Los rusos movilizados para la guerra tienen que llevar su propio material de primeros auxilios

Rusos movilizados para incorporarse al frente de batalla, este septiembre. (Photo: Anadolu Agency via Anadolu Agency via Getty Images)
Rusos movilizados para incorporarse al frente de batalla, este septiembre. (Photo: Anadolu Agency via Anadolu Agency via Getty Images)

Rusos movilizados para incorporarse al frente de batalla, este septiembre. (Photo: Anadolu Agency via Anadolu Agency via Getty Images)

Tampones para taponar heridas de bala. Parte de los reservistas llamados a filas en los últimos días por Rusia han recibido órdenes de incorporarse a las Fuerzas Armadas con su propio paquete de primeros auxilios, ante la aparente falta de recursos por parte de las autoridades rusas, según los servicios de Inteligencia de Reino Unido.

Las autoridades les recomiendan incluso que se aprovisiones de productos de higiene menstrual como una opción barata frente a posibles necesidades médicas, recoge la Inteligencia militar británica en un informe publicado este viernes.

Los hombres convocados en el marco de la movilización parcial decretada por el presidente ruso, Vladimir Putin, apenas reciben formación para responder a emergencias y llegan al frente de combate portando en ocasiones recursos que les son propios.

Algunos militares han obtenido cintas para torniquete “de tipo occidental”, pero las estarían atando con cables a sus equipos, en lugar de con el velcro habitual, por el temor a que otros compañeros puedan robárselas. Los expertos británicos advierten de que estas carencias retrasan e incluso imposibilitan una actuación de urgencia.

Londres ve como “casi seguro” que los problemas en el aprovisionamiento de medicinas y equipos a las tropas rusas “están contribuyendo a un estado de ánimo en declive y a una falta de voluntad (por parte de los militares) para emprender acciones ofensivas”. Esta situación se daría, además en un momento en el que Ucrania podría anotarse una nueva victoria en el frente con la conquista de la ciudad de Liman, en Donetsk.

El Gobierno ruso apenas da datos sobre bajas en sus filas, pero la semana pasada, tras el anuncio de la movilización, reconoció que ya había perdido en Ucrania a casi 6.000 efectivos. Las Fuerzas Armadas ucranianas, en cambio, han elevado este viernes a más de 59.000 las bajas rusas desde febrero, con más de 500 fallecidos en el último día.

Este viernes se espera, además, que el Kremlin ratifique la anexión de las provincias ocupadas por las tropas rusas tras los referendums organizados por las fuerzas prorrusas en las provincias ocupadas, que no cuentan con el reconocimiento de la comunidad internacional. Por ese motivo se espera una fastuosa celebración en la capital rusa.

Este último movimiento llega después de un mes de septiembre negro para Rusia en el frente de batalla, con una contraofensiva de Kiev que en apenas unos días les arrebató la práctica totalidad de la provincia de Jarkov, previamente conquistada.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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