Radicales Libres, por Marta D. Riezu

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Radicales Libres (25/11/2022), por Marta D. RiezuGetty Images
  • Ecuación del estilo: quién somos + ingenio + cuánto dinero tenemos, dividido entre cuánto nos preocupa el planeta.

  • Enternece ver a ese Tom Ford veinteañero recién llegado a Nueva York desde Santa Fe, yendo una noche a Studio 54 con unos amigos (entre ellos, la mano derecha de Warhol, Rupert Jasen Smith, en cazadora de piel). Ese desconcierto, esa bobería aún adolescente y esas ganas de hacer algo grande. Ford acaba de vender su marca por una millonada a Estée Lauder y podrá dedicarse por fin a lo que ahora le importa: su hijo, su huerto con lechugas, sus películas.

  • Peleas en Twitter por el precio en cierto supermercado de un producto mediocre comprado a un agricultor completamente asfixiado; nadie se plantea —analfabetismo alimentario que arrasa con todo— dejar de ir allí y comprar directamente a un proveedor honesto. Es demasiado follón, no puedo gastar el tiempo en eso si llego reventado del trabajo y aún quedan lavadoras que poner e hijos que atender y cenas por hacer. Y, sin embargo, pocas cosas marcan más nuestro compromiso con el mundo que lo que comemos.

  • Dice a propósito de eso Martín Caparrós: «La comida se ha transformado en un objeto-espectáculo que no necesita ser comido para ser consumido.» Con la fotito en Instagram ya la hemos amortizado.

  • La colección de bustos en cera de Trudon, realizada en colaboración con el taller de ‘moulage’ de la Réunion des Musées Nationaux-Grand Palais. Luis XIV, Napoleón, María Antonieta o Lafayette (en la foto), héroe de la Guerra de Independencia de Estados Unidos.

  • Ser puntual como imperativo moral, como un gesto aparentemente banal que marca el respeto por los otros y da pistas de posicionamientos firmes.

  • Pensar en profundidad y en silencio siempre será el gesto más revolucionario.

  • Chimamanda Ngozi explica el secuestro de su padre en Nigeria, en el que los criminales esperaban recibir una fortuna de su mediática hija. De todas las perrerías que le hicieron al padre (al final por suerte todo acabó bien), la que más le dolió fue la que explicó al ser liberado: «Me decían que mis hijos no me querían.»

  • Siempre pensando que tenemos tiempo. Decimos a nuestros padres en la visita: «Lo haremos la próxima vez», o el año que viene, o algún verano. De acuerdo, dicen ellos. Pero, ¿y si no hubiera tiempo?

  • Esta ensaimada de nata con mandarinas y tomillo de Gabfoods.

  • Necesitamos a ese amigo algo callado, simpático y generoso que habla poco, pero ay cuando habla. Le explicamos un problema y nos dice lo que no queríamos oír, toca esa agudísima trompeta de plata que canta las verdades, imposible de ignorar.

  • Afinando ya los oídos para el estreno el 27 de noviembre de Il trittico de Puccini en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona. Tres óperas (Il tabarro, Suor Angelica, Gianni Schicchi) que se corresponden con el infierno, purgatorio y cielo de Dante. La última, Gianni Schicchi, es la más popular, quizá por ser la más divertida y de argumento más universal: el familiar rico que se muere y deja un testamento que desencadena toda clase de astucias. Un problema que mis allegados no tendrán, desde luego.

  • Los niños nacen poetas, con una mirada onírica y una tendencia natural a la acumulación de imágenes y objetos nimios. Cada piedra, cada brillo, cada hoja despierta su afán coleccionista, su anhelo de liberar a las cosas de su destino aburrido.

  • Esta mochila para picnics de Purdey & Sons.