Ricky Gervais no deja títere con cabeza en su monólogo de los Globos de Oro: "No saben nada del mundo real"

Con prisas que el tiempo es oro. Así arrancó Ricky Gervais la 77 ceremonia de los Globos de Oro en la madrugada del lunes 6 de enero, dando un discurso de apertura apresurado, sin respiro y con las bromas más ácidas dirigidas al corazón de Hollywood y el mundo. Tan ácidas que no faltó reírse de Felicity Huffman, de la pederastia en la Iglesia Católica, de Jeffrey Epstein y de las acusaciones de abuso sexual en las cadenas y estudios. Y entre medias recibió algún abucheo que otro.

(AP Photo; Paul Drinkwater; GTRES)

Estarán encantados de saber que esta es la última vez que soy anfitrión” arrancó para luego añadir que solo estaba bromeando, comparándose como si fuera peor que Kevin Hart al recordar que la Academia lo despidió de los Oscar por tuits ofensivos del pasado. “Tengo suerte que la prensa extranjera de Hollywood no tiene idea de lo que es twitter” dijo bromeando sobre la edad avanzada de muchos de sus miembros. Y así recordó a los presentes que sus palabras son bromas a su costa, que “vamos a morir pronto y no hay secuela”. Y continuó durante varios minutos sin pisar nunca el freno.

Su discurso fue tan agresivo que uno se pregunta cómo es que la Asociación de la Prensa Extranjera en Hollywood le da luz verde para decir tantas verdades hirientes. Tanto que el propio presidente de la organización bromeó en su propio discurso de bienvenida al pedirle que, si sigue prometiendo que ésta será su última ceremonia como presentador de los premios, entonces que lo deje por escrito.

Al dirigirse a los invitados asegurando que todos habían llegado en limusinas, anunció que él también pero que su “patente había sido hecha por Felicity Huffman”, la actriz que fue condenada por participar en el escándalo de admisiones en universidades de élite para lograr el acceso de su hija, siendo recibido con abucheos y una reacción facial de Tom Hanks que lo dice todo.

Mientras sugería al público que mejor dedicaran sus horas a ver su serie en Netflix, After Life, añadiendo que el personaje “no se había suicidado” al haber segunda temporada, “como Jeffrey Epstein” añadió, recibiendo abucheos por lo pesada de la broma, para contestar al público “Callense. Sé que es vuestro amigo pero no me importa”.

Siguió hablando de las “muchas películas de pedófilos” que se hicieron en 2019, sugiriendo Surviving R. Kelly, Leaving Neverland y Los dos Papas de Netflix como ejemplos, lanzando un dardo a la iglesia católica que a uno de sus intérpretes, Jonathan Pryce, no pareció gustarle ni un pelo viento su reacción tras la broma. Tampoco faltó reírse de nuevo de la misma asociación que lo contrata al recordar la falta de diversidad en las nominaciones “no hay nada que podamos hacer. La prensa extranjera en Hollywood es muy racista”, mientras añadía que este año no habían hecho un in memoriam porque “al ver la lista no era lo suficientemente diversa. Eran casi todos blancos”.

Sus bromas continuaron al dirigirse a los ejecutivos más importantes de la TV y el cine del mundo, diciendo que lo que tienen en común es que “están aterrados de Ronan Farrow”, el hijo de Woody Allen que destapó el escándalo de Harvey Weinstein.

Al hablar del poderío de los servicios streaming, hizo mención a la facilidad con la que los actores de la industria se pasaron a las series porque ahora “todos ven Netflix”. “La mayoría de las películas son horribles, vagas, remakes, secuelas… todos los actores han saltado a Netflix y HBO” para luego sugerir que los actores que se quedan en el cine hacen películas de superhéroes “en máscaras y capas, con trajes ajustados. Su trabajo ya no es actuar, es ir al gimnasio dos veces al día y tomar esteroides”. Y al hablar del cine de superhéroes tampoco faltó recordar las palabras de Martin Scorsese cuando criticó las películas de Marvel al compararlas con ser parque de atracciones. “No sé qué hace en parques de atracciones. No es lo suficientemente grande como para subirse a las atracciones”, dijo mientras Scorsese se tomaba la broma con humor.

Tampoco faltaron bromas por el desastre de Cats, aunque Gervais se pasó de listo al utilizar a Judi Dench como punto de la broma y sentenciar, con censura incluida, que a ella le encanta “levantar la pierna y lamerse”, básicamente, la entrepierna. O de la longitud del metraje de El Irlandés y Érase una vez en… Hollywood al bromear que, cuando terminó la premiere de tres horas, la cita de Leonardo DiCaprio era demasiado mayor para él.

Y así llegó al final, lanzando el dardo más directo, envenenado y dotado de realidad a todo Hollywood. Dicen que están despiertos, pero miren las empresas para las que trabajan… Apple, Amazon, Disney… si ISIS comenzara un servicio streaming, llamarían a sus agentes” para continuar pidiendo a los futuros ganadores que no usen el escenario como plataforma política.

No están en posición de dar una lección al público de nada. No saben nada del mundo real” sentenció con crudeza y realidad enmascarada con humor. “La mayoría de ustedes pasaron menos tiempo en el colegio que Greta Thunberg”.

Si volverá a presentar otra ceremonia después de esto, está por verse.

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