¿Qué 'desviación' sexual es tan saludable y enriquecedora como ir de museos o jugar al golf?

Mónica De Haro

Socialmente estigmatizada, esta práctica social se asociaba a sádicos y desequilibrados; nada más lejos de la realidad: el sadomasoquismo es sano

No se trata de un trastorno. Es solo una conducta sexual gratificante que sirve para romper la monotonía. Incorporarlo a tu vida sexual no es un problema, siempre y cuando las dos partes estén de acuerdo. (Foto: Getty)
No se trata de un trastorno. Es solo una conducta sexual gratificante que sirve para romper la monotonía. Incorporarlo a tu vida sexual no es un problema, siempre y cuando las dos partes estén de acuerdo. (Foto: Getty)

Ser curioso y atrevido son dos cualidades muy valoradas en la vida y también, por supuesto, en lo que respecta al sexo. Añadir un toque salvaje y picante a las relaciones sexuales puede llegar a ser un aliciente necesario en las relaciones duraderas y muy recomendable en el resto. En este campo las posibilidades (y las intensidades) son infinitas, tantas como parejas hay. El sadomasoquismo siempre ha estado entre ellas, pero hasta que la trilogía sexual de las ‘Sombras de Grey’ nos abrió los ojos, ciertas prácticas sexuales tenían connotaciones muy negativas.

Sin embargo, un nuevo estudio realizado por especialistas de la Idaho State University, y cuyos resultados han sido publicados en Journal of Positive Sexuallity, afirma que, en el fondo, el sadomasoquismo es solo es una forma de ocio tan psicológicamente saludable (siempre que se practique de forma voluntaria) como jugar al golf, hacer senderismo o practicar la fotografía.

Los investigadores analizaron las experiencias de mil personas de ambos sexos aficionadas al bondage y a otras prácticas sexuales que pueden englobarse dentro del sadomaso, para tratar de descubrir sus motivaciones y las sensaciones que obtenían.

<span class><span class>El merchandising del sado ofrece un amplio surtido de útiles para infringir dolor-placentero como látigos, esposas, cadenas, varas… Todo bajo demanda y de común acuerdo. (Foto: Yahoo Singapore)<br></span></span>
El merchandising del sado ofrece un amplio surtido de útiles para infringir dolor-placentero como látigos, esposas, cadenas, varas… Todo bajo demanda y de común acuerdo. (Foto: Yahoo Singapore)

Los voluntarios explicaron que para ellos solo era una forma de jugar y de liberar estrés. Un hobby que, según los investigadores,debería de dejar de ser una práctica socialmente estigmatizada ya que, proporciona beneficios psicológicos y emocionales similares a los que se obtienen haciendo deporte.

Al final descubrieron que las ansias de dominar y ser dominados, o cualquier otra motivación que pudiese resultar “turbia” a los ojos de las mentes menos abiertas, no era lo que consideraban más relevante. Sino que lo facinante de estos actos ‘vandálicos’ era que resultaban liberadores.

“Nuestros hallazgos demuestran, de manera abrumadora, que el BDSM provoca en las personas efectos parecidos al de otras experiencias de ocio y son tan relajantes y sanas como el golf, la natación o asistir a conciertos y actividades culturales”, explican los autores.

Las prácticas BDSM (bondaje, dominación-sumisión y sadomasoquismo) proporcionan a los <span class><span class>los participantes una sensación de libertad (como el esquí o el golf) ya que tienen que usar habilidades especiales y lo describen como un acto ‘recreativo’.</span></span> (Foto: Getty)
Las prácticas BDSM (bondaje, dominación-sumisión y sadomasoquismo) proporcionan a los los participantes una sensación de libertad (como el esquí o el golf) ya que tienen que usar habilidades especiales y lo describen como un acto ‘recreativo’. (Foto: Getty)

En concreto, de los 935 participantes de entre 18 y 78 años que han practicado BDSM:

  • Un 90 por ciento reconoció que les hace sentirse más libres.

  • El 99 por ciento admitía que les da placer.

  • Y el 90 por ciento se refirió a estos juegos como una manera de expresarse.

El resto de los datos son igual de contundentes: El 91 y el 97 por ciento declararon que estas prácticas servían para reducir el estrés y qu les reportaban emociones positivas.

Lo cual viene a confirmar investigaciones anteriores que aseguraban que las personas que lo practican “son menos neuróticas y más extrovertidas”. De hecho, antes de que este estudio lo confirmara, ya existían indicios de que una persona que practica el sadomasoquismo tiene un mayor grado de equilibrio emocional por expresar de forma abierta y natural sus deseos sexuales.

Tras los recientes análisis realizados, los investigadores corroboran dicha teoría afirmando que el sadomasoquismo debería de dejar de ser una práctica socialmente estigmatizada ya que se trata de una afición que proporciona beneficios psicológicos y emocionales similares a los que se obtienen haciendo deporte.

Algunos de sus adeptos comparan la práctica del BDSM con una forma extrema de yoga que genera múltiples beneficios físicos, psicológicos y relacionales a sus practicantes. Incluso circulan teorías de que el sadomasoquismo fortalece a la pareja al conllevar mayores dosis de confianza y comunicación, ya que el otro sabe justo cuándo dejar de apretar leyendo tus reacciones.

“Si es reconocido como una experiencia de ocio legítima con beneficios personales, se podrá borrar el estigma que lo asocia a las desviaciones sexuales”, añaden los autores.

No obstante, también nos advierten de que no el sadomaso no es una práctica saludable para todos. Sino que como cualquier otra afición en la vida, hay quienes disfrutan con este tipo de conductas sexuales mientras que otros salen huyendo ante la primera señal.

También te puede interesar:

Podéis confesarlo y dejar de hacerlo a escondidas: Este hobbie fortalece a la pareja

Este juego erótico catalogado como ‘parafilia sexual’ induce orgasmos súper intensos

Un nuevo juguete sexual para luchar contra la anorgasmia