La reina y el alcohol: el placer al que solo renunció en sus últimos meses

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Isabel II credit:Bang Showbiz
Isabel II credit:Bang Showbiz

Los Windsor siempre han tenido fama de longevos: el duque de Edimburgo murió poco antes de alcanzar el siglo de vida, justo como siempre había querido, la Reina Madre alcanzó los 101 años y su prima la princesa Alicia la superó en uno más, y la soberana Isabel II cumplió los 96 cuatro meses antes de su fallecimiento el pasado jueves.

Su secreto para gozar de una buena salud sería una combinación de buena genética, pasión por el deporte y una filosofía que sostiene que todo es bueno en moderación. En teoría, eso se aplica también al consumo del alcohol, aunque algunos de los miembros de la familia real británica son célebres por todo lo que podían llegar a beber a lo largo de una jornada, como la madre de Isabel II, que comenzaba antes de la hora de la comida con un cóctel de ginebra y Dubonnet y no perdonaba nunca un par de Martinis antes de la cena.

La difunta soberana también era una gran aficionada esa bebida, pero en sus últimos meses de vida renunció por completo al alcohol a excepción del vino por orden de su médico. El sumiller real explicaba el año pasado que Isabel era muy exigente precisamente porque solo se permitía tomar una copa con las comidas.

Sin embargo, un antiguo mayordomo suyo llamado Paul Burrell afirma que eventualmente dejó el alcohol por completo tras la muerte de su esposo Felipe en 2021, y sustituyó los cócteles por zumos de manzana y de tomate. El fallecimiento de Isabel II le ha pillado por sorpresa porque sabía que estaba enferma, pero no creía que fuera tan grave hasta que vio las imágenes de su reunión con la primera ministra Liz Truss. "Ella fue una inspiración para mí cuando me uní a la casa real para empezar a trabajar a los 18 años", ha asegurado en el programa 'The Kyle and Jackie O Show'.