica.

“La mayoría de personas buscamos un estado mental que en psicología holística llamamos la mente entretenida, que es ese estado en el que cedes el control de tus pensamientos. No tomas el control de tu mente, sino que le das las riendas a Netflix, a las noticias y/o a Instagram para evadirte. Es como anestesiar la mente. Y, desde ese estado mental, es cuando es muy fácil comenzar a crear una realidad paralela e idealizada en el mundo virtual, que además se ve reforzada por las gratificaciones inmediatas (los me gusta) y otras claves que promueven los comportamientos adictivos, como el ‘scroll’ infinito”, añade Maribel Jiménez, psicóloga holística.

síndrome personaje protagonista
El síndrome de la protagonistaNetflix

A corto plazo, puede ser algo fácil y placentero, pero no podemos subestimar los riesgos de perpetuar esto como un estilo de vida, porque aquello a lo que nos exponemos acaba determinando nuestra forma de pensar y acaba teniendo consecuencias en nuestra realidad. Seguro que alguna vez te has sorprendido a ti misma recorriendo las calles escuchando música y sintiéndote un poquito Jennifer Aniston en una película romántica, y esa es precisamente la dinámica de este síndrome. También hablamos de las personas que creen que todas las canciones hablan sobre sus vidas y que cualquier serie, en realidad, está reflejando su situación. Maribel Jiménez, asegura que aunque esto no es algo nuevo, hoy en día, en la era de la información y de la red de redes, los creadores de contenido son expertos en utilizar los mecanismos de persuasión para atacar los deseos velados de las personas y que sus productos enganchen. “Porque saben bien que, a la hora de elegir o comprar un determinado contenido, somos irracionales, y lo que nos mueve son esos deseos primarios de nuestro centro emocional inferior, que suelen estar relacionados con heridas emocionales reprimidas. Por eso es tan fácil ver una serie de televisión o escuchar un tema y sentir que está hablando de ti”.

Lo que tenemos que preguntarnos es por qué de repente es tan habitual que todos creamos ser el centro de todo. “Sentirnos el centro del mundo no es tan raro, pero bajo mi punto de vista, el modelo familiar sobreprotector que predomina, así como las redes sociales, lo están potenciando. Es natural sentirse atraído por cosas que nos afectan o que nos interesan de manera personal, y eso puede llevarnos a sentir que somos el centro de todo. Sin embargo, es importante tener en cuenta que hay muchas otras personas y cosas que también son importantes y que tienen un impacto en el mundo. Tratar de ver las cosas desde otras perspectivas que no son las nuestras y ser conscientes de cómo nuestra acciones afectan a los demás puede ayudarnos a tener un percepción más equilibrada y a ser más empáticos”, explica Júlia Pascual.

“Cada vez observamos una sociedad con tendencia más egocéntrica, es decir, con una excesiva preocupación por uno mismo y por cómo se nos percibe, y esa puede incluir la creencia de que somos el centro del mundo o de que nuestras opiniones o puntos de vista son los únicos que importan. No todas las personas egoístas o egocéntricas sienten ser el centro del mundo y hay personas que lo sienten sin ser egocéntricas. Es importante tener en cuenta cómo nuestra forma de percibir y actuar frente la realidad afecta a los demás y debemos tratar de encontrar un equilibrio adecuado”, señala la autora de “Los Narcisistas y Tú” (Zenith).

síndrome personaje protagonista
Síndrome del personaje principalNetflix

“Existe la psicotrampa del pensamiento de la personalización, una distorsión cognitiva de sentirse como el centro del universo, tanto para bien como para mal. Consiste en el hábito de pensar, sin base suficiente, que todo lo que pasa en nuestro entorno o lo que piensan, dicen o hacen los demás está relacionado con uno mismo y que las demás personas están continuamente pendientes de lo que haces o dejas de hacer. Se interpreta como información para juzgarse y compararse constantemente con los demás... Sin embargo, la realidad es que cada uno está con sus asuntos y no continuamente pendiente de los asuntos de otros”, dice.

Causas y consecuencias

¿Qué consecuencias puede tener esta forma de sentir y pensar? “Dependiendo del grado y de cómo se reaccione frente a ella desde problemas de ansiedad, autoestima baja y depresión hasta trastornos psicológicos más graves como sufrir paranoia o esquizofrenia. Esto no quiere decir que sea algo malo sentirte identificado en las series o en las canciones. El buen arte trata arquetipos universales en los que no sólo es fácil verse reflejado, sino que resulta necesario y saludable”, explica Pascual.

Por descontado, este síndrome se ve acrecentado a causa de las redes sociales. “En las redes sociales, el hecho de construirse un personaje, un avatar digital con el objetivo de ser el más bello, el más interesante, el más fuerte, etc; escondiendo las fragilidades y con la necesidad constante de ser reconocido gracias al número de ‘likes’, visualizaciones y seguidores potencia el narcisismo que se basa en eso. Se potencia ser sólo de fuera para dentro, y potenciando solo el exterior como señal de dominio y poder frente a uno mismo, los demás y el mundo”, dice la autora de ‘Los Narcisistas y tú’. Cree que las redes potencian el narcisismo que está dentro de cada uno de nosotros, pues considera que, bien esté despierto o dormido, está. “Las redes sociales lo despiertan y lo potencian. Si usas redes sociales como Instagram, sobre todo, empezará el show del yo”, dice.

Cree que el giro del marketing hacia un sistema personalizado también ha influido. “Ya apenas hay historias que observemos juntos y al mismo tiempo, y lo que mueve el dinero en internet es precisamente la construcción de historias a medida ya sea para obtener más ‘clics’ o vender más. Internet no puede permitirse usuarios que pierdan el tiempo escuchando opiniones distintas o historias que no les interesan. Como bien ha acertado en indicar el filósofo Byung Chul Han, evitamos la violencia del otro, pero caemos en el infierno de lo igual”, asegura.