La risa de Marina ante la desgracia de Lucía la corona como la villana preferida de 'La isla de las tentaciones'

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La segunda hoguera de La isla de las tentaciones 3 no ha dejado títere con cabeza… o relación con futuro alguno. Las que no están rotas, penden de un hilo muy fino, y eso que no llevan más de una semana grabado en el concurso. La hoguera del jueves tuvo muchos protagonistas y si bien Lucía se ha coronado como la nueva reina de la edición, siendo aplaudida en redes sociales por su reacción dolida pero empoderada al ver la doble infidelidad de Manuel, hay otro personaje que se ha llevado las críticas: Marina.

La joven vuelve a estar en el candelero, y no por sus momentos subiendo la temperatura con Isaac (de nuevo), sino por haberse reído en varias ocasiones durante la hoguera de Lucía.

Imagen: Twitter.com/islatentaciones; (Mediaset)
Imagen: Twitter.com/islatentaciones; (Mediaset)

Era una de las hogueras más esperadas. Los espectadores sabíamos que Manuel había rejalado más que la manita durante una fiesta, dejándose llevar con dos solteras en una misma noche. Primero besándose con Fiama y luego con Stefany. Y en la noche del jueves era el turno de ver la reacción de su novia ante las imágenes.

El momento llegó casi al final del episodio. Lucía vio cómo Manuel participaba en juegos de lametazos, bailaba pegadito y terminaba besándose con Stefany. Ella miraba, seria y atenta, sin derramar una lágrima mientras sus compañeras reaccionaban con la boca abierta. Literalmente. Menos Marina, que se tapaba la cara con las manos al ver las imágenes del novio de Lucía para acto seguido reírse y lanzar un “madre de Dios”.

Yo sí que no voy a llorar más. Es patético. Me lo había demostrado antes pero ahora lo es más” lanzaba Lucía evidentemente sorprendida y enfadadísima. “No tiene ni dos dedos de frente, no me quiere, es su naturaleza, no piensa en nadie más que en lo que tiene entre las piernas” sentenciaba la joven cuando Sandra Barneda le preguntaba por qué cree que Manuel había actuado de esa manera.

Las imágenes continuaron, y al ver el momento del beso entre Fiama y Manuel, las chicas volvían a quedarse de piedra, menos Marina. Su reacción volvía ser un poema, sonriendo y cubriéndose la cara, para decir también que “estaba flipando” y que le estaban “dando ganas de llorar”.

Las redes no tardaron en percatarse de las reacciones de Marina, criticando su actitud ante el sufrimiento de su compañera, como si fuera la villana de la historia. Y es que, como suele suceder con cada concursante que se deja tentar en este reality teniendo pareja, Marina se ganó cientos de detractores desde el inicio de la edición por sus momentos apasionados con Isaac y el vídeo sexual filtrado que confirmó la futura infidelidad. Es el problema que tiene Marina con el público, llevando a que cada uno de sus pasos sean de lo más criticados.

Ahora, por reírse, se corona como la mala de la historia.

Sin embargo, creo que las imágenes merecen que le demos una segunda oportunidad antes de criticarla. Si observamos la hoguera veremos que sí, Marina se ríe, pero probablemente a raíz de los nervios del momento. No olvidemos que previamente había advertido que por primera vez estaba nerviosa en el concurso. Tampoco obviemos que ella misma se río de su propia hoguera al ver a Jesús arrimándose a Stefany, que no contuvo la risa cuando fue su propia relación la que se hacía añicos, una reacción humana y comprensible cuando hay tantos nervios, miradas y sorpresas en juego. Quizás sea su forma de reaccionar ante momentos bizarros y extremos como estos. Riendo.

No obstante, hay otro detalle interesante de analizar. Podríamos incluso barajar la posibilidad de que Marina no se riera de Manuel ni de Lucía. Es decir, que su reacción no tuviera nada que ver con ellos dos, sino con el hecho de ver que su propio novio había terminado cruzando los límites con la misma soltera que, previamente, Manuel había besado. Apenas unos minutos antes Marina había visto a Jesús dejándose llevar con Stefany, diciendo cosas que ella asegura que eran forzadas y criticándolo de “patético”. Por eso,mientras todas se quedaban boquiabiertas con las imágenes de Manuel, quizás a ella le causara gracia descubrir que su novio había optado por dejarse llevar con la chica que su compañero, al final, había descartado.

Sin embargo, y más allá de las risas, Marina fue la compañera que más se pronunció a la hora de apoyar a Lucía. Mientras el resto de chicas le cogían la mano o se quedaban boquiabiertas, Marina decía después de reírse: “Esta casa es lo más cerdo que he visto yo en mi vida”. “¿Con una persona así quieres pasar el resto de tu vida?” le preguntaba dándole ánimos. “Esto te ha servido para abrirte los ojos”.

Lucía terminó su hoguera llamando a Manuel “porquería” y “un caliente asqueroso”, negándose a ver el resto de las imágenes ante el temor que pueda haber mantenido relaciones sexuales con alguien. Y mientras tanto, Marina le daba ánimos diciéndole: “Ella sabe que me tiene para todo y se está dando cuenta de la persona con la que quería compartir el resto de su vida” mientras la alentaba a que tirara el anillo y las pulseras de Manuel a la hoguera.

Marina se habrá reído llevándose a un aluvión de críticas, pero también fue la que apoyó a Lucía con palabras de ánimo más que ninguna otra.

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Imagen: Twitter.com/islatentaciones