Qué les pasa a los hombres cuando su mujer se queda en estado

La depresión durante el embarazo no es un problema exclusivo de las mujeres

Los padres primerizos suelen vivir cada minuto muy intensamente. (Foto: Facebook)
Los padres primerizos suelen vivir cada minuto muy intensamente. (Foto: Facebook)

Se supone que es uno de los momentos más felices de toda pareja: enterarse de que van a ser papás y de que fruto del amor que se procesan, en unos 9 meses, llegará una nueva criaturita al mundo.

Pero no siempre todo es tan ideal de la muerte y, a veces, la noticia los deja (literalmente) fuera de combate, especialmente a ellos. Porque aunque el embarazo sea cosa de ella, que es quien sufre todos los cambios hormonales y físicos, a ellos también les afecta, y mucho, que su pareja esté esperando un bebé.

Es decir que la depresión durante el embarazo no es un problema exclusivo de las mujeres. Aunque, todo hay que decirlo, la mayoría de los factores que se asocian a este trastorno depresivo son susceptibles de ser modificados, por lo que es posible adoptar medidas que les ayuden a enfrentarse a estos problemas.

Al parecer, especialmente si es el primer embarazo, ellos pueden empezar a notar ciertos síntomas similares a los de su pareja como cansancio, apatía, desanimo, miedo e incertidumbre, y entrar en lo que se conoce como depresión paterna prenatal. ¡No es broma! Lo dice un estudio reciente publicado en Archives of General Psychiatry.

Es una sorpresa maravillosa pero a más de uno le cuesta digerirla. (Foto: Getty)
Es una sorpresa maravillosa pero a más de uno le cuesta digerirla. (Foto: Getty)

Según la investigación, enterarse de que van a ser papás puede ocasionar cambios no solo en el estado de ánimo de los hombres, sino que también puede alterar la calidad del sueño, la actividad física, las cuestiones financieras y hasta las relaciones sexuales. ¡OMG!

El estudio, dirigido por la doctora Lisa Underwood de la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda), examinó los síntomas de la depresión prenatal (ADS) y los síntomas de depresión postnatal (PDS) en 3.523 hombres.

En el momento del estudio, los hombres tenían una media de edad media de 33 años (en la entrevista prenatal) y las compañeras sentimentales estaban en el tercer trimestre de embarazo.

Los autores descubrieron que un 2,3% de los padres (82 hombres) se vieron afectados por ADS y el 4,3% (153 hombres) por el PDS. Según los investigadores, los síntomas de ADS durante el embarazo de la pareja se asociaban a la mala salud y al estrés percibido de su pareja. En cambio, los síntomas de PDS se debían a tener un historial de depresión, no tener empleo, mala salud o no tener una relación tan estrecha con la madre como antes.

Ya en 2010, una revisión efectuada por científicos de la Escuela de Medicina del Este de Virginia (EE.UU) había hallado numerosos casos de depresión preparto en los hombres. En concreto, concluyó que uno de cada diez hombres (el 10,4 por ciento) sufre depresión antes o después del nacimiento de su hijo.

El periodo con mayores niveles de depresión, sin embargo, se da entre los tres y los seis meses posteriores al parto, cuando, según los investigadores, hasta el 25 por ciento de los varones padece algunos de sus síntomas

Pero, ¡ojo! Que la depresión también puede prolongarse hasta los nueve meses después del nacimiento del bebé. Te preguntarás, pero ¿en qué consisten esos síntomas? Pues al parecer la paternidad conlleva unos sentimientos de tristeza, ansiedad o irritabilidad.

¿El motivo? Que los cambios pueden desestabilizar a una persona, sobre todo, cuando espera un bebé, especialmente si es el primer hijo. Las dudas no tardan en aparecer: Qué tipo de padre serás, cómo cambiará tu relación de pareja tras la llegada del bebé, serás capaz de mantener tu trabajo y conseguir una estabilidad laboral y económica para hacer frente a los gastos, te atraerá tu pareja igual, sentirá el mismo deseo ella por ti, seréis capaces de superar los conflictos que vayan surgiendo… Miles y miles de preguntas empiezan a rondar las cabezas de los padres primerizos ocasionando cuadros de ansiedad y estrés.

Como decía, en algunos hombres, no en todos, la depresión persiste al cabo de los meses. ¡No te sorprendas! La depresión posparto no es ninguna tontería, y en padres novatos es un fenómeno real, y es más común de lo que se pensaba.

Ganar peso y tener menos sexo son otros efectos colaterales de la futura paternidad. Más de la mitad de los hombres encuestados refirió que la actividad sexual había bajado durante la gestación y que, un año después del parto, tenían menos relaciones sexuales con sus parejas de lo que habían esperado para ese momento.

Por otro lado, científicos de la Universidad Flinders (Australia) comprobaron otras consecuencias de la depresión preparto. En promedio, los futuros padres habían ganado 1,6 kilos de peso y que uno de cada siete había comenzado a beber mayor cantidad de alcohol que antes, quizá como una vía para sobrellevar el estrés, el descenso de la actividad sexual y las preocupaciones típicas de este momento.

Para evitarlo os aconsejamos que:

  • El deporte forme parte de vuestra rutina diaria. Incluir alguna actividad física os ayudará a mantener el equilibrio mental y despejar los malos pensamientos. Salir a caminar, montar en bici, ir a nadar o correr, de manera regular es muy beneficioso.

  • La nevera esté repleta de frutas y verduras. Comer sano os ayudará a sentiros mejor. Cuidar la alimentación de la madre es importante pero el papá también tiene que estar en buenas condiciones para cumplir con su parte y evitar los vaivenes emocionales. Si ella quiere perder peso, únete a su causa y modificar vuestra dieta juntos para que se sienta apoyada.

  • Dormir siempre que podáis. Aunque sea a deshoras y ratos cortos, hay que aprovechar cualquier hueco libre que os quede para recuperar fuerzas y evitar el mal humor. Será difícil tener un horario regular la principio pero poco a poco todo volverá a la normalidad.

  • Sonreír, incluso cuando queráis llorar a mares. Los altibajos emocionales son muy frecuentes en las mujeres embarazadas, cuando te conviertes en madre ni te cuento. Así que te aconsejo que te acostumbres a sonreír, a respirar profundo y a des-dramatizar. Pon caritas o notas inspiradoras en el espejo del baño, en el armario, en la nevera, en la puerta de casa… ¡Ayudan mucho!

  • Ni alcohol ni pastillas. Puedes hacerlo con paciencia y amor. No necesitas una copita para ‘aguantar’ ni para ‘entonarte’. Las cosas importantes y las decisiones clave que debes tomar en estos momentos no son compatibles con estos estimulantes. Confía en ti, ¡tira para delante! Te sorprenderá lo fuerte y capaz que puedes llegar a ser. En serio, ser madre te da energías para todo y más.

  • ¡Pedid ayuda! Aún así no eres superwoman ni debes exigirle a tu chico que sea un súperhéroe. Somos humanos y todos necesitamos una mano tendida y un hombro en el que apoyarnos de vez en cuando. Para eso está la tribu. Tira de amigos, familia, vecinos y sobre todo, busca ayuda profesional. Recurrir a un psicólogo, al médico de toda la vida, al pediatra o buscar un grupo de autoayuda puede resultar muy beneficioso en estas circunstancias.

También te puede interesar:

Por qué deberías desechar la idea de ser padre soltero (ellas se apañan mejor solas)

El humo de cocinar, el polvo del desierto y otro peligroso factor (fuera de tu alcance) dañan a tu bebé y adelantan el parto

¿El cordón se enrollará alrededor del cuello del bebé si cruzo las piernas o estiro los brazos por encima de la cabeza?

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente