Cómo recuperar tu pelo después de las vacaciones

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Photo credit: getty
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El verano tiene muchas cosas buenas y algunas malas. Una de ellas es cómo nos deja la melena después de haber disfrutado del sol, la playa, la piscina y los días de diversión en festivales varios. El sol oxida el cabello y daña la queratina, especialmente si no has usado protector solar para el pelo, y las consecuencias de esto es un pelo estropajoso y anaranjado. El experto Eduardo Sánchez hace un resumen de lo más certero: “La radiación UV altera los pigmentos de color del pelo, lo reseca mucho y fragiliza, además de robar a las melenas todo su brillo. El viento enreda el cabello, lo ensucia más y provoca que al desenredarlo la fibra sufra y se vaya debilitando. La arena irrita mucho el cuero cabelludo y provoca sensibilidad. El cloro modifica el color y seca el pelo atacando a las grasas naturales protectoras del cabello. La sal marina, por su parte, cristaliza sobre la fibra capilar y abre las puntas. El calor también inflama e irrita el cuero cabelludo y resta nutrición”.

En resumen, el ‘pelazo’ con el comenzaste las vacaciones se habrá esfumado. La fibra estará áspera, habrás perdido volumen, ganado encrespamiento, etc. Así que no queda otra que procurarle primeros auxilios al cabello si quieres recuperar el lustre que tenía antes.

Cuida tu cuero cabelludo

Y lo primero es empezar por el cuero cabelludo y aplicarle un proceso de ‘skinification’ para recuperar el ‘pelazo’ del que presumías, y que seguro es la parte de tu cabeza a la que menos atención le prestas. Pero si no lo haces, la suciedad, el sudor, los contaminantes, el cloro, el salitre, etc., asfixiarán los folículos, y esto puede favorecer la aparición de sebo, escamas, caída del pelo. Y no sólo eso: “Un folículo taponado es sinónimo de un cabello al que no le llega el oxigeno o los nutrientes, y, por otra parte, los defectos de permeabilidad del cuero cabelludo hacen que los ingredientes activos que aplicamos después a través de distintos tratamientos no penetren bien”, señala Miriam Quevedo, fundadora de una de las líneas capilares más prestigiosas en el mundo.

Coincide con ella la estilista capilar Felicitas Ordás, para quien un cuero cabelludo saludable es la base de una melena sana y bonita. “Por eso, a la vuelta de vacaciones, recomiendo una exfoliación semanal del cuero cabelludo, que elimine células muertas, active el riego sanguíneo y prepare esos tejidos para aprovechar al máximo los beneficios de los productos posteriores”.

Restaura la fibra capilar

Otro de los mayores problemas a los que te habrás enfrentado tras las vacaciones será el de las puntas abiertas. Cortar unos centímetros la melena es una opción perfecta para sanearlo y recuperar su antiguo brillo y esplendor, pero no siempre hay que recurrir a una solución tan drástica para mantener la fibra capilar en buen estado. En función de cómo se encuentre tu pelo, es posible rescatarlo con protocolos específicos en los salones de peluquería. En Ángela Navarro lo hacen a través de una premascarilla, que mezcla un bálsamo calmante y un aceite vegano y libre de conservantes y perfumes. “La aplicamos con el cabello seco, ya que está más poroso y el producto va a penetrar mucho mejor. Después masajeamos en medios y puntas con los dedos, colocamos un gorro de plástico, pasamos el secador de mano por todas las zonas de la cabeza durante 15 minutos, dejamos que actúe otros 15 minutos más y después aclaramos. Ahora ya es cuestión de lavarlo y seguir el ritual habitual”, explican.

En todo caso, esta también es una rutina que puedes llevar a cabo en tu casa para restaurar el pelo y darle vitalidad. La hidratación ayudará a mantener la cutícula cerrada, además de suavizar el pelo. El fundador de Maison Eduardo Sánchez recomienda “aplicar cómo mínimo dos veces por semana una mascarilla capilar que repare e hidrate en profundidad el cabello. El truco está en hacerlo antes de lavarse el pelo, porque el agua impide que el producto penetre en la fibra capilar”, añade.

Además, hay que esmerarse para ver resultados: "Para que el pelo esté brillante, sano y desenredado, hay que cepillarlo dos veces al día –por la mañana y por la noche antes de acostarte– durante aproximadamente un minuto. Y siempre se debe hacer desde abajo y hacia arriba porque si se cepilla desde la raíz, se daña el cabello. Además, cuando el pelo está mojado, siempre debe cambiarse de herramienta y apostar por peines de dientes anchos puesto que cuando el pelo está húmedo, es más débil, frágil y susceptible de romperse”.

Evita el secador

Para resucitar el cabello de los desastres veraniegos otra de las precauciones que conviene tener es agredirlo voluntariamente lo menos posible. “Aparca durante unas semanas del secador y aprovecha ahora que todavía hace buena temperatura para que se seque al aire libre”, recomiendan desde Ma Belle Salon.

Ángela Vigueras, de Alma Secret, llega aún más lejos: “Es hora de que dar un descanso a tu pelo, así que olvida la gomina, la espuma, la laca…, todos los productos de acabado. Son perfectos a la hora de definir un peinado y conseguir el acabado deseado, pero también son los culpables de daños irreparables en el pelo. El uso prolongado de este tipo de productos hace que el pelo se deteriore y pierda su fuerza y brillo natural. A la hora de lavarte el pelo, pásate al champú sin sulfatos, sin siliconas y sin sal. Las siliconas se van acumulando en la fibra del cabello y dificultan su oxigenación. A largo plazo, pueden dañar la cutícula y resecarla. Y lo mismo ocurre con el uso de champús con alto contenido en sulfatos o sal. Elige productos que contengan extractos y activos para reforzar la raíz, revitalizar y regenerar el cabello, limpiar, calmar, detoxificar y equilibrar”.

Por otra parte, los cabellos teñidos o con mechas sufren especialmente en verano, porque son más porosos y, por lo tanto, más sensibles a las agresiones externas. Los rubios claros se oxidan mucho más y los rojos son los más sensibles a la pérdida de tono. ¿Cómo restaurar el color que tenías antes de las vacaciones? “Los champús, acondicionadores o mascarillas con pigmentos serán tus aliados imprescindibles. Su acción es fundamental para recuperar la intensidad del color y el brillo y para neutralizar los tonos indeseados”, concluye Eduardo Sánchez.

Finalmente, si el cabello está muy debilitado, una buena opción será acudir a la nutricosmética específica para promover el crecimiento y la salud capilar desde el interior, con un cóctel de vitaminas, minerales, extractos vegetales y antioxidantes.