Quistes ováricos: podrán detectarse incluso antes de nacer

Es la principal causa de infertilidad en mujeres jóvenes pero la ciencia ha descubierto un modo de prevenir el desarrollo de esta patología

La mayoría de los quistes son benignos (un 80 por ciento son funcionales o fisiológicos), asintomáticos y pueden desaparecer por sí solos, pero hay excepciones. (Foto: Getty)

El Síndrome de Ovarios Poliquísticos (SOP) es la principal causa de infertilidad en mujeres jóvenes y, en sus formas avanzadas, afecta seriamente a su salud, más allá de sus efectos sobre la fertilidad. Su origen puede estar en una coordinación defectuosa de reacciones hormonales que afecta diferentes funciones del organismo.

Muchas mujeres tienen quistes ováricos en algún momento. La mayoría de los quistes ováricos no presentan molestia (o muy poca) y no resultan perjudiciales. La mayoría desaparecen sin tratamiento en unos pocos meses.

Un quiste ovárico grande puede provocar dolor pélvico (sordo o intenso), en la parte inferior del abdomen; sensación de saciedad o pesadez en el abdomen, e hinchazón. (Foto: Getty)

Sin embargo, los quistes ováricos (especialmente, los que se han roto) pueden producir síntomas graves. Para proteger tu salud, hazte exámenes pélvicos regulares y familiarízate con los síntomas que pueden indicar un problema que tal vez sea grave.

Los síntomas más habituales:

  • Periodos irregulares y/o amenorreas.
  • Exceso de vello facial y corporal.
  • Alopecia y caída excesiva de cabello.
  • Acné excesivo.
  • Resistencia a la insulina.
  • Dificultades para lograr un embarazo.
  • Sobrepeso y dificultad para perder peso.
  • Estados de ánimo inestables.

En principio, es mejor no tocarlos. No de deben tratar o eliminar, sobre todo en el caso de ser una mujer joven o no tan joven pero con deseo de ser madre. Pero si es un quiste endometriósico, es decir, de contenido menstrual, suele ir creciendo y con el paso de los años lentamente van comprimiendo el ovárico y se pierde tejido ovárico. Cuando ya son muy grandes y causan molestias, lo lógico es extirparlos.

Las mujeres con SOP sufren frecuentemente hirsutismo (exceso de vello en rostro y cuerpo). (Foto: Getty)

Si son múltiples y pequeños…

Hablamos de SOP. Según los resultados de tres investigaciones independientes, publicados recientemente, la causa inicial del problema es la función de un cierto tipo de células de la glándula pituitaria (o hipófisis), mientras que las anomalías que afectan otros sistemas, endócrinos y no endócrinos, parecen ser efectos secundarios. De acuerdo con estas observaciones, se podría detectar el riesgo del SOP en las niñas de edades prepubertales, e incluso antes de su nacimiento, creando así posibilidades de prevención del desarrollo de la patología completa después de la pubertad.

Los tres trabajos permiten concluir que el origen del síndrome de ovarios poliquísticos (SOP) viene de un funcionamiento aberrante de un determinado tipo de receptores, localizados en la hipófisis, una glándula endocrina localizada en la base del cerebro.

Para el equipo de investigadores de la Universidad de Granada y la Clínica MARGen de esta ciudad, liderado por el doctor Jan Tesarik, la causa primaria del SOP en una respuesta defectuosa de los receptores específicos de la hipófisis a la acción de la hormona llamada hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH) que proviene del hipotálamo, la parte de cerebro adyacente a la hipófisis. Esta anomalía podría ser de origen genético, si bien no se descartan otras causas.

La ecografía es la prueba más eficaz para detectar el SOP. (Foto: Getty)

Este origen genético, centra el trabajo de un equipo de investigadores franceses e israelíes que estudia un caso familiar de SOP asociado con una mutación del receptor para GnRH en la hipófisis.

Sin embargo, otro trabajo publicado recientemente por un equipo de científicos del Instituto Nacional Francés de Investigación en Salud y Medicina sugiere que la disfunción del receptor para GnRH puede ser causada por factores externos durante el desarrollo uterino del feto femenino, en concreto por la concentración de la Hormona Antimulleriana (AMH) en la sangre de la madre.

Por tanto, no todas las hijas nacidas de madres con SOP desarrollan el mismo síndrome después de la pubertad. Si es posible que una predisposición genética (mutación del receptor para GnRH) potencie el efecto de las concentraciones suprafisiológicas de AMH durante el embarazo”.

Los investigadores franceses han provocado, en un modelo animal (ratón), el desarrollo del SOP inyectando concentraciones elevadas de AMH durante el embarazo, y han demostrado que este proceso se puede impedir utilizando un antagonista de GnRH, un fármaco utilizado de manera rutinaria en protocolos de reproducción asistida.

Según el doctor Tesarik: “Estos descubrimientos abren múltiples vías al diagnóstico y tratamiento precoz del SOP, incluso antes de la aparición de los primeros síntomas. Desde ahora, la concentración de AMH se tendría que determinar en todas las mujeres con SOP embarazadas. En casos positivos,  se podrían buscar mutaciones en su receptor para GnRH. Un posible tratamiento preventivo de las mujeres embarazadas con un antagonista de GnRH dependerá de que se confirme la ausencia de posibles efectos colaterales adversos sobre el desarrollo fetal”.

¿Conocías este síndrome? ¿Crees que podrías tenerlo y no lo has notado?

También te puede interesar:

Perdón por decirlo así pero estar gordo (va por ellos) impide que seáis padres

¿Conoces todo sobre tu cuerpo y ciclo menstrual?

Increíble pero cierto: Ovarios de gelatina (¡impresos en 3D!) permiten tener hijos

Por qué las mujeres nos extirpamos el útero (todo sobre la operación ginecológica más frecuente en España)