Robbie Williams podría haber competido en las Olimpiadas por el odio que sentía por sí mismo

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Robbie Williams credit:Bang Showbiz
Robbie Williams credit:Bang Showbiz

Robbie Williams ha dicho que podría haber competido fácilmente en unos Juegos Olímpicos por "odiarse a sí mismo" y seguir luchando contra su deseo natural de ser mórbidamente obeso.

El cantante británico añadió que su abuso de sustancias le llevó a "lugares lejanos" e insistió en que su ego no era lo que algunos piensan, ya que estaba convencido de que no podía cantar mientras odiaba su cuerpo.

Durante una entrevista con The Sun con motivo del lanzamiento de su último álbum 'XV', que celebra sus 25 años como intérprete en solitario, Robbie aseguró: "Las drogas me han llevado a algunos lugares lejanos y, contrariamente a la creencia popular de que mi ego es muy grande. Mi ego es lo contrario del ego. Me odiaba a mí mismo y pensaba que no sabía cantar y que tenía un aspecto de mierd*. Si alguien pensó que andaba por ahí con un sentido inflado de autoimportancia, en realidad es todo lo contrario. Si hay una gran cantidad de gente que dice: 'Eres un c***, empieza a pensar que lo eres, aunque digas: 'Pero no lo soy'. Si hubiera unas olimpiadas por el odio que se siente a uno mismo, representaría a mi país".

Robbie -limpio y más feliz ahora del consumo de alcohol y drogas en parte gracias a su esposa Ayda Field y a sus cuatro hijos Teddy, de nueve años, Charlie, de siete, Colette, de cuatro, y Beau, de dos años, también abordó su lucha constante contra su peso: "He perdido peso pero es una lucha constante. Dentro de mí hay una persona gigante".

El cantante, que en su día fue tildado de "bailarín gordo de 'Take That'" por su antiguo rival en el Britpop, Noel Gallagher, añadió: "Todo mi ser y todo mi cuerpo quieren que vaya en dirección contraria y que sea mórbidamente obeso. Por el momento, estoy comiendo menos. Es un esfuerzo constante y no es una forma natural de ser. Para mí, lo normal es tener el doble de esta talla. Gracias a Dios por la vanidad, y gracias a Dios por mi trabajo, porque si no hiciera lo que hago para ganarme la vida, no sé qué aspecto tendría y en qué me convertiría. Para mí, el sobrepeso y la vergüenza van ligados, por ello hago lo extremo para llegar al peso con el que me siento contento".

Para el intérprete de 'Angels' es muy difícil mantener un peso saludable, pues considera que tiene una naturaleza adictiva por el azúcar y las harinas.

"Tengo una naturaleza adictiva que encuentra un hueco en el azúcar. Nunca he podido mantener una adherencia perfecta a una abstinencia de azúcar y harina refinada y todas esas cosas. No hay equilibrio: la moderación no existe. No tengo la capacidad de conseguirlo. O se está gordo o se está delgado".