La Rosalía más poderosa hipnotiza al público madrileño

Uxía Prieto
Concierto de Rosalía en el Wizink Center de Madrid

Ni rastro de Rosalía aún sobre el escenario y las más de 15.000 personas que abarrotaban el Wizink Center de Madrid ya se dejaban la garganta. Solo hizo falta que su nombre apareciera sobre las pantallas con caligrafía barroca e imponente para que empezasen los gritos. Minutos después la catalana pisaba las tablas de blanco impoluto con una poderosa coreografía y los primeros acordes de Pienso en tu Mirá

Los presentes empezaron a corear incluso antes de que la artista saliera a escena. El bailaor Polito, que ejerció como telonero, se encargó de calentar la noche con un espectáculo con el que deleitó a todos los presentes acompañado de dos músicos y un cantaor. 

“Vámonos Madrid”, dijo una incrédula Rosalía mirando al público ya extasiado tras apenas diez minutos. Y Madrid se fue con ella mientras cambiaba sin despeinarse el flamenco de Que no salga la luna por el trap de A palé o la electrónica de Barefoot in the park, su colaboración con el británico James Blake. 

El público madrileño ataviado con uñas de gel y chándales solo enmudeció en un momento: cuando Rosalía se lanzó a cantar Catalina a capela.

La catalana jugó y disfrutó con la canción como si llevara subida al escenario toda la vida y cambió el silencio sepulcral por un atronador rugido de aplausos y alguna que otra lágrima.  

Rosalía puso el broche de oro a la gira de El Mal Querer Tour acompañada de El Guincho, con el que produjo este segundo álbum, y sus incombustibles bailarinas, que aportaron todavía más fuerza al espectáculo, especialmente en el ya famoso Parrita Remix, con el que arrasaron en la entrega de los MTV Europe Music Awards en Sevilla.

El mal querer fue el grueso del concierto, pero la...

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