Qué hay detrás de la recompensa (sexual) por implicarte en las tareas domésticas

Los hombres que comparten las tareas del hogar disfrutan de una vida sexual más ardiente pero, no, a ellas no les excita que ellos limpien; este es el motivo real por el que la relación funciona

A pesar de los avances sociales y laborales, los asuntos domésticos no han dejado de ser competencia (casi) exclusiva de las españolas. (Foto: Shutterstock)
A pesar de los avances sociales y laborales, los asuntos domésticos no han dejado de ser competencia (casi) exclusiva de las españolas. (Foto: Shutterstock)

Es un discurso sexista de cuidado pero bueno, ahí va… durante años hemos escuchado eso de que los hombres que ‘ayudan’ en casa tienen una vida sexual más rica, y que la armonía conyugal depende de la implicación de estos en las tareas domésticas.

Así lo demostró un estudio publicado en la revista científica Journal of Family Psychology, que asegura que el truco para tener una vida íntima plena y satisfactoria es que hombre y mujer compartan por igual las tareas del hogar.

Más importante que la estabilidad económica, el trabajo o la independencia de cada miembro de la pareja: Un reparto equitativo es síntoma de una relación saludable;“está asociado con un nivel más elevado de satisfacción matrimonial” y “a veces más relaciones sexuales también”.

“Cuando los hombres hacen más tareas en el hogar, mejor es la percepción femenina sobre la equidad y la pareja atraviesa menos conflictos”, explicó Scout Coltrane, sociólogo de la universidad de Riverside en California.

Este equilibrio ayuda a que la atracción sexual no se desvanezca; los terapeutas de pareja también avalan esta tesis y seguran que existe una correlación directa entre el hecho de que los hombres realicen más trabajo en la casa y la frecuencia de los encuentros sexuales.

Compartir las tareas del hogar es crucial para la dicha matrimonial.(Foto: Getty)
Compartir las tareas del hogar es crucial para la dicha matrimonial.(Foto: Getty)

Sin embargo, no parece que este dato haya actúado como un aliciente para el sexo masculino, ya que según el barómetro de mayo del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), solo dos de cada diez hombres comparten en igualdad las tareas de limpiar y cocinar.

Mientras que las mujeres (españolas) se encargan de cocinar, fregar los platos, limpiar la casa y hacer las compras, ellos se ocupan de “pequeñas reparaciones de la casa”.

¿Cuál es la razón?

Pero vayamos a lo importante. No es por el simple hecho de fregar los platos o hacer las camas sino que el respeto parece ser la causa de una vida sexual más satisfactoria, nos aclara Matt Johnson, miembro del Departamento de Ecología Humana en la Universidad de Alberta.

Según este experto no es que la mujer se sienta excitada por ver a un hombre haciendo los quehaceres del hogar, es cuestión de respeto. “Una división equitativa de las labores de la casa provoca que la pareja se sienta respetada en el día a día”, afirma Johnson.

Además, añade: “Hacer las tareas del hogar puede no ser divertido, pero cuando las mujeres saben que su pareja se esfuerza en hacer las labores domésticas, se producen menos conflictos y ayuda a prevenir el enfado, creando un ambiente propicio para una vida sexual más satisfactoria”.

La mitad de los niños españoles asume que las tareas de la casa “son de mamá”, independientemente de que los dos trabajen fuera de casa. (Foto: Getty)
La mitad de los niños españoles asume que las tareas de la casa “son de mamá”, independientemente de que los dos trabajen fuera de casa. (Foto: Getty)

El investigador explica que “pueden existir pequeñas diferencias culturales entre los distintos países. Por ejemplo, los alemanes tienden a ser más tradicionales respecto a los roles de género a la hora de hacer las tareas del hogar que los estadounidenses”. Pero “este estudio solamente ha evaluado la relación entre hacer tareas del hogar y mayor satisfacción en la vida sexual de la pareja”, especialmente cuando las mujeres perciben que el marido también se involucra en los trabajos domésticos.

Estas conclusiones confirman los resultados de otro estudio de Brian Ogolsky publicado en abril de 2014 en el Journal of Sex Roles, y que afirmaba que existía una correlación positiva entre compartir tareas del hogar y la satisfacción en el matrimonio. Para este estudio, los investigadores analizaron a 220 parejas que se casaron en los dos últimos años, y encontraron que ajustar y cumplir expectativas sobre los quehaceres domésticos era esencial para un buen matrimonio.

Entender la importancia de llevar a cabo las tareas domésticas como un equipo por parte los miembros de la pareja puede provocar la ruptura o mantenimiento del matrimonio.

Por el contrario, “la ambigüedad en la división de las tareas del hogar suele acabar en tensión y resentimiento” concluyen los investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) en otro estudio llevado a cabo en 2007.

Pero vamos que, el asunto de fondo es la necesidad de que nuestra sociedad avance hacia unos roles de género más flexibles, y que todas las personas asuman su responsabilidad de contribuir a las cuestiones domésticas, independientemente de si es hombre o mujer.

¿Estás de acuerdo? ¿Crees que la conciliación es posible? En tu caso, ¿tu pareja y tú trabajáis codo con codo, y a partes iguales, en las tareas domésticas?

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