Rocío Carrasco desarma a Kiko Matamoros con un discurso al que no está acostumbrado

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Por Jorge Rabazo.- Después de varias horas cebando, Sálvame anunciaba el cometido de Rocío Carrasco en su nueva etapa como colaboradora del programa: será la defensora de la audiencia. Con esta sección, titulada Hable con ella en honor al programa que presentó en Telecinco, la hija de Rocío Jurado dará voz a las quejas y comentarios de los espectadores, pero también a aquellos rostros famosos que quieran desmentir algunas cosas que se digan en el programa y no sean ciertas.

Sin embargo, Carrasco fue la protagonista del programa del miércoles durante toda la tarde y su relación con los colaboradores uno de los ganchos del espacio. Y es que eran muchas las dudas acerca de cómo Rocío Carraco se comportaría en su primer día, siendo la primera vez que la nueva colaboradora interactuaba directamente con los colaboradores del programa de Telecinco.

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Y siguiendo la misma dinámica de comportamiento que pudimos ver en su docuserie, Rocío Carraco hizo gala de una tranquilidad pasmosa, enfrentándose a todos sin perder nunca los nervios. Estar convencida de cada uno de los resquicios de su relato ayuda. Por ello, Rocío no perdió la calma en ningún momento, a pesar de que se tuviera que enfrentar al que ha sido uno de sus grandes detractores en estos últimos meses: Kiko Matamoros.

Desde el inicio, Matamoros entraba a matar. “Hay un dicho, vencerás, pero no convencerás”, le comenzaba diciendo el colaborador. “Creo que en parte de tu relato has vencido, y hay en parte que no has convencido. Te hablo con honestidad y objetividad y sin ánimo de hacerte ningún daño”, aseguraba. Matamoros, eso sí, reconocía el daño sufrido por Carrasco: “Creo que has tenido bastante daño, porque eso lo hemos puesto todos de relieve y todos hemos visto a una mujer que ha sufrido”.

Sin embargo, para Kiko existe una parte del relato que ha quedado “inconclusa”: el tema de la relación con sus hijos, en particular, y con toda su familia, en general.Hay una cosa que he defendido por encima de todo: los derechos de Rocío Flores. Se le ha vapuleado públicamente y tú has podido contribuir de alguna manera”, argumentaba.

Hay una ley del menor que anula los antecedentes penales de los hijos. Y, por tanto, su pasado debe ser enterrado, en privado y en público. Me refiero a temas de contar cosas que a efectos jurídico ya no existen”, seguía explicando. Rocío, que había aguantado varios minutos callada, no pudo más, aunque siempre manteniendo la templanza: “Ya os habíais encargado de contar lo contrario”.

Porque lejos de perder los estribos, Rocío, con ese temperamento calmado que ha mostrado durante estos meses, le lanzaba una pregunta muy significativa a Kiko: “A ti, de toda la docuserie que has visto, ¿qué es lo que no te ha convencido? ¿la has visto al final?. Y es que, tal y como ha reconocido varias veces, Matamoros se ha negado a ver la serie documental de Rocío. “No vayas por ahí”, respondía el colaborador ante esta irónica pregunta.

Pero, sin duda, el tema más candente llegaba a continuación. “¿Qué sientes cuando dibujan a tu hija como una pandillera, una delincuente y un ser agresivo?”, le preguntaba y la respuesta de Rocío era clara: “Con mucho dolor”. Sin embargo, Rocío explicaba que ella no es quien ha “propiciado” que esto pase.

Rocío preguntaba a Kiko cómo le afectaría a él si hablaran así de un hijo suyo y coincidía: con mucho dolor. Sin embargo, matizaba también que hubiera intentado evitar que eso se produjera. El colaborador explicaba que se refería a evitar que haya periodistas que utilicen términos como “paliza”, pero Rocío le recordaba que es un término recogido en una “sentencia judicial” y Kiko respondió que, a efectos legales, esa sentencia ya no existe; “¿Pero los hechos han existido?”,le preguntaba Rocío, aunque seguía sin convencer a Matamoros.

Por ello, Rocío, haciendo uso de su dialéctica, lanzó una frase que se convertido en una de las más vitoreadas de la tarde de ayer por los espectadores: “Una manzana es una manzana, una pera es una pera y una paliza es una paliza. Pero Kiko le daba la vuelta a la declaración y sentenciaba: “O sea que no te duele”.

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“Pero ¿cómo no me va a doler si la paliza me la dio a mí? ¿De qué estamos hablando? ¿En qué cabeza cabe que a mí no me duela?”, explicaba, justo antes de emocionarse por primera vez en la tarde al recordar este terrible episodio de su vida. “Si yo no hubiera contado ese episodio tan horrible de mi vida, ese que yo hubiera deseado que no hubiera ocurrido, yo no hubiera podido explicado toda la historia”, sentenciaba.

Pero Kiko Matamoros no fue el único colaborador disidente al que Rocío se tuvo que enfrentar. Marta López ha sido otro de los rostros que en estos meses ha puesto en duda algunos de los argumentos. Por si fuera poco, la exgran hermana se aliaba en Supervivientes con Olga, la actual mujer de Antonio David Flores, con la que ha fraguado una estrecha amistar.

La colaboradora entraba asegurando que, aunque no le desea nada malo, su empatía es con Olga, a lo que Rocío le respondía que “no me tienes que dar explicaciones, no las quiero”. Le resulta “indiferente” que tenga o no empatía, pero le decía algo: “Como compañera te deseo que jamás te pase lo que me ha pasado a mí con mis hijos”; “yo no te juzgo”, respondía Marta; “sí lo has hecho”, replicaba ella.

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En contraposición, María Patiño se disculpó por todas las palabras vertidas contra ella antes de conocer su relato en la serie documental. La presentadora cree que en la historia de Rocío Carrasco se “ofuscó” y no supo ver lo que sucedía. Además, confesaba ante Rocío que se sintió “avergonzada” de su comportamiento. Si yo llego a saber que Rocío Carrasco es víctima de la violencia vicaria no habría tenido necesidad de que hablara públicamente para contarlo, el problema es que yo no lo sabía y me costó verlo”, reconocía.

Si bien existían dudas acerca de cómo Rocío Carrasco se desenvolvería en el plató de Sálvame, en un contexto muy diferente al del plató de su docuserie, la nueva defensora de la audiencia aprobó con nota sin necesidad de vetos, enfrentándose cara a cara a sus detractores y manteniendo la firmeza de su relato.

Porque ayer pudimos ver a una Rocío empoderada, segura de sí misma y dando un paso de gigante en su recuperación personal. Puede que su fichaje por Sálvame termine siendo un error en su carrera pero, de momento, sus primeros pasos en el programa nos mostraron a una mujer con una templanza feroz a la hora de enfrentarse a quien haga falta.

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