Ring, las cámaras de Amazon que están siendo utilizadas por la Policía para espiar en los hogares de EE.UU.

Amazon tiene una obsesión: que sus repartidores entreguen sus paquetes sí o sí y no pierdan ni un minuto volviendo a casas que ya han visitado. Por eso en 2018 compró la empresa Ring, creadora de una cerradura inteligente dotada con cámara. La idea es que en las casas en las que estuviera instalado este invento, los ciudadanos pudieran permitir el acceso remoto a los repartidores de Amazon. Parece una idea genial, pero ahora se ha sabido que hay una intención algo siniestra detrás.

Varias investigaciones periodísticas han sacado a la luz que Amazon ha firmado acuerdos con diferentes comisarías y policías locales de los Estados Unidos para poder acceder a las imágenes que estén grabando sus Ring.

Ring, las cámaras de Amazon que están siendo utilizada por la Policía para espiar (Amazon)

Como decíamos al principio, los dispositivos Ring graban en todo momento lo que está pasando en la puerta del hogar y lo emiten en Internet gracias a su conectividad Wi-Fi. Así, si una persona llama al timbre, los propietarios de la casa sabrán quién es y si le dan permiso para entrar –la cerradura se puede abrir a distancia, mediante una app-. Y por supuesto Ring está siempre grabando, lo que la convierte en una fantástica cámara de seguridad para sus propietarios… pero también para la Policía.

En secreto, Amazon ha estado firmando acuerdos con las fuerzas policiales locales de los Estados Unidos (hasta 400) para que puedan acceder al contenido de las grabaciones de Ring en directo. Es decir, que si creen que alguien está cmetiendo un crimen, podrán pinchar la cámara y ver qué está sucediendo.

Según Amazon, la Policía estará obligada a pedir una autorización puntual para acceder a la cámara. Es decir, que tendrá que llamar a su propietario para poder tener las imágenes. Pero esa autorización es una mera formalidad, porque la Policía ya sabe cómo acceder a la información que está recogiendo el Ring, gracias al acuerdo con Amazon.

Según informa la sección Magnet de Xataka, las condiciones, según explican desde Ring, son las siguientes: "Las fuerzas del orden sólo pueden enviar solicitudes a los usuarios de un área determinada cuando investigan un caso activo. Ring facilita estas solicitudes y se requiere el consentimiento del usuario para que cualquier grabación o información sea compartida con la policía".

A muchas personas está situación no les parecerá un escándalo. No en vano, la Policía contará con ojos en donde hasta ahora era ciega. Sin embargo, la situación no huele bien porque en algunas poblaciones de los Estados Unidos como Arcadia (California) l os propios ayuntamientos están subvencionando el pago de parte de lo que cuesta cada Ring (unos 200 dólares) para que sus ciudadanos los instalen en sus casas. Es decir, se está sufragando con dinero público la instalación de una red de cámaras de videovigilancia privadas.

¿Se imaginan que sus políticos locales quisieran instalar cámaras en cada una de las esquinas de su ciudad? Seguramente todo el mundo se negaría y montaría un escándalo para proteger su privacidad. Pues bien, en Estados Unidos se están colocando y no hay ningún debate sobre ello.