El riesgo de la permanente en las uñas no es el esmalte es la técnica

·6 min de lectura
El esmaltado semipermanente no es peligroso. Si el producto se aplica y se retira de la manera adecuada, no hay ningún riesgo para la salud y apariencia de la uña. (Foto: Getty)
El esmaltado semipermanente no es peligroso. Si el producto se aplica y se retira de la manera adecuada, no hay ningún riesgo para la salud y apariencia de la uña. (Foto: Getty)

El furor por llevar las uñas siempre perfectas ha hecho que el esmaltado semipermanente sea uno de los servicios que más se pide hoy en día. Muchas son las falsas ideas y mitos sobre este esmalte: que daña la uña, que es conveniente descansar… pero lo que más 'miedo' debería darnos es la manera en la que se retira.

Es cierto que encadenar esmaltados sin dejar pausas para que las uñas respiren no es lo ideal, pero ese no es el problema. Lo malo es que nos impacientemos tanto que, en vez de esperar a acudir al salón, cometamos imprudencias como arrancarlo en casa o no dar importancia a cómo nos quitan el esmalte. Hacerlo con prisas y de cualquier forma no solo debilitará la capa superficial de las uñas, sino que puede causar daños más profundos y deteriorar su salud hasta provocar la aparición de manchas y hematomas.

Para la retirada del esmalte semipermanente, es necesario aplicar una solución con acetona específica para este tipo de esmalte y durante un tiempo determinado, tras el cual la manicurista puede proceder a retirarlo de manera que no se dañe la uña. (Foto: Getty)
Para la retirada del esmalte semipermanente, es necesario aplicar una solución con acetona específica para este tipo de esmalte y durante un tiempo determinado, tras el cual la manicurista puede proceder a retirarlo de manera que no se dañe la uña. (Foto: Getty)

Es hora de descartar la creencia de que el esmalte semipermanente es dañino por sistema. Se dice que un mal uso puede llegar a teñir las uñas de un tono amarillento o hacer que aparezcan pequeñas lesiones en las láminas ungulares o fisuras en las mismas. La realidad es que hay varios factores que podrían afectar al aspecto y la salud de tus uñas.

Por un lado, la calidad de los productos. En 2019 la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) advirtió que algunos esmaltes contenían sustancias muy agresivas (acrilatos) que pueden provocar problemas como sequedad, grietas y descamación. Los dermatólogos advirtieron que en los casos más extremos se puede desarrollar dermatitis alérgica. Los responsable serían unos compuestos o materiales plásticos derivados del petróleo, que cuando entran en contacto con la piel (no con la uña, que no supone ningún problema para ellas) pueden ser reconocidos como un alérgeno, y generar una erupción muy pruriginosa, sequedad, grietas y descamación.

Como explica en ABC la doctora Paloma Borregón, miembro de la AEDV, "el problema aparece cuando este tipo de esmalte toca la piel, no la uña, ya que en ella hay células que pueden reconocer a esta sustancia como un alérgeno, generando esa dermatitis alérgica por contacto".

No obstante, se trata de casos puntuales que afectan más a los 'manicuristas' y no tanto a los clientes, ya que son los profesionales quienes están más expuestos a estas sustancias al manipularlas continuamente. De ahí que se aconseje huir de los productos que contienen sustancias como formaldehido, tolueno, parabenos, xilenos, dbp, alcanfor, tphp... y optar por aquellos esmaltes que lleven las etiquetas '5 free', '7 free', '9 free' que indican que los productos están libres de químicos perjudiciales.

De todas formas, si bien es cierto que los químicos de los esmaltes no son especialmente sanos, si fueran peligrosos para la salud estarían absolutamente prohibidos. Y cuando se acude a un salón profesional hay garantías de que el producto sea de calidad, no así en los que se pueden pedir por internet, cuya calidad puede resultar dudosa.

"La gente le tiene mucho miedo a veces a la semipermanente, y no tienen por qué. El protocolo de aplicación es lo que más puede dañar las uñas", cuenta al Mundo Alejandro Ramos, del Salón Mi calle de Nueva York.

Nos los confirman especialistas en el cuidado de la piel y las uñas del centro Spamanos Madrid: "el esmalte permanente no estropea la uña ni hace daño a la piel circundante, siempre y cuando usemos una buena marca, se cuide en su preparación antes y después del tratamiento, y se retire de manera correcta".

En efecto, el problema de estas manicuras no es tanto el esmalte sino cómo se trabaja. Por tanto, lo que realmente debe preocupar a las fanáticas de este tipo de esmaltado es la retirada, que se realiza con un producto y utensilio específico, que puede debilitar y arañar la uña. Se trata de un torno o lima eléctrica que se pasa por encima de la uña y que va rascando el esmalte hasta eliminarlo en forma de polvo.

La lima eléctrica o el torno se utiliza cada vez más en la retirada del esmalte semi permanente, sobre todo cuando este se ha realizado con refuerzo, es decir, que se ha trabajado la capa base para reforzar y corregir la uña. También se usa para el esculpido de uñas de gel, acrílico o la preparación de la cutícula.

Pero no hay que demonizar este sistema. "No es que el torno no sea una opción válida, matizan las expertas de Spamanos, sino que existe el riesgo de una mala manipulación si se ejerce demasiada presión sobre la uña. Esto puede hacer que se hagan hendiduras en la uñas, dañando la superficie y provocando que se formen pequeños coágulos de sangre por debajo".

La clave para que las uñas no sufran daños es utilizar el torno del modo correcto, sin tocar la uña natural, ya que lo que se retira es el color y una parte de la capa de base. Hay que procurar pulir lo menos posible las uñas, para no eliminar capas, y ser conscientes de que en este tipo de esmaltado se suele deshidratar las uñas más de lo normal para asegurar la fijación del producto, por lo que para compesarlo se aconseja aplicar aceites y cremas hidratantes.

Esta sería la manera más profesional y segura de mantener unas uñas sanas y en óptimas condiciones. Es decir que no es necesario retirar por completo todo el producto de la superficie de la uña con el torno, porque podría levantar o arrastrar parte de la uña. Si se utiliza con cuidado, nuestras uñas no sufrirán ningún daño.

También existe la posibilidad de envolver la uña en un algodón humedecido -con acetona o un producto disolvente para rebladecer- y cubrirlo con papel plata. Tras dejarlo actuar un rato, se puede retirar fácilmente. 

No obstante, como te comentaba al principio, además de una retirada incorrecta por exceso de limado, los posibles daños causados se deben, en la mayoría de los casos, a otros factores adicionales. Por ejemplo, también hay que ser especialmente cuidadodoso al principio del proceso. Una preparación agresiva de la placa de la uña antes del esmaltado provoca daños en la capa dorsal de las uñas, afinándola y provocando su debilitación. Por ello los esmaltados posteriores suelen durar menos tiempo si no se tratan las uñas con las bases más adecuadas en cada caso.

Otro punto importante es el uso del disolvente, dejarlo demasiado tiempo sobre la uña puede hacer que se reseque demasiado o incluso que provoque quemaduras.

Con el fin de evitar estos y otros daños, la OCU recomienda:

  • Si te haces la manicura semipermanente, recurre siempre a un profesional.

  • No elijas este tipo de productos si tus uñas no están fuertes.

  • No utilices estos esmaltes si eres alérgico a los acrilatos.

  • No apliques los esmaltes semipermanentes por tu cuenta ni con mucha frecuencia.

  • La retirada del producto también deben hacerla profesionales.

  • Atento a la higiene y la seguridad del lugar donde te haces la manicura.

Y si el daño ya está hecho, calma, hay soluciones. Para acabar con la debilidad de las uñas quebradizas y fortalecerlas y ayudar a que el hematoma desaparezca, desde Spamanos aconsejan dejar las uñas sin maquillar durante al menos un mes y aplicar un remedio casero: introducir un ajo (machacado) en un frasco de brillo de uñas incoloro. Aplícalo directamente sobre tus uñas y déjalo durante los días que se mantenga tu manicura. No te preocupes, el ajo no mancha las uñas ni irrita la piel.

Más historias que te pueden interesar:

La razón por la que debes dejar de cortar la cutícula de las uñas

Por qué no deberías sucumbir a la fiebre del nail art (entre otros beauty-hits)

Onicomicosis: lo peor de estos hongos no es que afeen tus uñas

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente