‘Rosie, la remachadora’, la mujer que inspiró el icónico cartel 'We can do it!'

Todos hemos visto en alguna ocasión el cartel titulado ‘We can do it!’ (¡Podemos hacerlo!) y en el que aparece una mujer vestida con un mono azul, un pañuelo rojo con topos blancos en su cabeza y con un inconfundible gesto en el que muestra su brazo como símbolo de fuerza.

El icónico cartel ‘We can do it!’ (imagen vía Wikimedia commons)
El icónico cartel ‘We can do it!’ (imagen vía Wikimedia commons)

Un cartel que ha acabado convirtiéndose en una representación icónica del poder de la mujer y utilizado por innumerables colectivos feministas como imagen de estos movimientos. Esta es su curiosa historia…

La entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra mundial (tras el bombardeo japonés de Pearl Harbor) provocó que muchas fábricas se quedaran sin mano de obra debido al alistamiento masivo de hombres que debían ir al frente. Las esposas, madres, hijas y hermanas de los soldados, que estaban luchando y jugándose la vida por el país, acudieron en masa a cubrir esos puestos de trabajo.

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Desde las instituciones gubernamentales y militares estadounidenses se realizaron diferentes campañas de concienciación para animar a las mujeres a incorporarse a la vida laboral (por aquel entonces era muy pequeña la cantidad de ellas que trabajan, ya que socialmente solían tener asignado el rol de ‘ama de casa’). Más de seis millones de mujeres estadounidenses de todas las edades abandonaron sus tareas domésticas o estudios para incorporarse a la vida laboral.

Eslóganes y mensajes que se retrasmitían en los programas de radio más escuchados, spots que se proyectaban al inicio de las películas en todos los cines y carteles publicitarios animaban a los hombres a alistarse al ejército y a las mujeres a acudir a las fábricas a trabajar.

Ya no solo eran las empresas y factorías tradicionales las que no tenían mano de obra masculina, sino que se tuvo que crear numerosísimas fábricas destinadas a la industria armamentística (muchas se dedicaban inicialmente a fabricar otras cosas y se apartaron para producir armas y todo lo necesario para la guerra).

Pero los mensajes institucionales no solo debían servir para animar a incorporarse a filas o en las fábricas, sino que debía ser un revulsivo para levantar la moral de la población.

El enviar mensajes de ánimo a través del cine y la publicidad era algo de los que ya tenían experiencia y les había funcionado una década atrás.

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En marzo de 1942 el diseñador gráfico J. Howard Miller, de 24 años de edad, realizó unas cuantas fotografías en Westinghouse Electric (una de las miles de empresas a las que se había incorporado personal femenino) con intención de inspirarse para la creación de carteles publicitarios.

Naomi Parker Fraley, la verdadera ‘Rosie, la remachadora’ que inspiro el icónico cartel ‘We can do it!’ (imagen vía Wikimedia commons)
Naomi Parker Fraley, la verdadera ‘Rosie, la remachadora’ que inspiro el icónico cartel ‘We can do it!’ (imagen vía Wikimedia commons)

Una de ellas se la tomó a Naomi Parker Fraley, una joven muchacha de 21 años de edad que trabajaba como remachadora, accionando una palanca y que había hecho que se le desarrollara la musculatura de su brazo.

Iba vestida con el mono azul pertinente y se recogía su pelo con un vistoso pañuelo rojo con topos blancos.

La fotografía de Naomi mostrando su brazo a Miller acabó siendo la que inspiró al diseñador gráfico para crear el cartel más icónico de su carrera.

Pero a pesar de que el cartel con el eslogan ‘We can do it!’ se hizo enormemente popular, la identidad de la mujer que aparecía en él se desconocía. Tras finalizar la IIGM el poster quedaría en el olvido (tal y como ocurrió con el icónico poster británico del famoso ‘Keep calm…’) y no fue hasta 1982 que sería redescubierto y se comenzaría a utilizar con propósitos feministas.

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Mucho se especuló sobre quién era la protagonista del cartel, siendo docenas las mujeres que aseguraron serlo. J. Howard Miller no dijo nunca de quien se trataba y tras su fallecimiento en 2004 un profesor universitario llamado James J. Kimble quiso averiguar de quien se trataba realmente.

Kimble pasó seis años investigando hasta que dio con el original de la fotografía en una casa de antigüedades y en la que en el reverso tenía la inscripción: ‘La bella Naomi Parker parece que puede pillarse la nariz en el torno que está utilizando’. Ya tenía el nombre, ahora solo le quedaba descubrir qué había sido de ella.

Tras una ardua búsqueda dio con ella en 2015. Todavía estaba con vida (tenía 93 años de edad) y residía en California.

El pasado 20 de enero de 2018, Naomi Parker Fraley (Rosie, la remachadora, como se había rebautizado al personaje del icónico cartel) falleció a la edad de 98 años.

Fuente de las imágenes: Wikimedia commons

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