Radicales Libres por Marta D. Riezu

close up of actresses carole bouquet and angela molina, new york, new york, november 16, 1977 they appeared in luis bunuels film, that obscure object of desire photo by allan tannenbaumgetty images
Radicales Libres, por Marta D. RiezuAllan Tannenbaum
  • Luis Buñuel: «En algún lugar entre el azar y el misterio está la imaginación, la única cosa que protege nuestra libertad». (Carole Bouquet y Ángela Molina en Ese oscuro objeto del deseo, 1978).

  • Tengo sobrinos acercándose a la mayoría de edad, y mi único consejo práctico sería que entren en el mundo laboral cuanto antes, de forma informal: pueden ser pocas horas, quizá en prácticas, haciendo tareas poco gratificantes. Pero cuanto antes mejor. Y que sigan a la vez educándose y puliéndose. Para una empresa es tan importante que los trabajadores que sepan hacer bien su trabajo específico como que entiendan bien los mecanismos internos de una oficina. Y eso solo se ve cuando se está allí cada día, observando.

  • Adoro a los profesores duros, exigentes pero no injustos. El físico J.R. Oppenheimer, la estrella de Berkeley (y luego de Princeton) tenía tanto carisma que los alumnos copiaban su manera de andar, gesticular y teclear a máquina. Era terriblemente riguroso. A un alumno brillante pero vago le espetó: «Eres tan joven, y ya has hecho tan poco…».

  • El barcelonés tradicional (que ya casi no existe): ironía imperceptible, timidez casi antipática, afición al tabaco y a la confesión en misa, escritor en secreto, francófilo, prudente y algo infantil, adicto al postre.

  • ¿Hasta qué momento uno se puede llamar huérfano sin que suene un poco fuera de lugar, si llegados a ciertas edades lo normal es no tener padres?

  • Si hay algo bueno de las redes sociales es que propician conversaciones y confesiones inesperadas. En TikTok, el hashtag #aftercare habla de la decencia básica justo después de un encuentro sexual. Nada de huir con los pantalones aún medio puestos o girarse y roncar, sino un poco de educación y compañerismo para regular la bajada brusca de oxitocina y dopamina. Cuidar a la otra persona no implica ser pesado, ni baboso, ni fingir amor. Es solo observar con tacto, preguntar, sonreír, ser humano. Estar presente, hablar un poco. La intimidad es frágil, bella e insólita. No cuidarla es de bobos.

  • Este estilismo (entre Shaft, Dapper Dan, existencialista parisino y American Gangster) de Aimé Leon Dore:

  • Se cumplen diez años de Tinder, que no he usado jamás y quiera Dios que no deba nunca, y sigo pensando que es una pérdida de tiempo, de energía y de autoestima: ghosting, descripciones bochornosas, mentiras, leyendas urbanas, peligros reales y mala educación. Prefiero la soltería, gracias.

  • Paradoja: en el pueblo costero de mi infancia la mayoría de pescadores no sabían nadar. «Nos gusta el mar, no el agua.»

  • En los restaurantes me caen simpáticas esas mesas redondas llenas, aunque hagan tanto follón. Hay quien brilla en las tertulias numerosas, siempre mutiladas y esquemáticas, y hay quien necesita más recogimiento para observaciones matizadas, sombreadas, sinfónicas.

  • Estado invencible: salud (sin obsesiones), un poquito de dinero ahorrado y gran capacidad de olvido.

  • Isaac Reina, que comenzó su carrera en Hermès y ha colaborado con Margiela o Balenciaga, trabaja solo con antiguas curtidurías francesas e italianas, y produce en España (donde él nació) y Francia (donde vive desde hace décadas). Sus pieles de curtido vegetal (con serrín de castaño o de mimosa) tienen una personalidad y una evolución impecables. Hace diez años compré una funda donde custodio el dinero en efectivo para los viajes de grupo, un momento tirano que me place sobremanera.