El riesgo que supone para tu salud tener el potasio alto

·5 min de lectura
Muchas personas con altos niveles de potasio no experimentan síntomas de esta alteración, pero esta alteración que se conoce como <a href="https://www.msdmanuals.com/es-es/professional/trastornos-endocrinol%C3%B3gicos-y-metab%C3%B3licos/trastornos-electrol%C3%ADticos/hiperpotasemia" rel="nofollow noopener" target="_blank" data-ylk="slk:hiperkalemia o hiperpotasemia" class="link rapid-noclick-resp">hiperkalemia o hiperpotasemia</a> puede ser peligrosa y causar infartos e incluso la muerte. (Foto: Getty)
Muchas personas con altos niveles de potasio no experimentan síntomas de esta alteración, pero esta alteración que se conoce como hiperkalemia o hiperpotasemia puede ser peligrosa y causar infartos e incluso la muerte. (Foto: Getty)

Hablar de potasio es pensar en plátanos, deporte y calambres. Pero hay mucho más. El potasio interviene en la transmisión del potencial de acción (impulso nervioso), equilibrio hidroelectrolítico, actividad músculo esquelética y cardiaca. De hecho, una ingesta adecuada de este mineral ayuda a reducir el riesgo cardiovascular.

Por eso los cardiólogos suelen recomiendan a sus pacientes una ingesta adecuada de potasio ya que disminuye las probabilidades de sufrir hipertensión, lo que se traduce en un menor riesgo de ictus e infarto de miocardio.

La hiperkalemia o hiperpotasemia puede detectarse en un simple análisis de sangre, por ello realizarse un chequeo regular dónde se incluya ésta prueba ayudaría a prevenir los problemas de una alta concentración de potasio en sangre. (Foto: Getty)
La hiperkalemia o hiperpotasemia puede detectarse en un simple análisis de sangre, por ello realizarse un chequeo regular dónde se incluya ésta prueba ayudaría a prevenir los problemas de una alta concentración de potasio en sangre. (Foto: Getty)

Sin embargo, niveles muy altos de potasio constituyen una urgencia médica debido precisamente al riesgo de problemas de corazón, como arritmias cardiacas. Las manifestaciones clínicas suelen ser neuromusculares, con debilidad muscular y toxicidad cardíaca, capaz de evolucionar a fibrilación ventricular o a asistolia, una de las formas de paro cardiaco.

Si te preguntas cuánto potasio necesitamos para estar sanos, la respuesta es simple: ni mucho ni muy poco. La cantidad de potasio dependerá de la edad y del sexo de cada persona.

Una elevación del potasio en sangre puede derivar en una hiperkalemia o hiperpotasemia (del griego hiper, alto, y el latín kalium, potasio), que es una alteración electrolítica que se define como una elevación del potasio en sangre por encima de 5,5 mmol/L. El potasio es un elemento imprescindible para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo.

Sin embargo, algunas personas deben controlar el consumo habitual de alimentos con alta proporción de potasio, especialmente aquellas con factores de riesgo como la edad, enfermedades cardiovasculares, baja ingesta de agua o que estén tomando algunos suplementos de potasio.

Aunque la hiperkalemia o hiperpotasemia puede detectarse en un simple análisis de sangre, el proceso hasta el diagnóstico suele darse por azar en una analítica rutinaria encargada por el médico de familia. Luego, el paciente suele ser derivado a un especialista, generalmente un nefrólogo y a un nutricionista. Pero, en este punto, muchos de ellos afirman sentirse abandonados y con poca información, motivo por el que AstraZeneca ha apostado por La vida con K, que tiene el objetivo de concienciar sobre la importancia del potasio en nuestro organismo y dar visibilidad a la hiperkalemia.

“Las frutas y verduras son uno de los alimentos más completos a nivel nutricional y, aunque deben estar presentes en nuestra dieta todo el año, en verano se vuelven un buen aliado para combatir el calor y ayudarnos a mantener la energía día tras día”, explica el chef Gonzalo D’Ambrosio. Sin embargo, muchas frutas y verduras tienen alto contenido en potasio, y no son aptas para personas con hiperpotasemia para quienes es imprescindible saber cómo reducir el contenido de potasio de estos alimentos.

Estas personas deben evitar alimentos cuyo contenido natural en potasio sea elevado, o aquellos que contengan aditivos con sales potásicas. Entre ellos estarían las judías verdes o los vegetales de hoja verde, debido a su alto contenido en minerales, especialmente de potasio.

Para mantener el potasio a raya en nuestra dieta, es recomendable seguir estos consejos:

  1. Limitar el consumo de frutas con alto contenido en potasio, de la misma forma que hay que evitar los dulces como la bollería, la pastelería, el cacao y el azúcar moreno. Lo más recomendable para evitar las ganas de dulce es ingerir frutas como la manzana, la pera o la sandía y utilizar dulces como la miel, la mermelada o el azúcar blanco.

  2. Consumir alimentos congelados, puesto que contienen menos potasio. Si se dejan descongelar en remojo cinco horas aproximadamente, con una cocción posterior será suficiente.

  3. En cuanto a las frutas, las frutas en conserva contienen menos potasio, pero se deben escurrir, lavarlas bien y no tomar nunca el almíbar.

  4. Evitar el líquido de las verduras enlatadas, ya que según varias investigaciones, el potasio se disuelve con el agua. Por tanto, siempre que sea posible, se recomienda poner los alimentos troceados a remojo el día anterior, sobre todo cuando se trata de legumbres, verduras y hortalizas. En concreto, se debe someter los vegetales a un remojo previo de entre 12 y 24 h, con al menos un cambio de agua, y posteriormente aplicar una doble cocción en abundante agua. La técnica de la doble cocción consiste en verter los vegetales en una olla con agua a temperatura ambiente y llevarla a ebullición. Una vez comience a hervir, retirar los vegetales y verterlos en otra olla con abundante agua ya hirviendo y terminar allí la cocción.

  5. Aprende a leer las etiquetas de los alimentos.

Algunos pacientes reciben el diagnóstico tras un episodio agudo que les lleva a urgencias. Tras el susto, los pacientes suelen adquirir un mayor grado de concienciación sobre la enfermedad. Por último, el seguimiento tras el diagnóstico también suele ser muy variable. De hecho, muchos pacientes no saben ni cada cuánto deben repetir las analíticas de sangre.

Aunque la mayoría de ellos superan los 65 años de edad, sí es cierto que el mantenimiento del contenido del potasio del organismo es principalmente tarea de los riñones, con una pequeña contribución del tubo digestivo. Por este motivo, la hiperkalemia se halla sobre todo en pacientes con enfermedad renal crónica.

Más historias que pueden interesarte:

La prueba de esfuerzo que puede salvar multitud de vidas

Pulso rápido e irregular, una señal de que tu corazón está al límite y podrías sufrir un ictus

Cómo recuperarse de una arritmia como la que sufrió Lolita

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente