Cinco buenas razones para incluir las moras en tu dieta (y cuatro recetas deliciosas)

Salir a recoger moras mientras damos un agradable paseo por el campo. Sin duda, un plan más que apetecible para estas últimas jornadas veraniegas en las que las altas temperaturas empiezan ya a darnos algo más de tregua. Y, una vez tenemos en casa la cesta de moras… ¿qué hacer con ellas? Comerlas solas, en estado natural, es una magnífica idea, dados sus grandes beneficios nutricionales:

  • Son ricas en vitamina C (directamente implicada en el sistema inmunitario, formación de los huesos, el colágeno de las articulaciones...).
  • También suponen un buen aporte de fibra (por lo que su consumo ayuda a mejorar el tránsito intestinal).
  • Tienen un bajo valor calórico (unas 40 calorías por cada 100 gramos de producto).
  • Aportan minerales como hierro, potasio o calcio.
  • Son ricas en antioxidantes (que luchan contra la acción de los radicales libres, nocivos para el organismo).

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Además, las moras también pueden ser ingrediente de infinidad de recetas: prueba añadirlas en tus bowls de desayuno o merienda (por ejemplo, con yogur natural, copos de avena 100% integrales, semillas, otras frutas frescas…). Además, las moras también pueden convertirse en protagonistas de deliciosas recetas de repostería: tartas, pasteles, helados, confituras… (éstas, eso sí, para tomar de forma más esporádica, a modo de capricho excepcional).

A continuación, os ofrecemos cuatro recetas con sabor a esta fruta silvestre, ahora de plena temporada. (Para acceder al modo de elaboración solo tienes que pulsar sobre las imágenes).


'Muffins' de moras y arándanos

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Granizado de moras y brotes verdes

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Cucuruchos leche condensada y moras

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