Radicales Libres, por Marta D. Riezu

peggy guggenheim in the main hall of palazzo
Radicales Libres, por Marta D. RiezuDavid Lees
  • Uno de los detalles más bellos de la Casa Milà de Gaudí, el edificio en el Paseo de Gràcia barcelonés al que se llama popularmente La Pedrera, son los treinta balcones de hierro forjado, creados en el taller de los hermanos Badia. De igual modo, en el palazzo Venier de Peggy Guggenheim en Venecia, lo que más me llama la atención no es el arte, sino la pared enrejada de la entrada. Esa luz cada mañana. Los perrillos corriendo por ahí. Y, flanqueando el portal, Picasso, Calder, Pevsner y Giacometti.

  • Eso que llamamos ojo clínico. Calar a los otros a la primera. Un don que no tengo. Yo me fío de casi todo el mundo y la verdad es que no me ha ido mal, pero me fascinan esas personas con ímpetu, sagacidad y discreción, que no dicen ni mu mientras observan y registran. Siempre pienso qué costuras me deben ver a mí.

  • Nuestra percepción de un libro depende casi enteramente del momento de nuestra vida en el que los hayamos leído. Yo me lancé con Dickens con doce años, y fue un error. No entendí nada, me enfadé. En cambio, Delibes me fulminó. Leí Memorias de Adriano, de Marguerite Yourcenar, en plena adolescencia y además enamorada. O sea, justo dentro de la boca del volcán. La novela está narrada en primera persona, en forma de cartas que escribe el emperador Adriano a su sucesor Marco Aurelio. El capítulo dedicado a su amor por Antínoo es el texto por el que yo empecé a escribir. Se convirtió en un libro de culto, signifique lo que signifique eso, y la perfumista Annick Goutal le dedicó un perfume en 1981, Eau d’Hadrien. Raramente repito perfumes, pero este lo he llevado años. Durante un tiempo le cambiaron el envase, pero hay marcas que sí escuchan a sus clientes, y han recuperado el de siempre.

  • Decía mi tía: mientras hay diálogo, hay matrimonio.

  • En Catalunya pervive la figura del botiguer, el dueño de tienda heredada de sus padres o abuelos. Simpático y atento, un poco melindroso. Lo primero es siempre el negocio, da igual si fuera están cayendo chuzos de punta o han llegado los tanques. El botiguer sigue siendo siempre botiguer, esté en la cola del cine o en unas termas rodeado de vapor. Siempre le rodea un teatrillo, una comedia que es la esencia misma de la vida burguesa.

  • Las babuchas turcas —con pelo o sin, lo que me gusta es la pátina de la piel— de Sabah.

  • La tradicional buena educación inglesa, en extinción pero aún en el espítiru de la isla, se basa en la banalidad. No discutamos asuntos profundos, no me hable de política, no me cuente su operación de vesícula. Hablemos solo de ligerezas y de caprichos, imprescindibles para el buen humor y para ir tirando.

  • Lo único que echo de menos del verano es la banda sonora: cigarras durante la siesta, grillos a la noche.

  • Cuanto más se lee, menos tentación de reírse de los otros.

  • Cerró hace años en Via Laietana un fotógrafo con el escaparate repleto de retratos. Tenía formatos inauditos y épocas dispares, bebés y comuniones, parejas enamoradas y señores de blanco bigote prusiano. Me encantaba pararme y pensar: ¿dónde estarán, seguirán vivos? Les deseaba lo mejor a todos.

  • Los viejos defienden lo que hubo, los jóvenes defienden lo que podría llegar a haber. En esa dicotomía nadie está atento a lo que hay.

  • El pintor Cy Twombly tan feliz al lado de sus higueras, fotografiado por François Hallard.

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Marta Riezu

Marta D. Riezu es periodista especializada en comunicación de moda. Ha publicado dos libros: Agua y jabón (Terranova, 2021) y La moda justa (Anagrama, 2021).