El aplazamiento del Clásico favoreció al Real Madrid

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Si todo hubiera sido cómo se planeó en verano, el FC Barcelona y el Real Madrid se hubieran visto las caras el 26 de octubre en el Camp Nou. A ese partido hubiera llegado el Real Madrid tras perder ante el Mallorca y ganar por la mínima al Galatasaray en la Champions League.

Era un equipo venido a menos, sin fuerza, sin energía, y con unas señales alarmantes cada vez que pisaba la cancha. A Thibaut Courtois se le escurrían los balones de las manos, y parecía que cada disparo del rival acababa en gol. Zinedine Zidane no era capaz de dar con la tecla y jugadores que debían ser clave, como Eden Hazard, Marcelo o Isco, ni siquiera podían ser parte del plan de su entrenador por su pobre estado de forma.

El Barça no había empezado la temporada de gran manera tampoco, pero llegadas a la jornada diez del campeonato liguero, ya se empezaba a ver un conjunto bastante reconocible. Lionel Messi se había reintegrado al grupo después de las dos lesiones que sufrió en el arranque del curso y ya empezaba a ser clave en los resultados del equipo. Los blaugranas se hubieran presentado en aquel partido tras ganar en un partido muy complicado al Sparta de Praha por la mínima, pero también después de haber ganado 0-3 al Eibar y 4-0 al Getafe en las 2 semanas previas a la fecha en la que se debía jugar el partido.

El momentum del conjunto culé era muy positivo, mientras que el Real Madrid era un mar de dudas a esas alturas del campeonato. Quién sabe si de haberse jugado el partido en el día programado, la temporada del conjunto merengue estaría ahora completamente acabada.

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Porque con el pobre bagaje que tenía el equipo hasta ese momento, nadie podría haber imaginado que dos meses más tarde la situación hubiera girado de la manera que lo ha hecho. El aplazamiento del Clásico durante los últimos dos meses, por los disturbios desatados en Barcelona tras conocerse las sentencias del process ha acabado por favorecer tremendamente a los blancos.

En este tiempo el Real Madrid no conoce la derrota y de los 10 partidos que ha disputado ha empatado tres y ganado siete. El Barça, por su parte, perdió ante el Levante y empató ante la Real Sociedad y Slavia de Praga .

Pero más allá de la estadística pura y dura, el equipo de Zizou ha recuperado sensaciones. La explosión de Fede Valverde ha dado un nuevo brío al juego del equipo. El uruguayo ha implantado un ritmo súper dinámico en el mediocampo que parece haber enganchado a Toni Kroos, Luka Modric y hasta a Isco Alarcón. Con Casemiro en plan mariscal, ahora mismo el entrenador francés no sabe muy bien a cual de todos sus centrocampistas dejar fuera del once, porque todos están respondiendo a la perfección.

Rodrygo ha sido otra de las gratas sorpresas en estos dos meses, pues poco a poco se ha ido ganando un lugar entre los titulares, sobre todo tras su hat-trick al Galatasaray en lo que era su debut como titular en la Champions League.

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Como la defensa también ha dado un paso al frente —el equipo blanco llega al Clásico como el segundo menos goleado de la liga, con 12 tantos en contra, dos más que el Atlético de Madrid, empatado con el Athletic de Bilbao—y Karim Benzema está demostrando que tiene ganas de que esta sea la mejor temporada de su carrera, la situación del Real Madrid no podía ser mejor de cara al partido más importante del año hasta ahora.

Incluso su último resultado, un empate en Valencia, se ha recibido como un verdadero empujón anímico, pues el gol del empate llegó de manera heróica en el minuto 95 del encuentro tras un gran partido del equipo. Mientras que el Barça lleva semanas enganchado a la mística de Lionel Messi para sacar adelante sus partidos, el Real Madrid se ha ido asentando y creando un poso de gran equipo, que tiene un patrón de juego definido, que hace un fútbol confiable, y al que tal vez sólo se le puede culpar de no tener una mayor facilidad de definición frente al marco contrario.

Con todo, parece claro que si el aplazamiento del Clásico que debía jugarse en octubre pasado ha beneficiado a uno de los dos equipos, ha sido al Real Madrid. De haberse jugado en aquel entonces una derrota para los merengues podría haberse dado por hecho, mientras que ahora la situación es completamente diferente. En un partido en el Camp Nou el Barça siempre será favorito, pero gracias al aplazamiento, ahora el Real Madrid tiene la oportunidad de seguir compitiendo de tú a tú por mantener el liderato de la Liga.

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