¿Qué significa el final de El cuento de la criada? La tercera temporada termina por todo lo alto

ATENCIÓN: ESTE ARTÍCULO CONTIENE SPOILERS DEL FINAL DE LA TERCERA TEMPORADA

El cuento de la criada ha vuelto a conseguirlo. Otro final de infarto y una trama que por fin avanza. La tercera temporada llegó a su fin con un decimotercer episodio que alcanzó el clímax que las criadas y las marthas necesitaban. Y la serie también. Gilead ya no será la misma a partir de ahora...

Imagen de la tercera temporada de El cuento de la criada (©2019 Hulu/Cortesía de HBO)

Desde el inicio de temporada, la serie ya nos advertía que sería diferente. Si bien muchos temimos lo peor creyendo que había perdido el rumbo a partir del séptimo episodio, en el décimo repuntó con creces. La sed de venganza de June no hacía más que crecer. Las humillaciones no hicieron más que aumentar, el terror se convirtió en odio, y el sentimiento explotó. Los últimos episodios nos permitieron ver a una June dispuesta a todo. Harta, valiente, astuta y decidida que supo jugar todas sus cartas para cambiar el destino de los niños de Gilead.

Después de pasar meses arrodillada delante de la cama de hospital de su compañera de caminatas, supimos que June ya no sería la misma. La venganza hizo nido en ella y lo que vimos en los siguientes capítulos transformó la historia por completo. Y es que la serie lo necesitaba. El que June se quedara en Gilead al final de la segunda temporada debía tener un sentido mayor, y a medida que la tercera fue explorando las formas en que la protagonista podía intentar destruir a Gilead desde dentro mientras Serena no termina de hacer las paces con la huida de Nichole, supimos que se venía algo grande. Tras dos temporadas viendo el sufrimiento continuo de las mujeres, sometidas al mandato de un régimen machista, ni el espectador ni los personajes iban a soportar mucho tiempo más sin que alguien pagara su merecido. Y June por fin hizo su cobranza.

A lo largo de la serie, pero sobre todo en esta temporada, cada mirada de rabia contenida, o sonrisa tímida ante la satisfacción de la victoria silenciosa que Elisabeth Moss compartía con nosotros provocaba un deseo de venganza que algún día tenía que llegar.

Y llegó.

Oír a June autoconvenciéndose de ceder su cuerpo al comandante Winslow (Christopher Meloni), cuando la encierra en una habitación del burdel, fue dolorosamente triste. Tanto que en el momento que reacciona, se defiende y desata toda esa rabia contenida durante años, supimos que había llegado el cambio. Lo que June estaba planeando era tangible. Supimos que ahora podía conseguirlo. Ya no tenía nada que perder.

El capítulo final de la temporada nos dejó la primera gran victoria de las criadas y las marthas. Los niños han escapado y aterrizado en Canadá. Ahora June es heroína y rebelde con causa. Una leyenda “aún” con vida. Digo “aún” porque la serie terminó con su cuerpo herido de un disparo, siendo arrastrada por las criadas. Pero si tenemos en cuenta que Elisabeth Moss regresará a la trama, es evidente que nuestra criada favorita seguirá con vida. Por lo tanto, ese momento final con ella cerrando los ojos mientras cubre su herida no será más que un susto. O una experiencia que la convertirá en la Sarah Connor de Gilead.

Imagen de la tercera temporada de El cuento de la criada (©2019 Hulu/Cortesía de HBO)

La cuarta temporada ya fue confirmada, pero nada se sabe de cuándo llegará a las pantallas. Esperamos que sea en 2020 como nos tiene acostumbrados, con una temporada al año desde 2017. Pero tras el final de la tercera, no sería de extrañar que la cuarta sea la última o la temporada que preparará el camino hacia el final definitivo.

En mi opinión, June ahora deberá mantenerse con vida como fugitiva. Sabiendo que los comandantes de Gilead no dudan un segundo en colgar a quien haga falta, ella no sería la excepción. Se ha convertido en la imagen de la rebelión y demostrado a las mujeres de Gilead que el cambio es posible. Los comandantes querrán deshacerse de ella enseguida y ni pensar lo que le haría la tía Lydia (Ann Dowd) si cayera en sus garras.

Por lo tanto, qué pasará en la cuarta temporada está por verse pero me atrevería a pronosticar que no veremos a June de criada de nuevo. Por un lado me resulta imposible creer que pueda ser capturada y siga con vida después de lo que hizo. Gilead querrá dar el ejemplo y no tardarían en ejecutarla. Tampoco Joseph Lawrence (Bradley Whitford) podrá hacer mucho por ella. Él también está en la mira (y tampoco creo que esté con vida en la próxima temporada, después de todo ya le dijo a June que se quedaba para "limpiar el desastre" que había hecho).

Además de lo que suceda con June en Gilead, la serie tendrá que seguir explorando los esfuerzos políticos canadienses ahora que sabrán mejor lo que se cuece al otro lado de la frontera. Porque a los testimonios de los niños recién llegados, debemos sumar las investigaciones contra Fred (Joseph Fiennes) y Serena (Yvonne Strahovski). Unos interrogatorios que seguramente de sus frutos y sirva para que el gobierno y el mundo sepa lo que realmente sucede en Gilead. Serena ya no tiene nada que perder y es muy probable que lo suelte todo.

Tampoco podemos olvidar que si June aun está en Gilead, queda esperanza para que logre rescatar a Hannah. Todavía queda mucho que cerrar... ¡y nos toca esperar!

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