La década de los reboots: las series y películas que funcionaron y las que debieron quedarse en el pasado

No hay duda, vivimos en la era de la nostalgia. Y prueba de ello es la continua regresión al pasado que hemos experimentado a lo largo de la década a través del cine y la televisión. La costumbre de Hollywood de urgar en el pasado para repetir las mismas fórmulas, sumado a la naturaleza impredecible de la taquilla y las audiencias televisivas, ha hecho que los estudios y cadenas recurran constantemente a reciclar títulos clásicos para jugar sobre seguro.

La guerra del planeta de los simios (20th Century Fox); Mad Max: furia en la carretera (Warner Bros); Arrested Development (Saeed Adyani/Netflix); Gilmore Girls (Robert Voets/Netflix); Twin Peaks: The Return (Showtime, Movistar+); Spider-Man: Homecoming (Sony Pictures)

El problema es que tirar de fondo de catálogo no siempre da los resultados deseados y es entonces cuando llegan los “me han arruinado la infancia”. Los remakes, reboots, revivals y secuelas tardías han sido la tónica habitual de los últimos años, y si bien algunos han salido bien (incluso muy bien), la sensación generalizada por parte del público es de cansancio. A la vista está con los fracasos recientes de Men in Black: International y Los ángeles de Charlie que los espectadores no ven cualquier cosa que lleve un título “de marca”, especialmente cuando su única razón de ser es mantener viva una propiedad a efectos comerciales.

La televisión también está viviendo esa fiebre nostálgica por el pasado y son muchas las series que han vuelto, ya sea como spin-offs/secuelas directas (Madres forzosas, Roseanne, Héroes Reborn, 24: Legacy) o como reinterpretaciones modernas (La dimensión desconocida, MacGyver, Perdidos en el espacio). De hecho, es en la pequeña pantalla donde nos hemos encontrado algunos de los reboots más acertados de la década, los que demuestran que, si detrás hay talento y buenas ideas, no hay por qué rechazarlos automáticamente, porque nos pueden sorprender.

Es por eso que hemos votado entre los dos periodistas del equipo dedicados de lleno al cine y las series, seleccionado aquellos reboots o reinvenciones de la última década que creemos que dieron en el clavo, y aquellos que le erraron. Una lista de 8 series y 8 largometrajes que nos dan motivos tanto para quedarnos en el pasado como para huir de él.

Y EMPEZAMOS POR LOS REBOOTS CINEMATOGRÁFICOS:

ACERTADO - Mad Max: Furia en la carretera (2015)
Si hubo un reboot al que muchos le teníamos confianza, ese fue Mad Max: furia en la carretera. El hecho de que su director original estuviera al mando, nada menos que 30 años después de la tercera y última entrega con Mel Gibson, ya nos daba un atisbo de esperanza. Sin embargo, no cabe dudas de que regresar al futuro desértico y apocalíptico era un riesgo que podía convertirse en la mayor decepción de su carrera o en uno de los mejores reboots del cine. George Miller pasó décadas viviendo una producción infernal, con varios intentos frustrados para ponerla en marcha desde 1997. La idea podía arruinar por completo su legado cinematográfico o ensalzarlo de nuevo. Como al final fue el caso. El reboot, que reiniciaba la historia con Tom Hardy al mando y una heroína más letal que él en la piel de Charlize Theron, fue acertadísimo. No solo servía como una historia de acción psicodélica con un estilo visual brillante, sino que ensalzaba temas tan importantes y actuales como la supervivencia de la humanidad en un planeta arruinado por los desastres ecológicos; el feminismo con el aplauso a un grupo de heroínas matriarcal como la antítesis al liderazgo del machismo barbárico del pasado, así como la venganza y solidaridad del mundo. El resultado era un reboot tan infernal como su título, y el mejor de la década. (Valeria Martínez)

MEJOR OLVIDARLO - Terminator: Genésis
Qué desastre de reboot. El T-800 como padre adoptivo de Sarah Connor. ¿A quién se le ocurrió semejante idea? Y cómo es que Emilia Clarke y Arnold Schwarzenegger se prestaron a ella, aun no lo entiendo. Terminator: Génesis fue tan, pero tan, mala que fue la secuela de la saga futurista que más urgía que borraran de la historia. Ya sabemos que cuatro años después James Cameron y Tim Miller llegaron al rescate con una secuela que la eliminaba por completo de la línea temporal de Terminator -junto a todas las demás entregas desde El juicio final (1991)- con la recientemente estrenada Terminator: destino oscuro, que tampoco es que haya gustado mucho. Pero esta entrega dirigida por Alan Taylor pedía la amnesia absoluta del espectador al terminar su visionado. Y es que esta película no era realmente una secuela como lo fue la también terriblemente mala Terminator Salvation (2009), sino que era un reboot que se atrevía a cambiar por completo la historia del clásico de 1984. Porque si en la primera película, Sarah Connor vivía el susto de su vida al ser perseguida por una máquina letal del futuro y Kyle Reese la protegía explicándole la historia de Skynet y la figura de su hijo John Connor para la salvación de la humanidad, aquí lo cambiaban por completo con una Sarah Connor más joven que vivía junto a un T-800 que la protegía toda su vida. ¿Perdón? El argumento se enfocaba solo en vender la idea a una generación nueva, olvidando por completo el enorme peso que tienen las dos películas originales en los espectadores de los 80s y 90s. Y por eso, por olvidarnos por completo y arruinar la historia, es que fue de los peores reboots de la década. (V.M.)

ACERTADO- Trilogía de El planeta de los simios (2011, 2014, 2017)
Cuando anunciaron que Andy Serkis iba a reinventar la historia de El planeta de los simios con la técnica de captura en movimiento, muchos nos llevamos las manos a la cabeza. Tim Burton lo había intentado con un remake en 2001 que era mejor dejar en el olvido y la técnica no había convencido del todo a la hora de utilizarla para recrear personajes protagonistas, como fue el caso de Beowulf o Las aventuras de Tintín. Además, la película original de 1968 sigue siendo tan extraordinaria, que volver a arruinarla parecía un sacrilegio. Pero Rupert Wyatt nos tapó la boca. Con El origen del planeta de los simios renovó la saga al darnos una historia de orígenes que presenta a César, el chimpancé que terminaría liderando a la nueva raza de simios inteligentes (a causa de un experimento). Tres años después Matt Reeves tomaba el mando para ampliar la historia con El amanecer del planeta de los simios, una secuela más grande y mejor, cargada de acción y dramatismo que transcurría 10 años después cuando la humanidad ha sido arrasada por culpa de un virus. Y quien diga que terceras partes nunca fueron buenas, tiene que ver La guerra del planeta de los simios. El final (de momento) de la historia de César expandió la saga con una entrega aun más dramática y por ratos intimista, sobre la supervivencia de la especie y los sacrificios por los seres queridos. Un final aún más brillante que la convierten en la trilogía-reboot más destacada de la década. (V.M.)

MEJOR OLVIDARLO – Cazafantasmas (2016)
Durante un par de años se vivió la moda poco original de reinventar clásicos pero cambiándoles de género. Como si no hubiera ideas en Hollywood. Y una de las víctimas de esta moda fue un clásico tan añorado como Cazafantasmas. Reconozco que me dio mucha pena que Paul Feig no lograra dar en el clavo con su versión femenina de los caza espectros en overoles. Es un director que se entrega al máximo en sus ideas y de los primeros que impulsó las historias femeninas en un género dominado por los hombres como la comedia gamberra, mucho antes de #MeToo. El resultado fue un reboot con rostros potentes en el género como Melissa McCarthy y Kristen Wiig, pero que no supo capturar la esencia del clásico. Al querer renovarse se terminó convirtiendo en una comedia más, perdiendo la magia aventurera que hizo que Cazafantasmas fuera de las películas más recordadas de los 80s. (V.M.)

ACERTADO - Spider-Man: Homecoming (2017)
Una de las cosas más curiosas que pasaron esta década fue que tuvimos dos Spider-Man diferentes en cuestión de tres años. Andrew Garfield iniciaba su propia saga en 2012 para despedirse, sin saberlo, en 2014, siendo reemplazado tres años después por Tom Holland. El fichaje fue recibido con algo de escepticismo -yo incluida- y no por culpa del joven actor cuando él ha sabido ganarse al público desde sus inicios, sino porque resultaba extraño que nos contaran de nuevo la misma historia de orígenes tres veces y en cuestión de 15 años (la de Tobey Maguire llegó en 2002). Era como imaginar estar atrapados en un déjá vu constante donde Spider-Man era el protagonista. Pero gracias a una nueva alianza con Marvel, Sony Pictures renovó el personaje con un reboot colorido, aventurero y divertido que tenía la gran baza de formar parte del Universo Cinematográfico de Marvel cruzándose así con otros personajes de la saga. El resultado fue un reboot que sorprendió por completo por innovar dentro de una fórmula usada hasta el cansancio, y por encontrar el camino para reinsertar a Peter Parker en cartelera con humor y simpatía. (V.M.)

MEJOR OLVIDARLO – Los ángeles de Charlie (2019)
Reconozco que estuve un tiempo debatiendo entre este reboot recién estrenado u Ocean’s 8 (2018), el renacer de la saga Ocean’s Eleven con mujeres, pero al compararlas creo que el reinicio de las Ángeles de Charlie se lleva la palma. Estamos hablando de una historia que pervive en el recuerdo colectivo del público desde la serie de 1976-1981 y las dos películas (2000 y 2003), pero que hoy resulta anticuada. Elizabeth Banks intentó renovarla dándole un toque feminista, pero el resultado es un cliché tras otro. Por mucho que Kristen Stewart, Naomi Scott y Ella Balinska lo den todo en la acción y el drama, la película es inconsistente y en su intento por modernizarse se olvida de tener en cuenta la inteligencia que espera el público actual. (V.M.)

ACERTADO – Jurassic World (2015)
Si bien no fue mejor que la entrega original de Steven Spielberg, Jurassic World logró revivir la fiebre jurásica despertando una saga que siguió expandiéndose con una secuela estrenada en 2018 y una tercera que veremos en 2021. Colin Trevorrow nos trasladaba 22 años después de los eventos ocurridos en Parque Jurásico, para mostrarnos un parque temático que seguía explotando el ADN de dinosaurios, añadiendo nuevos héroes y villanos con un nombre de peso en la taquilla como Chris Pratt. El resultado era un reboot que funcionaba como distracción palomitera. Tanto que superó varios records de taquilla, siendo la segunda producción más taquillera de 2015 por detrás de Star Wars: el despertar de la Fuerza. (V.M.)

MEJOR OLVIDARLO – Independence Day: Contraataque (2016)
Roland Emmerich
intentó revisitar la idea de Independence Day (1996) con un reboot en forma de secuela 20 años después de la primera invasión extraterrestre que puso de moda el género catástrofe. Pero fue un desastre. Aquí vemos que el planeta ha utilizado la tecnología alienígena del primer ataque para crear armas y herramientas de protección en caso de una segunda invasión. Y es durante un viaje que descubren que los extraterrestres habían enviado una señal de socorro 20 años atrás -y recién ahora se daban cuenta- mientras el presidente y otros perso0najes que tuvieron encuentros personales con seres espaciales estaban conectados telepáticamente con los extraterrestres. ¿Por qué? Todavía me lo sigo preguntando. Lo que vimos al final fue un reboot sin sentido, perdido en sí mismo, que ni hizo justicia al éxito de 1996 ni al gasto que hicimos al pagar la entrada del cine. (V.M.)

Y AHORA VAMOS A POR LAS SERIES:

ACERTADO - Fargo (2014-)
“Esta es una historia real. Por petición de los supervivientes, los nombres han sido cambiados. Por respeto a las víctimas. El resto está contado exactamente como ocurrió”. Así comenzaba una de las mayores películas de culto de los 90, Fargo, de Joel y Ethan Coen. Y así empieza cada capítulo de su adaptación televisiva, serie antológica creada por Noah Hawley que, lejos de salir perjudicada por el agravio comparativo, acabó sorprendiendo por su gran calidad, incluso aumentando el amor por el film que la originaba. Homenajeando en lugar de limitarse a copiar, la serie nos ha deleitado hasta ahora con tres temporadas que recuperan el humor negro de los Coen con cautivadores misterios, personajes a cada cual más peculiar y un reparto inmejorable de talentos interpretativos: Martin Freeman, Billy Bob Thornton, Allison Tolman, Kirsten Dunst, Ewan McGregor, Carrie Coon y Patrick Wilson entre otros. Fargo es uno de esos (pocos) casos en los que una nueva versión no empaña el clásico anterior, sino que hace aun más grande su leyenda. (Pedro J. García)

MEJOR OLVIDARLO - Expediente X (Temporada 11, 2018)
La fiebre por los extraterrestres nos dio fuerte en los 90 y fue gracias en gran medida a Expediente X, uno de los mayores fenómenos televisivos de la década. La ficción protagonizada por David Duchovny y Gillian Anderson levantaba pasiones entre los espectadores en el albor de las comunidades fan en Internet. Después de 9 temporadas y dos películas que dejaron la puerta abierta, su creador decidió continuar la historia con una serie evento en 2016. La décima temporada de Expediente X, con sus protagonistas originales y llena de guiños a la serie original, causó mucho revuelo y fue un éxito para Fox, lo que llevó a la producción de una undécima, que llegaba dos años más tarde. Sin embargo, tras una notable primera remesa de seis episodios, el interés por la franquicia decayó y los índices de audiencia así lo reflejaron. La culpa la tuvo el propio Chris Carter, que no supo cómo ni cuándo terminar la historia a tiempo, desaprovechando varias oportunidades para hacerlo con decisiones que aun a día de hoy no entendemos. Tras la undécima temporada, que finalizaba con un cliffhanger, Gillian Anderson aseguró que ya no volvería a interpretar a Scully, lo que frustraba un final definitivo con la pareja que hiciera justicia al legado de la serie después de tantos años luchando por un cierre digno. Tras la decepción de un revival tan irregular, lo tuvimos claro: para eso, mejor no volver. (P.J.G.)

ACERTADO - Twin Peaks: The Return (2017)
El revival de Twin Peaks llevaba mucho tiempo gestándose. Desde que Laura Palmer nos dijera adiós al final de la serie original con las proféticas palabras “Nos vemos en 25 años”, los fans de la serie de David Lynch soñábamos con volver al pueblo donde se desarrolló el misterio más fascinante de la historia de la televisión. En 2017 (un año más tarde de lo previsto debido a contratiempos del director con la cadena), se estrenó Twin Peaks: The Return, miniserie de 18 capítulos que continuaba la historia muchos años después de aquel enigmático desenlace. Lejos de realizar una secuela que se apoyase en la nostalgia y la repetición como tantos otros reboots actuales, Lynch nos demostró que era el de siempre dándonos una vez más lo inesperado a cada giro de la miniserie. Dieciocho horas (de emisión semanal) que transcurrían de forma imprevisible y según sus propias normas, entre la comedia y el thriller, entre lo poético, lo terrorífico y lo onírico. Una experiencia inolvidable que los amantes del director de Mulholland Drive recibimos como el mayor regalo televisivo de la década. (P.J.G.)

MEJOR OLVIDARLO - Arrested Development (2018-2019)
En los primeros años de su lanzamiento como plataforma de streaming con contenidos originales, Netflix se ganó la fama de “resucitadora” oficial de series. Fue sobre todo gracias a su sorprendente decisión de rescatar la comedia de culto Arrested Development para darle una nueva temporada en 2013, siete años después de su cancelación. Originalmente, la serie creada por Mitchell Hurwitz duró tres temporadas en las que se alzó como una de las sitcoms más inteligentes y excéntricas de la televisión reciente, gracias a sus complejas tramas y gags muy elaborados. La opinión era unánime: Arrested Development terminó antes de tiempo y no pudo desarrollar todo su potencial, por lo que Netflix decidió darle una oportunidad para hacerlo. Sin embargo, lo que parecía una idea genial terminó siendo un revival desastroso. El numeroso reparto de la serie no fue capaz de compaginar agendas y la temporada se formó de episodios que se centraban cada uno en un personaje, traicionando así su naturaleza coral. Los actores parecían desganados, los chistes ya no hacían gracia y la estructura era un caos. Tras este fiasco, Hurwitz prometió compensarlo con otra temporada, que no llegó hasta 2018. Pero lejos de enmendar el entuerto, acabó hundiendo la serie por completo. En los últimos 16 episodios, el cansancio era visible y la sucesión de tramas confusas y chistes sin fuerza hacía cuesta arriba terminarla, dejando la serie en una mera sombra de lo que fue. Es decir, en palabras de los Bluth, el regreso de Arrested Development fue “un gran error”.(P.J.G.)

ACERTADO- Las 4 estaciones de las chicas Gilmore (2016)
Los fans de Las chicas Gilmore disfrutamos durante siete temporadas de la compañía de Lorelai, Rory y el resto de habitantes del pintoresco pueblo de Stars Hollow. Sin embargo, para muchos, la última temporada no estuvo a la altura del resto tras la marcha de su creadora, Amy Sherman-Palladino. Casi una década después, Netflix le concedió la oportunidad de recuperar las riendas de su creación y darle el final que siempre quiso para ella. Así nacía Las 4 estaciones de las chicas Gilmore, un revival atípico, puesto que estaba formado por cuatro episodios con duración de largometraje, pero que recuperaba el espíritu original de la serie y todas sus virtudes, para gozo de sus seguidores. Esta temporada limitada nos llevó de nuevo a Stars Hollow para ponernos al día con nuestros personajes favoritos durante el transcurso de un año, mostrándonos con acierto cómo el tiempo los ha afectado y cómo las Gilmore ven el mundo actual. Con el ingenio que siempre caracterizó a la serie, sus diálogos a la velocidad de la luz y mil referencias pop por minuto, Las 4 estaciones de las chicas Gilmore fue un regreso feliz y un final redondo para una historia que había conquistado el corazón de miles de personas años atrás. (P.J.G.)

MEJOR OLVIDARLO - Prison Break (2017)
Todos los que vimos Prison Break en su día recordamos la emoción de acompañar a Michael Scofield y Lincoln Burrows en su intensa aventura tratando de escapar de una penitenciaría de alta seguridad, así como la compleja conspiración que se escondía detrás. La icónica serie marcó junto a Perdidos, Anatomía de Grey y Mujeres desesperadas una época dorada para la televisión en abierto, en la que cada vez más personas se apuntaban a la serieadicción. Tras aquel boom inicial, la popularidad de la serie fue decayendo hasta terminar con una cuarta temporada que se alejaba de la premisa original para enrevesar la trama más de la cuenta. Prison Break terminó entonces sin pena ni gloria, pero aquel no fue el verdadero final. Como había hecho con Expediente X, Fox revivía la serie siete años después con una mini-temporada que deshacía la muerte de Michael para encerrarlo en una nueva prisión bajo otra identidad. Esto daba paso a una nueva tanda de episodios que arreglaban algunos problemas de la anterior, pero en los que la magia de la serie original ya no estaba. Fox anunció una sexta temporada, pero ante el tibio recibimiento de la quinta y la poca expectación de la audiencia por más episodios, acabó cancelando la serie nuevamente. (P.J.G.)

ACERTADO - Will & Grace (2017-)
Friends era (y sigue siendo) una de las comedias de situación más populares de la televisión, pero su hermana menor, Will & Grace, no andaba muy lejos, disfrutando también de altos índices de audiencia y recibiendo premios por doquier. Con el revival de Friends descartado, NBC dio luz verde en 2016 al regreso de Debra Messing, Eric McCormack, Megan Mullally y Sean Hayes en una nueva temporada de Will & Grace, 11 años después de su final original. La serie volvía en 2018 con una novena temporada que nos recordó por qué queremos tanto a Will, Grace, Jack y Karen y a los portentos cómicos que los interpretan. El cuarteto protagonista no había perdido ni un ápice de gracia, su química estaba intacta después de todo este tiempo y la serie, ya transgresora en su día al contar con dos protagonistas gays, se volvía más política e incisiva, demostrando así que era el mejor momento para volver. Parecía que no habían pasado los años. La novena temporada fue un éxito y el revival fue renovado por dos años más. Pero para tristeza de sus fans, la undécima será la última, ya que la serie ha sido cancelada, según dicen, por la enemistad que se ha producido entre los miembros del reparto. Un final amargo para una serie que nos ha dado mil risas y alegrías a lo largo de dos décadas. Nos queda el consuelo de haber podido disfrutar de tres temporadas más con ellos. Los necesitábamos. (P.J.G.)

MEJOR OLVIDARLO - Embrujadas (2018-)
El panorama televisivo de finales de los 90 estaba fuertemente marcado por el girl power. Buffy, Xena y las hermanas Halliwell repartían hechizos y mamporros cada semana, sirviendo como ejemplo de personajes femeninos empoderados en el género fantástico. Las Embrujadas desplegaron el Poder de Tres durante ocho temporadas, terminando su andadura en 2006. Una década más tarde, la cadena The CW (anteriormente The WB, donde nació la serie), la recuperó para llevar a cabo una nueva versión. Sin embargo, para disgusto de sus fans, la nueva Embrujadas no era un revival, sino un remake con tres nuevas actrices jóvenes. Por su parte, Alyssa Milano y Hollie Marie Combs, dos de las hermanas Halliwell originales, expresaron su enfado por la falta de respeto de la cadena, extendiéndose a un fandom que recibió la nueva serie con rechazo absoluto. La falta de química y un argumento excesivamente forzado fueron algunas de las razones por las que la serie tuvo críticas lamentables, pero el principal motivo fue el simple hecho de que no era lo que los fans querían: una secuela con los personajes originales. (P.J.G.)

Si alguno echa en falta Star Wars: el despertar de la Fuerza o Creed, son películas que decidimos no incluir al no ser vendidas como reboots sino como secuelas o spin off’s. Al tratarse de una década entera, hay muchas propuestas más que debatimos si debían entrar en la lista de ocho películas u ocho series, y al final se nos quedaron en el tintero. En series, sin dudas, otros reboots que hicieron bien su trabajo de resucitar historias del pasado, podríamos haber incluido también a Watchmen, Westworld o Bates Motel, mientras en cine quizás sería bueno que Hollywood pensara bien antes de resucitar de nuevo a Ocean’s 8, La Momia, Men in Black: International, Pesadilla en Elm Street o Los 4 Fantásticos, mientras debemos aplaudir el intento de Fede Álvarez con Posesión infernal.

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