Robert Downey Jr. tiene una comedia que podría dar un vuelco a su carrera (y no precisamente para bien)

·5 min de lectura

Imaginen haber dirigido y terminado una película protagonizada por estrellas consagradas que suelen atraer el interés del público a la taquilla. Pero que hayan pasado casi seis años y no puedas estrenarla. Que hayas puesto esfuerzo, dedicación y dinero pero que el mundo haya cambiado tanto que aquello que podría haber sido un éxito, ahora sería vapuleado a diestro y siniestro.

Eso es justamente lo que vive Jamie Foxx con All-Star Weekend, una comedia deportiva que rodó en octubre de 2016 con un reparto de lujo encabezado por él mismo, Robert Downey Jr., Benicio del Toro, Eva Longoria, Gerard Butler, Jeremy Piven y estrellas de la NBA. Sin embargo, su humor se ha quedado tan desfasado ante los cambios culturales del mundo que no hay forma de que actualmente vea la luz del día.

El actor Jamie Foxx y el actor Robert Downey Jr. llegan al estreno de Los Ángeles 'El Solista' en Paramount Studios el 19 de abril de 2009 en Los Ángeles, California. (Foto de Jon Kopaloff/FilmMagic)
El actor Jamie Foxx y el actor Robert Downey Jr. llegan al estreno de Los Ángeles 'El Solista' en Paramount Studios el 19 de abril de 2009 en Los Ángeles, California. (Foto de Jon Kopaloff/FilmMagic)

La película se terminó y estuvo cerca de estrenarse durante el NBA All-Star Game de 2018. Y luego de nuevo el año siguiente. No obstante, terminaron guardándola en el baúl de ‘los proyectos que podrían despertar la furia de la cultura woke’. La cinta cuenta la historia de dos amigos (Foxx y Piven) que ganan dos entradas para asistir al juego que da nombre a la película, pero terminan involucrados en diferentes situaciones alocadas en el camino.

Con esta descripción cualquiera podría pensar que se trata de una comedia al estilo de Resacón en Las Vegas, sin embargo, el problema es que llevaron el humor más lejos, asemejándose más a Tropic Thunder. ¿El problema? Tiene demasiadas referencias humorísticas que pueden herir sensibilidades a lo largo y ancho del planeta.

Por ejemplo, Jamie Foxx interpreta múltiples personajes(como solía hacer Eddie Murphy en sus películas) y uno de ellos es un policía blanco racista. Mientras Robert Downey Jr., caucásico americano de ascendencia europea, da vida a un mexicano. ¿Se imaginan la hecatombe que les podría caer encima si la estrenan ahora? Por eso, Jamie Foxx la tiene guardada. Pero su frustración es evidente.

Ha sido duro por cómo está el mundo en lo que respecta a la comedia”, dijo Foxx a CinemaBlend cuando le preguntaron si tenía planes de estrenarla próximamente. “Estamos intentando abrir los rincones sensibles para que la gente vuelve a reírse. Esperamos mantenerlos riendo y llevarlos directamente a ‘All-Star Weekend’ porque definitivamente íbamos a por ello".

El actor y director da a entender que la moda de la cancelación y las sensibilidades extremas de la cultura ‘woke’ habrían dañado la libertad de reírse y tomarse las cosas con humor. Y después de las críticas que recibieron actores como Scarlett Johansson o Natalie Portman por aceptar papeles transgénero (y tener que renunciar ante el varapalo mediático); o que se genere controversia porque Ana de Armas le ponga acento hispano a su interpretación de Marilyn Monroe, y un largo etcétera, es evidente que ver a Robert Downey Jr. interpretando a un mexicano no caería bien en la sociedad actual. Mucho menos que Jamie Foxx use el humor para vestirse de policía blanco y racista, cuando han sucedido tantas tragedias y polémicas en EE.UU. en torno a este asunto.

Si están preguntándose en qué estaba pensando el actor de Iron Man para aceptar el proyecto, hay que remontarse a 2015/2016. Cuando Foxx le ofreció el personaje fue a raíz del éxito económico de Tropic Thunder. En aquella película de 2008 el actor interpretaba a un actor de método australiano que recurría al ‘blackface’ para interpretar a un afroamericano. La idea no cayó muy bien a ciertos sectores de la sociedad con muchas críticas en contra del filme y el actor. Porque si bien el propósito de su interpretación era ridiculizar la practica que durante tantos años perduró en la industria y el trabajo de método, hubo muchas personas que no entendieron la broma ante la sensibilidad del asunto. Fue uno de los muchos varapalos que le cayeron al filme junto a las criticas hacia Tom Cruise, que señalaban que su personaje de Les Grossman era antisemita, mientras diferentes grupos intentaron boicotear el filme al sentir que ciertas escenas ofendían a las personas con discapacidades mentales. A pesar de todo, Tropic Thunder fue un éxito de taquilla y Robert Downey Jr. comenzaba a colgarse del furor de Iron Man y el asunto no pasó a mayores. Sin embargo, catorce años después del mundo ha cambiado mucho.

GUÍA | Los pasos que tienes que seguir para poder ver un tuit no disponible por tus preferencias de privacidad

Jamie Foxx no es el único que critica cómo los cambios socioculturales han afectado el sentido del humor en general. Rowan Atkinson (Mr. Bean) es uno de los intérpretes que más activo ha sido en su crítica. “Me parece que el trabajo de hacer comedia es ofender, o tener el potencial de ofender, y no se le puede vaciar ese potencial” dijo a Irish Times. “Cada broma tiene una víctima. Esa es la definición de una broma. Alguien o algo o una idea a la que hacemos parecer ridícula”.

John Cleese de los Monty Python añadió que estamos viviendo “la muerte de la creatividad” (vía New York Post). Lo mismo que dijo el director de Joker, Todd Phillips, al asegurar que pasó de dirigir comedias al drama (fue el encargado de la saga Resacón en Las Vegas) porque siente que la comedia ha muerto. “Intenta ser gracioso hoy en día con la cultura woke” dijo en 2019 a Vanity Fair. “Se escribieron artículos sobre por qué las comedias ya no funcionan. Te diré por qué, porque todos los jodidos tipos divertidos dicen: "A la mierda con esta mierda, porque no quiero ofender”.

Si All-Star Weekend se termina estrenando algún día está por verse. Personalmente, tengo mis dudas que algún estudio se atreva a invertir en su estreno en cines y desafiar a la cultura woke ante el puño de gigante que actualmente posee a través de la cancelación. Lo mismo con las plataformas streaming. Sin dudas, la película generaría conversación e interés precisamente por las críticas, pero así como J.K. Rowling ha pasado a ser la autora más celebrada del mundo a la más criticada por sus opiniones sobre la comunidad transgénero a raíz de sus tuits transfóbicos, lo mismo podía pasar con estrellas tan veneradas como Robert Downey Jr. Al final, y en la actualidad, solo basta con un paso en falso para despertar la furia de la cancelación.

Más historias que te pueden interesar: