"Reyes contra Santa", los magos se pelean por la Navidad...y casi la pifian

Alicia G. Arribas.

Madrid, 17 nov (EFE).- Es sabida la rivalidad de los Reyes Magos y Papá Noel por ser los preferidos de los niños en Navidad, pero este año ese enfrentamiento puede causar un daño irreparable, un serio problema, del que alerta la película "Reyes contra Santa", que llega avalada por los auténticos Magos de Oriente y por el propio Santa Claus.

Porque han sido los propios personajes mágicos los que han pedido al director de cine Paco Caballero que contase su historia en una película, la primera que ruedan juntos los cuatro protagonistas.

Y le han elegido porque saben que al director madrileño le gusta el cine de Harry Potter, y las películas de "Solo en casa" o "Agárrame esos fantasmas", y consideran que justo ese amor por las aventuras, la comedia y la magia es lo que necesitan para contar la historia de "Reyes contra Santa".

Todo empezó porque los Magos de Oriente, que llevan 2.000 años dejando regalos de Navidad a los niños el día 6 de enero, se creían con derecho a liderar la magia de la Navidad por su larga trayectoria, pero Papá Noel, que no soporta la rutina y les considera unos "vejestorios", ha decidido dinamitar lo que considera unas "rancias tradiciones".

Así, el gordinflón de barba blanca y traje rojo le declara la guerra al pasado y se presenta en la reunión anual de la C.H.U.S.M.A., la Comisión y Hermandad Universal de Seres Mágicos -donde se reúnen los seres mágicos que reparten regalos por el mundo, la Snegúrochka, la doncella de la nieve rusa, el Olentzero, la Befana de Italia o el Tió de Nadal-, en un imponente deportivo, a ritmo de rap, delgadito y con acento mexicano.

"Creo que estaba un poco cansado de que lo representasen siempre de la misma manera, el viejito de Laponia, bonachón y de cachetes muy colorados, y entonces me echó un telefonazo y me dijo 'por qué no hacemos algo diferente", explica a EFE el actor mexicano Andrés Almeida, al que Santa pidió que hiciera su papel.

Y le dijo que quería que ese nuevo Noel fuese mexicano, "un poco presumido, y sobre todo, una persona moderna y con mucho 'feeling' con los niños', desvela Almeida.

La película comienza con Melchor (Karra Elejalde), Gaspar (David Verdaguer) y Baltasar (Janick) llegando a Madrid una semana antes de su cabalgata para prepararlo todo, como hacen siempre. Se alojan en la pensión Belén y pasan desapercibidos hasta que llega el momento.

"Los Reyes nos han dado tres o cuatro directrices para que pudiéramos hacer bien nuestro trabajo. Yo, además -dice Elejalde-, soy de Melchor de toda la vida y me daría pánico que se enfadara y me dijera que no lo he hecho bien", sobre todo porque son grandes amigos.

A David Verdaguer, además de los consejos de Gaspar, le ayudó mucho su hija Lupe, de 5 años, que tenía muy claro el aspecto del rey mago: muchas barbas, un poco rojo el pelo y sin gafas.

Janick confía que el rey negro, Baltasar, esté satisfecho con su interpretación: "Creo que hemos hecho hasta donde hemos podido", apunta.

La rivalidad con Santa Claus viene de lejos, explica Melchor-Karra Elejalde, que reconoce que "cada vez estamos más escociditos de que nos vaya ganando terreno".

"Y nos quiere quitar la cabalgata", se chiva Gaspar-David Verdaguer, y "por ahí no", protesta. "Santa Claus nos tiene hasta las narices", confiesa Melchor.

Más templado, Baltasar-Janick hace notar que "este Santa es muy actual, y es verdad que los niños de hoy le dan mucho a los móviles y a la tecnología, pero la tecnología a veces, falla, y no se puede depender tanto de ello; las tradiciones también hay que mantenerlas".

"No hay modernidad sin una buena tradición", saltan a coro los reyes, remedando una de las frases importantes en la película.

La cosa es que, sin querer, las peleas despertaron al terrible Krampus, "un hombre que ama la Navidad pero que acaba poseído por el mal", explica Adal Ramones que le presta su cara al malvado ser.

En esta ocasión, el poseído es el alcalde. "Pero el mal está en todos lados y cualquiera puede ser presa fácil", afirma Ramones, convencido de que, como pasa en "Reyes contra Santa", el mal pierde "cuando todos se unen con el amor".

Y en un mundo en el que "todos están deseando triunfar y tener éxito, y seguidores, y 'likes', el amor es la clave -afirma Ramones- y a veces lo olvidamos. Y lo vemos como cursilería... pues yo me quedo con eso, ese amor grupal (...). El amor se comparte, se contagia y hay contagiarlo y dejarse contagiar", afirma.

Eva Ugarte, la dueña de la pensión Belén, coincide con el actor mexicano. "El amor hace la fuerza", dice, y recomienda que todo el mundo vea la película porque "además de mostrar el mundo mágico, es divertida, y habla de la amistad, de los vínculos, de qué pasa cuando te descuidas, cuando comparas, y qué pasa cuando te ayudas; a veces -dice- una canción puede parar guerras.

(c) Agencia EFE