Roman Polanski cree que su persecución comenzó con el asesinato de Sharon Tate: “La gente que me acusa no me conoce”

Roman Polanski ha vuelto a ser noticia. Y no precisamente por su nueva película, sino por ser uno de los diecinueve hombres directores admitidos en la competición del Festival de Venecia -contra dos mujeres- cuando sigue siendo prófugo de la justicia estadounidense por el caso de violación de Samantha Geimer, quien lo acusa de haberla violado cuando tenía 13 años.

El cineasta, que ya tiene 86 primaveras, no puede viajar a Italia porque se arriesgaría a la extradición inmediata y su nueva película, An officer and a spy, se presentará sin él. Lejos de Italia, pero muy cerca de la polémica, el cineasta se ha pronunciado.

Roman Polanski en una proyección de Basada en una historia real en París, en 2017 (Agencia: AP Photo; Autor: Francois Mori; Copyrigth: GTRES)

La polémica comenzó tras darse a conocer su inclusión en el certamen cuando han dado hueco a apenas dos mujeres, demostrando que Venecia sigue estando muy lejos de la realidad hollywoodense por mucho que esté funcionando como antesala de los Oscar. Y se acentúo aún más cuando el presidente del festival, Alberto Barbera, defendió su inclusión al sentenciar que “deberíamos distinguir entre el artista y el hombre”. Básicamente que la obra y el autor es ajeno a la persona, una excusa que no gustó a la presidenta del jurado, la argentina Lucrecia Martel, que ya dijo que no asistirá a la proyección (dejando a Polanski prácticamente sin premio).

Una vez puestos en situación, vamos al lío, porque Polanski está rellenando titulares al sentenciar que su persecución comenzó con el asesinato de Shaton Tate. El director hizo pública su visión del caso a través del dossier de prensa de la película, donde afirma que se siente perseguido por la prensa y el público en redes sociales cuando no saben nada de él o del caso.

En la entrevista que dio para las notas de prensa, dice que “su imagen” fue empañada de forma negativa por la prensa desde el asesinato de su esposa embarazada, Sharon Tate. La forma en cómo me ve la gente, mi ‘imagen’, comenzó a formarse con la muerte de Sharon Tate” asegura según recoge los detalles del dossier The Wrap. “Cuando sucedió, a pesar de que estaba pasando por una época terrible, la prensa supo de la tragedia, y sin saber cómo lidiar con ella, la cubrió de la forma más despreciable, implicando, entre otras cosas, que yo era una de las personas responsables del asesinato sobre un trasfondo de satanismo”.

El director afirma que la prensa relacionó el asesinato con su película La semilla del diablo (El bebé de Rosemary, 1968), presumiendo que veneraba al diablo como los personajes, y por eso fue perseguido por la prensa durante los meses de la investigación hasta que por fin se identificó a los seguidores del culto de Charles Manson como los responsables.

Asegura que el mismo ciclo todavía continua, pero ahora sucede a través de las acusaciones de conducta inapropiada.Todo esto todavía me acecha. Todo. Es como una bola de nieve, cada temporada añade una capa más. Historias absurdas de mujeres que no he visto jamás en mi vida que me acusan de cosas que supuestamente sucedieron hace más de medio siglo”, añade refiriéndose a varias mujeres que también lo acusaron de violación cuando eran niñas o adolescentes, detallando casos similares al sucedido en 1977.

Una de ellas fue la actriz británica Charlotte Lewis, quien en 2010 dijo que el director abusó de ella cuando tenía 16 años, mientras una mujer suiza también lo acusó de actuar de la misma manera cuando tenía 15. A su vez, el Departamento de Policía de Los Angeles abrió una investigación en diciembre de 2017 al recibir acusaciones de la artista Marianne Barnard, quien afirma que el director abusó de ella en 1975 cuando tenía 10. Polanski niega todas las acusaciones.

Jean Dujardin y Louis Garrel en An Officer and a Spy (Canal+)

La película que presenta en Venecia relata la historia del Capitán Alfred Dreyfus, un oficial francés que fue sentenciado injustamente de traición y fue públicamente perseguido por la prensa. Y como ya sugeríamos en nuestro artículo inicial sobre la polémica que podría haber cierto mensaje indirecto entre este caso y el del propio Polanski, así lo confirma el director en las notas de prensa. “Otro caso similar es posible, definitivamente. Todo los ingredientes están ahí: acusaciones falsas, malos procedimientos en la corte, jueces corruptos, y sobre todo eso tenemos la ‘red social’ que condena y sentencia sin un juicio justo o derecho a la apelación” afirma.

En la historia, a veces encuentro momentos que experimenté yo mismo, puedo ver la misma determinación por negar los hechos por condenarme por cosas que no hice. La mayoría de las personas que me acosan no me conocen y no saben nada del caso”.

An officer and a spy se presenta en la Mostra el próximo

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