La resiliencia o cómo superar la adversidad

Por Ana Gómez Viñas
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From Diez Minutos

La resiliencia nos ayuda a adaptarnos a la dificultad, a problemas personales, de salud, financieros o situaciones estresantes de trabajo. Precisamente, la crisis del coronavirus ha puesto a todo el mundo en una situación complicada. Las relaciones sociales se han tenido que dejar de lado obligatoriamente para evitar el contagio y ciudadanos de todo el mundo viven confinados en su casa. En este momento, crecen las relaciones virtuales y podemos aprovechar el tiempo de permanencia en casa haciendo cosas que antes no podías. Y el reto está en salir airoso de esta atípica situación. De ahí, la importancia de la resilencia. Según la American Psychological Association, esta capacidad se aprende en un proceso que requiere tiempo y esfuerzo. Para desarrollarla, desde la asociación recomiendan:

- Crear buenas relaciones personales. El apoyo de personas fortalece la resiliencia.

- No podemos evitar que ocurran eventos negativos, pero sí podemos cambiar la manera de interpretarlos.

- Aceptar que los cambios forman parte de la vida.

- Ponernos metas realistas y caminar hacia ellas, aunque sean logros pequeños.

- La lucha contra la adversidad nos permite aprender y crecer de forma personal.

- Tener una visión positiva de uno mismo.

Por tanto es recomendable recordar que es importante saber adaptarnos en la vida a las diferentes circunstancias que nos afectan. Las personas logramos adaptarnos a las situaciones que cambian de manera constante y /o dramática en nuestras vidas gracias al paso del tiempo. Pero es necesario haber desarrollado cierta resiliencia para superar la adversidad.

La resiliencia no se aprende de un día para otro sino que requiere de un tiempo y cierto esfuerzo por nuestra parte. Es por eso importante que no veamos las situaciones de crisis como obstáculos insuperables y mirar el futuro como un mundo lleno de oportunidades para que las cosas mejoren.

Otro factor a tener en cuenta es aceptar que los cambios son parte del camino de la vida y que no siempre alcanzaremos nuestras metas. Pero esto no tiene por qué verse en un sentido negativo y por eso hay que intentar ver lo positivo de cada situación y buscar nuevas metas.