Rioja: nuestros vinos favoritos (tintos y blancos)

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Photo credit: Tom Baker / EyeEm
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Vamos con la región vitivinícola, tal y como las entendemos en la actualidad, pionera en este país. La responsable de las bodegas más antiguas y de mayor prestigio. Champions League total. Os pongáis como os pongáis, DOCa Rioja es la Top 1.

En nuestro país, se entiende, ya os hemos explicado por qué los vinos franceses son mejores que los españoles.

Esto no quita para que no haya verbena con su Consejo Regulador, en forma de bodegas disidentes por legislación confusa y recalcitrante, que en un intento de agradar a todos está acabando por asimilar tanto, que cuando hablamos de un Rioja nos podemos referir, quizá, a demasiadas cosas.

En DOCa Rioja hay alianza de civilizaciones ampelográfica (muchos tipos diferentes de variades de uva), apareciendo voces expresando que tanta diversidad no es buena porque hace perder identidad. Esta frase es muy VOX, pero es que tenéis que saber que el winelover es muy xenófobo… con las uvas.

Luego el comprador normal, la verdad, es que compra riojas por marcas reconocibles en relación al precio y listo.

Por eso os vamos a ayudar a salir de vuestra zona de confort (que frase tan asquerosa), con 30 recomendaciones de vinos de esta región entre las que hay mucho blanco (esto también es del agrado VOXer) y, como es normal, tinto.

Tampoco te pierdas la lista Esquire con los 20 mejores vinos tintos que puedes beber a día de hoy ordenados del más barato al más caro.

También aviso de que voy a incumplir sistemáticamente la vulgar fórmula “cuñada” de considerar al vino blanco algo inferior. Me explico:

Precio VB x 2 = Precio VT

Donde VB es Vino Blanco y VT es Vino Tinto.

Esta perversa y simple ecuación se diseñó para discriminar a los vinos blancos en uno de los más infames momentos de la matemática aplicada, exponiendo que lo que te gastas en un vino blanco tiene que ser la mitad de lo que te gastas en un tinto (no te pierdas nuestra selección de los mejores vinos blancos en relación calidad precio).

Esta praxis es despreciada por el wineloverismo. Es más: pensamos que quedas mejor diciendo que de la DOCa Rioja te gustan más sus blancos que sus tintos. Eso lo valoramos mucho.

En fin. El orden es creciente por precio. También señalaré, a modo de consejo financiero, los que revalorizan su precio con el paso de los años (si quieres ahondar en el tema, no te pierdas los mejores vinos para ganar dinero especulando). Que no os falte de nada.

Empezamos:

  1. 1. Tiesos Friendly: Bodegas Badiola, Tempranillo de Laderas, 2018. 7,90 euros.

Photo credit: Bodegas Badiola
Photo credit: Bodegas Badiola

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Uno de los mejores vinos de menos de 10 euros, y por tanto tiesos friendly, de este país.

Además resulta de lo más versátil, te vale tanto para una barbacoa, como para un chateo o para beber tranquilamente en tu casa.

Un todocampista que dirían los panenkitas.

2. Blockbuster: La Bicicleta Voladora, 2020. 9,45 euros.

Photo credit: La Bicicleta Voladora
Photo credit: La Bicicleta Voladora


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Otro vino de menos de 10 euros, lo que os tiene que alegrar bastante. Además, es una referencia ejemplar de fresqueo.

Tempranillo con un poco de uva blanca (viura) que hace la crianza en cemento y huevos flextank (yo también he tenido que mirar en Google). El caso es que no toca madera, lo que ya sabéis que da +1 al carnet winelover. Y ojo que en un par de años ha subido un 20% su cotización.

Esto es menos de dos euros, no es mucho, pero imaginad si hubierais comprado un millón de euros en Bicicletas Voladoras…

Ya le gustaría al bitcoin estar así.

3. Introductorio: Viña Alberdi 2018. 12,90 euros.

Photo credit: Viña Alberdi
Photo credit: Viña Alberdi


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La Rioja Alta S.A. es nuestra bodega favorita de toda la región. Solo hacen vinos finísimos que con años de guarda devienen en referencias de clase mundial.

El que hemos seleccionado es su básico, y lo podéis encontrar en supermercados lo cual es de agradecer cuando nos vemos en una encerrona de última hora.

De hecho, por este precio no vais a encontrar un tinto mejor en este país.

Además se puede especular con él, ya que las añadas 2001 o 2004 de los 50 euros no bajan.

4. Fresqueo: Bodegas Palacios Remondo, La Montesa, 2018. 14,90 euros.

Photo credit: Bodegas Palacios Remondo
Photo credit: Bodegas Palacios Remondo


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Otro tinto de fresqueo pero esta vez a base de Garnacha, y es que nos situamos en la llamada Rioja Oriental, que no es que sea asiática si no que es lo que antes se conocía por Rioja Baja, pero como esto se ve que sonaba de peor calidad, en contraposición con Rioja Alta, pues lo han terminado cambiando.

En definitiva, muy bebible.

5. Indie: Costumbres, 2019, Tinto Crianza. 15,75 euros.

Photo credit: Costumbres
Photo credit: Costumbres


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Los seres humanos españoles piensan, así en general, que en DOCa Rioja solo hay bodegas grandes con producciones mastodónticas. Y no. Existiendo lo anterior, también hay proyectos pequeños que no hacen muchas botellas, ni tienen muchos medios con qué hacerlas, pero que sacan grandes vinos. De esta bodega está buena toda su gama, pero destacamos el tinto que, creemos, es el más encontrable. +3 al carnet winelover.

6. Ex Ininstagrameable: Bodegas Exeo, Cifras Blanco, 2017. 15,90 euros.

Photo credit: Bodegas Exeo
Photo credit: Bodegas Exeo


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Empieza el arco argumental blanco de esta selección que, con intermitencias, ya durará hasta el final del reportaje.

Garnacha Blanca contenida en una botella con una de las etiquetas que más ha mejorado de un año a otro.

Sí antes era un diseño de lo más confuso, raro y magufo (ver añada 2016) ahora es de lo más limpio y fotografiable.

Lo que sigue siendo es un vino enorme. +3 al carnet winelover.

7. Flamenco: Bodegas Faustino, Faustino I, Gran Reserva, 2010. 18,99 euros.

Photo credit: Bodegas Faustino
Photo credit: Bodegas Faustino

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Faustino I es una de esas referencias que andan por todos los supermercados, aun de infame selección vinera, como Mercadona.

El actual a la venta es el 2010, añada mítica en la zona, que es uno de los mejores de los últimos años.

Además, si lo coges con años de guarda se vuelve un tinto de clase mundial. Por eso también puede resultar un activo de inversión, aunque a largo plazo.

Un ejemplo, uno de 1964 ya roza los 300 euros.

Y con razón.

8. El Crossover: Monopole Clásico 2018. 19,75 euros.

Photo credit: Monopole
Photo credit: Monopole


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Temón: un blanco a base de viura (todo normal) y crianza en madera (todo normal). Pero, en ese momento, le echan un chorrito de Manzanilla de Bodegas Hidalgo (tachaaaan!). Es decir, este DOCa Rioja lleva vino de otra DO: DO Manzanilla de Sánlucar.

No se me ocurre otro caso similar. A nosotros esta vinificación nos sirve para flipárnoslo a muerte. Por supuesto, es un +3 puntos al carnet winelover.

Importante no confundir con otro vino de esta misma bodega: Monopole, pero sin lo de “Clásico”, de unos 5 euros. Está bueno y tal, pero que nada tiene que ver con el que nos ocupa.

Más relacionado con este es el Gran Reserva 2014, que ya se ha unicornizado y hace tiempo que no veo por ningún lado. Solo pusieron en circulación 772 botellas a un precio de 100 euros, convirtiéndose en el vino top de gama de CVNE.

Toma wineloverismo.

9. El Hype: José Gil, 2020. 22,90 euros.

Photo credit: José Gil
Photo credit: José Gil


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Si hay un productor que está generando expectativas ese es José Gil, y más en esta añada 2020 de la que él mismo me ha dicho que es su mejor obra hasta la fecha, también es que la primera de este proyecto fue la 2018.

No es que haya aún mucho Big Data.

El caso es que esta última hornada irrumpió en el mercado hace un par de meses y ya todo está agotado salvo esta, su referencia básica, de la que tampoco queda gran cosa.

También es que elabora muy pocas botellas, no llegando a las 2.500 unidades en total.

Huele a tormenta perfecta para que estos vinos se disparen de precio. +2 al carnet winelover.

10. Rentable: Viña Gravonia, 2014, Blanco. 30 euros.

Photo credit: Viña Gravonia
Photo credit: Viña Gravonia


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Este vino, hace cuatro años, costaba unos 13 euros. Hace dos no llegaba a 20 euros. Y mirad su última añada.

Y ojo que cuando se agote esta 2014, cosa que ocurrirá en breve, los mercados secundarios lo pondrán a la venta justo al doble de lo que veis.

Lo que está ocurriendo con lo no tinto de esta bodega se estudiará en clases de sociología en el capítulo “Histerias Colectivas”.

Que está muy bueno y, conceptualmente, es uno de los mejores blancos del mundo. Pero no es normal. Puede que sea el activo de inversión más rentable de este país y encima te lo puedes pimplar.

11. El tapado: Villota, Blanco Selección, 2017. 31,90 euros.

Photo credit: Villota
Photo credit: Villota


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Un monovarietal de Viura que cada vez está haciendo más ruido, otro vino emergente que se ve por ahí menos de lo que debiera porque solo se lanzan al mercado 2.000 unidades.

Además, los dueños de esta bodega son muy buena gente, que todo suma.

Venga, compradlo que está buenísimo.

12. Fresqueo Complejo: Tentenublo Wines, Escondite del Ardacho, Abundillano, 2020. 31,90 euros.

Photo credit: Tentenublo Wines
Photo credit: Tentenublo Wines


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Si hay una rioja clásica y una moderna, hay otra que no es ni lo uno ni lo otro, y que deja unos tintos muy interesantes, pura fruta, buena acidez y carga de madera muy contenida.

También juega con ensamblajes menos convencionales, ya que aquí la garnacha es la protagonista mezclada con tempranillo y uvas blancas.

Además, la etiqueta garantiza 100 likes en Instagram. +2 al carnet winelover.

13. Canónico: Bodega 200 Monges, 2010, Reserva Blanco. 42 euros.

Photo credit: Bodega 200 Monges
Photo credit: Bodega 200 Monges

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Si no encontráis Gravonia, os podéis lanzar a por este 200 Monges que presenta un concepto parecido.

Quizá este vino es más sólido, profundo y, lo más importante, localizable.

De los mejores vinos blancos de este país. +1 punto al carnet winelover.

14. Desafiante: Montes Obarenes, 2018. 42,95 euros.

Photo credit: Montes Obarenes
Photo credit: Montes Obarenes


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Si hay una variedad que cierto sector de la prensa desprecia, esa es la tempranillo blanco. La consideran insulsa y con poco potencial para vinos de tronío.

Pues la gente de Bodegas Gómez Cruzado la está utilizando en su blanco estrella. Aún no es que esté en una presencia monopolizante -25%, y el resto es viura-, pero sí es la suficiente cantidad para hacernos ver que con buena mano no hay uva putapénica.

Además, hace parte de la crianza en huevo de hormigón. +2 ptos al carnet.

15. El jefe: Abel Mendoza, Grano a Grano, Graciano, 2018. 44,40 euros.

Photo credit: Abel Mendoza
Photo credit: Abel Mendoza


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Sin duda el elaborador con más culto de la región.

Tiene una gama bien nutrida de vinos, todos muy buenos o excelentes.

Aquí utiliza la variedad graciano en solitario (lo que también es winelover), resultando, directamente, la mejor graciano que yo he bebido y uno de los mejores tintos de este país.

Cuentan, además, que lo de grano a grano es literal. Es decir, que la selección de la uva es a ese segregacionista nivel. Parece increíble, la verdad, pero da combustible a nuestra mitomanía. ¿Y qué es un winelover si no un tipo de flipado? +3 al carnet winelover.

16. Vintage: Classica, Hacienda López de Haro, 2004, Tinto Gran Reserva. 49,90 euros.

Photo credit: Classica
Photo credit: Classica


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Segunda añada de la gama top de Hacienda López de Haro, si la 2001, la anterior, tenía gracia y complejidad, este 2004 resulta un vino de clase mundial.

Además, en la etiqueta aparece un banquero con billetes en el suelo.

Tópico, sí.

Funciona, también.

17. Clase: Bodegas Roda, Roda I, 2015. 50,25 euros.

Photo credit: Bodegas Roda
Photo credit: Bodegas Roda


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Tinto que parece más moderno de lo que luego acaba siendo, y lo digo en el mejor de los sentidos.

No sé qué pinta el cardo de su etiqueta ya que beberlo resulta de lo más suave y elegante.

Ya preguntaré, mientras tanto lo podéis beber sin problema. +1 punto al carnet winelover.

18. Fantasía: Remelluri Blanco 2018. 51,95 euros.

Photo credit: Remelluri
Photo credit: Remelluri


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Vuelvo a la senda blanca con uno de los vinos riojanos más singulares y adictivos.

Mezclando numerosas variedades blancas, el responsable de este vino, Telmo Rodríguez (elaborador famosísimo por sus fascinantes fotos con cielos apocalípticos) se marca una obra de auténtico culto. Ojo si lo bebéis con unos diez años sobre añada.

Telmo no tiene miedo a la tormenta, porque él es la tormenta. +3 al carnet winelover.

19. Cultwine: Bodegas Artuke, El Escolladero, 2019. 54 euros.

Photo credit: Bodegas Artuke
Photo credit: Bodegas Artuke


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A esta bodega la tengo menos presente de lo que debiera -pero yo y todos-, por lo que no tendría excusa, y más un monográfico de DOCa Rioja, dejar pasar la oportunidad de incluirla y así que sepáis de su existencia.

Hacen grandes vinos de todos los precios incluyendo un referencial #tiesosfriendly.

Dicho esto, vengo con su top de gama en el que la tempranillo se mezcla con graciano, la uva tinta que más opiniones diversas genera en toda la DO, para un resultado cósmico. Barrilete cósmico.

Son más de 50 euros, pero son 3 puntos al carnet winelover. A menos de 20 euros el punto. Barato me parece.

20. Guardado: Valenciso, Reserva, 10 años después, 2011. 57,90 euros.

Photo credit: Valenciso
Photo credit: Valenciso


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Valenciso es otra bodega que está adquiriendo un culto que ya iba mereciendo. Aquí se desmarca con una referencia bastante singular y es que es un embotellamiento actual de lo que aun tenían en barrica de su añada 2011.

Sí, 120 meses de crianza, pero no temáis que no castorea, ya que han utilizado hormigón (los primeros cuatro años y medio) y barricas de roble del Cáucaso (el resto del tiempo hasta su embotellado) que empapa poco.

Solo han salido 4.500 botellas que yo hubiera puesto a un precio de un euro por cada mes de crianza (eso, para quien no sea un fiera en mates, es 120 euros). Pero esta gente es una ONG vinera y ya veis a cuanto está.

Dicho esto, con respecto a la anterior añada se ha encarecido en unos 15 euros. Hacen bien.

Yo ya he aprovechado el enlace para comprarme otras seis. +3 ptos al carnet.

21. Inevitable: Prado Enea, Gran Reserva, 2015. 63,90 euros.

Photo credit: Prado Enea
Photo credit: Prado Enea


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Tinto de corte postmoderno de una bodega legendaria de Haro: Bodegas Muga.

Ensamblaje de las variedades Tempranillo, Graciano, Mazuelo y Garnacha.

Ahora mismo es una referencia que va por libre, debería ser patrimonio de la UNESCO.

Si fuera un coche no tendría dirección asistida, si fuera un móvil no tendría acceso a internet, si fuera una persona sería José Luis Garci.

Vino de culto total.

22. Balón de Oro: Contino, Viña del Olivo, 2018. 64,90 euros.

Photo credit: Contino
Photo credit: Contino


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Una maravilla, posiblemente el mejor trabajo de su enólogo, Jorge Navascues, hasta la fecha.

Y eso que Jorge es también responsable de la parte gallega de CVNE, que tampoco deberíais perderos, de los vinos de los navarros Viña Zorzal (la mejor bodega calidad precio de España), además de sacar tiempo para su propio proyecto (Mas de Mancuso).

Jorge debe ser una de las personas con mayores ingresos del sector. Eso es lo que se dice se comenta por ahí, a mí aun no me ha invitado ni a una cerveza.

Pero el caso es que su trabajo es superlativo.

Este, posiblemente, sea el mejor tinto español que he probado en lo que llevamos de 2022.

A ver si después de leer esto me invita a algo, cabrón que te vas a morir rico.

23. Bodega Contador, La Cueva del Contador, 2019. 67,90 euros.

Photo credit: Bodega Contador
Photo credit: Bodega Contador


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Otra maravilla. En esta referencia nunca había reparado especialmente, de hecho en estos listados solía incluir Predicador, una referencia más asequible de esta bodega, pero fue probar la 2019 y quedar realmente impactado.

Teniendo un potencial de guarda enorme ya es muy disfrutable, me parece un ejemplo de vino elegante, término ya banalizado pero que cuando te topas con uno que de verdad lo es, impresiona.

Como Brad Pitt en Leyendas de Pasión o Mónica Bellucci en la segunda entrega de Matrix, de la que no me extraña que nunca me enterase bien de la trama.

24. Socairismo: Olivier Riviere, Mirando al Sur, 2018. 74,50 euros.

Photo credit: Olivier Riviere
Photo credit: Olivier Riviere


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Sí, el socairismo no solo está ocurriendo en Cádiz. No. Y es que este elaborador estrella ha decidido terminar la crianza de esta viura en botas de fino y amontillado.

Olivier sí que sabe darnos lo que nos gusta.

Por descontado deja 3 puntitos que os van a venir fenomenal a vuestro maltrecho carnet winelover.

Soy majísimo.

25. Tonificante: Bodegas Bhilar, Phinca La Revilla, Blanco, 2014. 74,90 euros.

Photo credit: Bodegas Bhilar
Photo credit: Bodegas Bhilar


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Tremendo vino y eso que lo probé en circunstancias bien adversas.

Estaba yo en la Barcelona Wine Week, después de dos días solo parando de probar vinos para irme a dormir, y, a última hora de la última sesión, me topé con la mesa de esta bodega.

Este contexto de saturación no es el mejor para ponerse a catar todas las referencias de una marca, pues pocas veces me ha sentado tan bien una tanda así.

De todos, traigo el que creo que es el más caro: un vino blanco de un nivel tremendo.

A mi me dio la vida vamos. +3 puntos winelover.

26. Borgoñón: Remírez de Ganuza, Olagar, Gran Reserva, 2014. 82,90 euros.

Photo credit: Remírez de Ganuza
Photo credit: Remírez de Ganuza


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A estas alturas ya el lector de Esquire, hombre de mundo, habrá detectado cómo estamos recomendando vinos blancos con precios inconcebibles para “civiles”, ya que, aplicando la fórmula “cuñada” antes descrita, comprar este vino sería como dejarse más de 160 euros en un tinto. Y eso no puede ser.

Pero sí que puede ser. De hecho, esta referencia dura poco a la venta, su primera añada, 2013, no estuvo ni un mes en las calles.

Yo este 2014 lo probé a ciegas hace nada y me pensaba que estaba ante un Borgoña de los muy caros. No es que tenga que ser mejor por esta asociación mental, pero creo que sirve para que os hagáis una idea de por dónde va el estilo de este vino.

Y es Remírez no Ramírez.

27. Esperado: Bodegas Pujanza, Añadas Frías, 2019. 93,40 euros.

Photo credit: Bodegas Pujanza
Photo credit: Bodegas Pujanza


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Llevábamos desde la añada 2016 sin poder disfrutar de esta referencia, dado que solo la lanzan los años que ellos consideran fríos.

Entre esta intermitencia, que es caro, de muy escasa producción, parcelario (toda la viura que lo integra procede de un solo viñedo) y que hace la crianza en roble, pero también se afina en hormigón, pues qué queréis que os cuente.

Es como si a un fan de Star Wars le pones a la venta la espada láser, una de verdad no ese juguete con un fluorescente.

Como si hay que prostituirse en una rotonda para poder comprarlo, por eso más os vale daros prisa porque se agota con mucha facilidad. Unicornio. +3 puntos al carnet winelover.

28. Referente: Marqués de Murrieta, Castillo Ygay, Gran Reserva Especial, 2011. 210 euros.

Photo credit: Marqués de Murrieta
Photo credit: Marqués de Murrieta


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No va a ser fácil mantener el nivel de repercusión que tuvo la añada anterior, 2010, al ser nombrada vino del año por la publicación norteamericana Wine Spectator, que sirvió para que esta legendaria etiqueta adquiriera la relevancia internacional que siempre ha merecido.

Por ello hay mucha expectación con esta 2011, yo ya la he probado y os puedo decir que mantiene un nivel tremendo.

Luego ya va en gustos, esté resulta algo más frutal y el 2010 más balsámico, pero que vamos, ambos te arreglan la tarde que es de lo que se trata todo esto.

Ni más ni menos.

29. Histórico: Bodegas Riojanas, Monte Real, Gran Reserva, 1964. 275 euros.

Photo credit: Bodegas Riojanas
Photo credit: Bodegas Riojanas


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A finales del año pasado, Bodegas Riojanas, en un alarde de historia invitó a unos cuantos a probar algunas de sus añadas más míticas.

Entre ellas estaba este Monte Real de 1964, un tinto que pasó a ser una de las mejores botellas que me he tomado en mi vida.

Tengo que advertir que, en estas cosas de abrir vinos preconstitucionales, puede ocurrir cualquier suceso, desde que el contenido sea superlativo a que resulte una especie de mermelada sanguinolenta alcohólica muy desagradable.

La conservación es clave, y en eso es una garantía que las botellas vengan directamente de la bodega, me consta que Bodegas Riojanas lanza, de vez en cuando, alguna partida de añadas antiguas, estad atentos.

Mientras tanto aquí os dejo este enlace para que podáis emularme.

Mucha suerte.

30. Mundialista: Martínez Lacuesta, 1986, Reserva Especial. 375 euros.

Photo credit: Martínez Lacuesta
Photo credit: Martínez Lacuesta


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Y cierro con otra bodega que está empezando a mover botellero fino y antiguo.

Los 80 no son los mejores años para Rioja, de hecho, pueden ser algunos de sus años más oscuros. Esto es la generalización, luego ya cada bodega y añada son un mundo.

Yo os voy a recomendar este 1986 que coincide con el Mundial de México, el primero del que tengo recuerdos de vivir, quedándome tarde para ver los partidos, alucinar con Maradona, los cuatro goles de Butragueño a la temible Dinamarca y conocer la sensación de pérdida con el fallo del penalti de Eloy Olaya en los cuartos de final contra Bélgica.

Todo eso reviví bebiendo esta botella. Sí eres más joven ábrete uno de 1994, ese Mundial también fue una risa, y sí eres más mayor pues 1982 que, aunque nuestra selección hizo el ridículo, se ve que fue un buen mundial y una gran añada.

Lo de beber vinos viejos es perfecto para desvariar.

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