Qué hacer si un amigo tuyo sufre una insolación

Mónica De Haro

¡Hay que actuar rápido! Es una situación grave ya que supone un fallo multiorgánico

Si te encuentras mal por el calor pide ayuda. Mantenerse hidratado, evitar el alcohol y las comidas copiosas o usar ropa ligera, entre las recomendaciones de la Consejería de Sanidad. (Foto: Getty)
Si te encuentras mal por el calor pide ayuda. Mantenerse hidratado, evitar el alcohol y las comidas copiosas o usar ropa ligera, entre las recomendaciones de la Consejería de Sanidad. (Foto: Getty)

Media España está en alerta por la ola de calor. Ante las altas temperaturas registradas esta semana y con el mercurio a punto de superar los 40º en muchos puntos de la Península, más nos vale tomar algunas precauciones y ser conscientes de los efectos del sol en nuestro organismo. Te explicamos qué le ocurre al cuerpo cuando colapsa por el calor y lo que hay que hacer.

El exceso de calor puede producir efectos perjudiciales para la salud de las personas, especialmente si son mayores, enfermos crónicos o niños.

“La piel se encuentra caliente y seca, la frecuencia del pulso está aumentada, las respiraciones son rápidas y débiles, la presión sanguínea es baja o los músculos están flácidos, por ello pueden aparecer síntomas como estupor o coma, llegando a la muerte”, explica Cristina Villegas, jefa de Servicio de Dermatología del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja, (Madrid, España).

No salgáis a la calle hasta que caiga el sol. Y si os encontráis mal,<br>entrad en algún sitio hasta que se os pase.<br>(Foto: Getty)
No salgáis a la calle hasta que caiga el sol. Y si os encontráis mal,
entrad en algún sitio hasta que se os pase.
(Foto: Getty)

De hecho, cuando se superan los 38,6 grados de temperatura máxima, según la Comunidad de Madrid, “se recoge el máximo incremento de la mortalidad de un 20% comparado con otros días estivales con temperaturas inferiores a los 30 grados.

Si una persona se expone demasiado al sol en verano, sobre todo si no se hidrata adecuadamente, puede sufrir una hipotensión muy grave e incluso con pérdida de conocimiento. Cuando esto ocurre el cuerpo es incapaz de controlar la temperatura, que se va incrementando rápidamente y puede alcanzar los 40.6 ºC.

La insolación es el resultado de una exposición prolongada al sol y se caracteriza por dolor de cabeza, cara congestionada, sensación de fatiga, náuseas o vómitos, sed intensa y sudoración abundante.

Además hay otras señales que pueden indicarte que algo va mal, por ejemplo:

  • Calambres musculares intermitentes en extremidades y abdomen.

  • Pulso fuerte e irregular.

  • Respiración acelerada y ruidosa

Y una pista importante: en la insolación sudoración abundante, en el golpe de calor la sudoración cesa y la piel está seca, caliente y enrojecida.

Por ello, es fundamental protegerse del calor y no salir a la calle en las horas más calurosas del día (de 12 a 16h), mantener una buena hidratación y llevar una alimentación adecuada, evitando hacer deporte, bricolaje y jardinería.

Si hay que salir, se debe permanecer el mayor tiempo posible a la sombra y cubrirse la cabeza con un sombrero o gorra y vestir ropa ligera de colores claros. Ten en cuenta que la mayor parte del calor corporal se pierde por la cabeza; por eso es necesario usar gorro (preferiblemente cubra las orejas). Además de cuidar el calzado y llevarlo cubierto si vas a hacer turismo por zonas con asfalto como las ciudades.

Tomar agua, un refresco, un helado o una limonada pueden ser medidas preventivas apropiadas para evitar estos efectos de la insolación, aunque no son suficientes si la exposición al sol y a las altas temperaturas es muy exagerada.

Refrescarse siempre es una buena opción (¡cuidado no te multen!) y se insta a beber bastante agua y con frecuencia (al menos 2 litros diarios), aunque no se tenga sed. (Foto: Getty)
Refrescarse siempre es una buena opción (¡cuidado no te multen!) y se insta a beber bastante agua y con frecuencia (al menos 2 litros diarios), aunque no se tenga sed. (Foto: Getty)

También conviene prestar atención al tipo de comida que se consume. Se aconseja evitar los excesos o las dietas centradas en un mismo tipo de alimento, en especial aquellos ricos en vitamina K, como el brócoli o la col, porque reducen los efectos de los anticoagulantes antivitamina K. En su lugar, se recomienda optar por cereales, fruta fresca, pescado azul, espárragos, calabacín o tomate, alimentos cardiosaludables. Además, se debe reducir el consumo de grasas saturadas, bebidas alcohólicas, café, sal y eliminar totalmente el tabaco.

Es esencial reconocer rápidamente los síntomas que te hemos contado para poder actuar a tiempo. Si sufres estos síntomas o alguien de tu entorno se encuentra mal, estas son las claves que debes seguir para socorrerlo:

– Llamar a urgencias. Mientras tanto sitúala en un lugar fresco.

– Aparta a la víctima de la fuente de calor, situándolo en una habitación o lugar fresco y con poca luz.

– Aflójale las ropas.

– Aplica compresas de agua fría en la nuca, cara y pecho. Nunca sumergir a la persona en agua fría ya que el descenso brusco de la temperatura corporal puede ser perjudicial.

– Si está consciente, dale de beber líquidos frescos. Lo mejor es darle agua fresca salada (1 litro agua con una cucharadita de sal), a pequeños sorbos.

– Consulta con los servicios sanitarios si los síntomas empeoran o duran más de una hora.

Por último recordar que, en el caso del golpe de calor o insolación en niños, según el doctor Valentín Alzina, especialista del Departamento de Pediatría de la Clínica Universidad de Navarra, lo más importante es conseguir bajar la temperatura corporal a 38 grados en la primera hora.

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