¿Qué sabes del trastorno endocrino que más infertilidad causa?

Es un trastorno endocrino que afecta a un 5-15 por ciento de las mujeres en edad fértil y para la que, a día de hoy, no hay cura ni tratamiento específico

Los primeros indicios del SOP son ciclos irregulares, más bien largos, y la ausencia de ovulación, que la mujer puede detectar midiendo los cambios de la temperatura basal. La sospecha se puede confirmar por un examen ginecológico y por un análisis de sangre. (Foto: GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO)

El Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) se caracteriza por ausencia de ovulación, lo que a largo plazo provoca irregularidades menstruales, niveles altos de andrógenos (hormonas masculinas), uno de cuyos síntomas es el exceso de vello facial o corporal , y por la aparición de quistes en uno o varios ovarios.

El acné, la obesidad y la resistencia a la insulina son otros síntomas característicos. Como la diabetes y el cáncer del endometrio, dos enfermedades que reducen la calidad de vida de las mujeres afectadas e, incluso, pueden ponerla en peligro.

En cuanto las consecuencias, la infertilidad es una de las principales, por lo que se recomienda a las mujeres diagnosticadas que deseen formar una familia consultar a su ginecólogo al cabo de seis meses de relaciones sexuales sin protección sin haber logrado un embarazo.

Un caso viral

Es el caso de una de las influencers más seguidas, la italiana Chiara Ferragni, que dio visibilidad a este trastorno femenino cuando compartió en Instagram una profunda reflexión sobre el síndrome del ovario poliquístico y las inseguridades que le provocó el diagnóstico. Un post en el que aparecía con una bata de hospital justo antes de entrar al médico.

Me daba mucho miedo, porque el doctor me dijo que sería difícil para mi quedarme embarazada porque mis hormonas no estaban equilibradas y tenía SOP -síndrome del ovario poliquístico- (muy común en las mujeres). En ese momento no salía con nadie y tener un bebé no era mi primer objetivo, pero cuando estuviese preparada, sería difícil y eso me hacía realmente sentir mal. Mayo de 2016 fue uno de los meses más duros de mi vida adulta porque tuve que enfrentarme a todos mis miedos: salud, soledad y un corazón roto”, contaba la it-girl.

“La visita al médico me hizo ser más consciente de mi cuerpo: comencé a comer mejor, tomar las vitaminas correctas, e ir a los doctores correctos que me enseñaron que mi cuerpo era perfecto y nunca tendría problemas si no dejaba que las malas energías entrasen en mi cabeza. Y tener el corazón roto... Me dejé disfrutar de esos momentos donde solo tenía que pensar en mi misma porque en mi mente sabía que el próximo hombre con el que saliera sería el único... y tres meses después conocí a Fede. Por eso, si estás pasando un mal momento ahora... Respira, visualiza que quieres en la vida y disfruta de lo desconocido...", añadía.

No existen pruebas diagnósticas

Los especialistas suelen estudian la historia clínica de las pacientes y sus antecedentes familiares y pueden recomendar un examen pélvico, una ecografía y un análisis de sangre para medir los niveles hormonales.

Un estudio pionero

En cuanto a las posibles causas del SOP, un estudio ha descubierto la implicación de las proteínas neuroquinina B y kisspeptina.

Llevado a cabo por el embriólogo Víctor Blasco y un equipo de investigadores del Instituto de Investigaciones Químicas (adscrito al CSIC) y de la clínica de fertilidad IVI Sevilla, el trabajo analiza los niveles de expresión de las proteínas neuroquinina B y kisspeptina, así como de sus receptores.

Su presencia y función a nivel del hipotálamo ha sido ampliamente descrita, siendo reguladores esenciales del eje hormonal reproductivo. Sin embargo este estudio pretende arrojar luz sobre su papel a nivel molecular en el ovario, es decir, sobre cómo se fabrican o sintetizan y cuál es su función allí, además de su posible implicación en el SOP.

Para descubrirlo sometieron a un tratamiento de estimulación ovárica controlada a 89 mujeres, 43 ya estaban en tratamientos de reproducción asistida diagnosticadas con SOP y 46 eran donantes de óvulos. El objetivo era inducir el desarrollo y maduración de múltiples folículos ováricos, las estructuras dentro de las cuales maduran los óvulos.

La hipótesis del equipo investigador era que, si la expresión de la neuroquinina B, la kisspeptina y/o sus receptores estaba alterada en las pacientes con SOP en comparación con donantes fértiles, esto podría ser un factor genético implicado en la aparición de la enfermedad.

“Analizamos los niveles de expresión de estos genes en el líquido folicular y efectivamente comprobamos que estaban alterados en el caso de las pacientes con SOP en comparación con las donantes”, explicó Víctor Blasco, investigador principal del estudio y embriólogo de IVI Sevilla. “Estos niveles anómalos podrían contribuir al desarrollo folicular anormal y a los problemas de ovulación que se observan en estas pacientes”.

Este descubrimiento podría abrir la puerta al desarrollo de fármacos que permitan corregir la sintomatología de la enfermedad.

En posteriores fases del estudio se investigará si la expresión de estos genes también está afectada en los casos de edad avanzada materna, endometriosis y baja respuesta ovárica.

¿Habías oído hablar del SOP? ¿Crees que hace falta más información sobre este tipo de trastornos?

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