El desafío de los enfermeros a Putin: renuncias en bloque en plena escalada del coronavirus

La expansión del coronavirus por el mundo ha obligado al confinamiento de la población en la mayoría de los países. La epidemia se ha propagado por todo el planeta a gran velocidad, pero no ha afectado de la misma manera en unos lugares o en otros.

Rusia se ha visto mucho menos afectada que países como Italia, España o Estados Unidos, pero está teniendo más problemas en controlar la pandemia a medio plazo. Un factor que está provocando renuncias de enfermeros y médicos debido a las precarias condiciones con las que se están teniendo que enfrentar al COVID-19.

Una enfermera se lleva las manos a la cara en un hospital de Moscú (Photo by Sergei Karpukhin\TASS via Getty Images)

El país ha ido escalando rápidamente en la clasificación de los estados con más casos y actualmente ya ha superado a China en contagiados. A día 28 de abril, Rusia cuenta con 93.558 infectados y 867 muertes. Unas cifras que quedan lejos de las de los más afectados por el brote, pero que también muestran una tendencia peligrosa.

Y es que en estos últimos días tanto contagiados como víctimas están marcando máximos. Conviene recordar que el pasado 30 de marzo Moscú, una de las localidades más afectadas, decretó el confinamiento, y al día siguiente estas restricciones se extendieron a distintas regiones.

Los contagiados diarios están subiendo rápidamente en Rusia (Worldometers.info).

Pese a que parecía en un primer momento que el país había reaccionado muy bien a la pandemia, a medida que ha ido pasando el tiempo se han empezado a ver los fallos. Tal y como ha revelado una investigación de Open Media, las malas condiciones de trabajo y los bajos salarios han provocado una desbandada entre el personal de enfermería en el principal hospital dedicado al coronavirus en el país, el Kommunarka.

Rusia cuenta con una sólida red de atención médica heredada de la época soviética, con 5.300 hospitales y 1,1 millones de camas disponibles para los pacientes. Una de las primeras medidas cuando empezó la pandemia fue destinar una serie de centros para tratar exclusivamente el COVID-19, mientras que en el resto no se ingresó a nadie con estas patologías. Por ejemplo, en Moscú 29 (de casi 100) han sido reutilizados. Sin embargo, el avance de la pandemia está teniendo efectos muy importantes sobre el personal.

A medida que aumentan los casos, la escasez generalizada de equipos de protección se está convirtiendo en el mayor desafío. Tal y como revela el personal sanitario, al principio solo tenían batas, mascarillas y guantes, lo que ha provocado que haya un gran número de médicos y enfermeros que se han contagiado.

Pese a que el Ministerio de Salud no ha dado cifras exactas, sí se sabe que la semana pasada se anunció que unos 200 de Moscú y San Petersburgo tenían el COVID-19, pero la cifra probablemente sea muy superior.

Esta falta de equipos, unido a que el Gobierno no está pagando las bonificaciones prometidas a los sanitarios, es lo que ha provocado la desbandada en el Kommunarka, aunque podría extenderse a otros centros.

El hospital de Kommunarka está destinado solo al coronavirus (Photo by Sergei Bobylev\TASS via Getty Images)

Putin prometió un total de 132 millones de dólares para el personal sanitario, que se iba a distribuir de la siguiente manera: los médicos que atendieran directamente a pacientes de COVID-19 recibirían 1.059 dólares extra al mes, mientras que el personal de enfermería, médicos de ambulancia y conductores ingresarían entre 336 y 674 dólares extra al mes.

Pero ni el dinero ni los equipos llegan, lo que está haciendo que el personal prefiera no arriesgarse. Según Open Media, una exenfermera abandonó por estos motivos y con ella más de una docena de empleados, aunque la periodista Natalia Andreyeva ha hablado de que está habiendo huelgas masivas por esta situación, por lo que previsiblemente la cifra será más alta.

De momento el Kremlin admite la escasez de equipos en determinados centros, pero rechaza que ese sea el estado del sistema sanitario en el país. Respecto al dinero prometido, los responsables del Kommunarka han rechazado que el hospital no haya hecho frente a las cantidades adeudadas. Habrá que esperar para ver cómo evoluciona la pandemia en el país y si este fenómeno de renuncias sigue aumentando en las próximas semanas.

Más historias que te pueden interesar: