Lou Ferrigno, el culturista que triunfó como Hulk hoy es ayudante de sheriff

A estas alturas de la película, que la ficción y la realidad se entrecrucen no sorprende a nadie, y menos a los ciudadanos de EEUU, acostumbrados como están a que sus presidentes y gobernadores ahora sean estrellas mediáticas. Por eso, el pasado mes de enero no nos extrañó demasiado conocer que Lou Ferrigno, el inolvidable protagonista de la popularísima serie El increíble Hulk, también recordado como “La Masa” en España, jurase como sheriff adjunto en el estado de Nuevo México –algo que, por sorprendente que parezca, no era ninguna novedad en su peculiar carrera. Y es que a sus 68 años, este curioso e influyente personaje –mezcla actor, conferenciante motivacional, entrenador y consultor de fitness y exculturista– ha tenido una vida de lo más interesante, que trasciende al icónico personaje de Marvel que en su día encarnase.

Para toda una generación, Lou Ferrigno es y siempre será el único e insuperable Hulk. (Imagen: Instagram @theofficiallouferrigno)

Nacido en 1951 en el neoyorkino distrito de Brooklyn, Ferrigno es hijo de un teniente de policía italoamericano -un hecho que definiría algunas de sus inquietudes profesionales en la vida adulta-. De niño padeció una serie de infecciones del oído que le llevaron a perder un 75-80% de la audición, y lo que es peor, a ser abusado en el colegio por llevar audífono. “Solían llamarme Louie el sordo, o el sordomudo, por mi oído y por la forma en que hablaba”, recordó el pasado mes de abril en el podcast de Dustin Plantholt “Life’s Tough – You Can Be Tougher”.

Pero Ferrigno hizo honor a su apellido y demostró tener una voluntad de hierro para superar tanto la desventaja de su oído como las burlas que esta provocaba, lanzándose al mundo del atletismo y centrándose en el levantamiento de peso y el culturismo. Haciendo gala de una determinación que él relaciona con su discapacidad, empezó a entrenar tan pronto como a los 13 años, tomando como referente a Steve Reeves, el actor que en los años 50 interpretó a Hércules en varias películas. De nuevo, un modelo que Ferrigno se tomaría muy a pecho, llegando a interpretar él mismo al semidiós griego en El desafío de Hércules (1983) y La furia del coloso (1985). Y es que los héroes y superhéroes ya formaban parte del universo aspiracional del pequeño Ferrigno, y entre sus favoritos se encontraba uno de piel verdosa y mal genio.

Tras estudiar en la Brooklyn Technical High School, Lou adquirió nociones de metalurgia e ingeniería mecánica. Gracias a esto, y debido a su falta de recursos financieros, se fabricó sus propias pesas caseras, a base de palos y cubos rellenos de cemento. Tras graduarse en secundaria allá por 1969, se convirtió en trabajador de una factoría de chapa en Brooklyn al tiempo que iniciaba su carrera competitiva en el duro mundo del culturismo profesional. No obstante, renunció a aquel peligroso empleo de 10 dólares por hora cuando un compañero de trabajo se amputó accidentalmente la mano. Y es que Lou ya era muy consciente de la importancia de mantener su cuerpo sano e íntegro si quería cumplir sus sueños profesionales.

Por aquella época, se alzó con su primer título importante, el IFBB Mr. America –al que cuatro años después seguiría el IFBB Mr. Universe, que ganó dos veces consecutivas (la primera con solo 21 años, un récord Guinness que sigue ostentando a día de hoy). Durante aquellos comienzos, el neoyorkino vivió en Columbus (Ohio) y entrenó junto a un colega cuyo nombre por entonces empezaba a sonar: Arnold Schwarzenegger. De hecho, en el ‘74 Ferrigno quedó segundo en su primera competición de Mr. Olimpia, y al año siguiente quedó tercero en su lucha por superar al imbatible Schwarzenegger -algo que recoge perfectamente el documental Pumping Iron (disponible en alquier en iTunes y Google Play)- por el cual tanto él como el austríaco se convirtieron en rostros conocidos. En 1977 también quedó cuarto en el World’s Strongest Man, pero el oro se le resistiría a partir de entonces. No obstante, por aquella época ya pesaba unos 130 kilos (aunque llegaría a superar los 140), lo que sumado a su altura de 1.93 m le convertía en una figura sencillamente imponente.

El potencial de imagen estaba ahí para quien supiera verlo…

Pero por sonados y meritorios que fuesen todos sus triunfos en el culturismo, Ferrigno no podía alimentarse de ellos. Así que optó por abandonar el circuito competitivo, y durante varios años tuvo trabajos de diversa índole, algunos tan curiosos como el de liniero defensivo de los Toronto Argonauts en la Liga Canadiense de Fútbol Americano. Por increíble que parezca, Ferrigno nunca antes había jugado al fútbol americano, y previsiblemente fue despedido tras solo dos partidos. En última instancia, y haciendo gala a su espíritu "hulkiano", decidió abandonar el fútbol canadiense después de romper las piernas de otro jugador durante una melé. Aunque quizá hubiera otra razón de peso: una puerta que se abría prometiendo un futuro de nuevas oportunidades profesionales para Ferrigno. Y es que, como decíamos, el documental Pumping Iron llamó la atención de muchos espectadores, y entre ellos estaba el prestigioso productor y guionista televisivo Kenneth Johnson.

Para hacernos una idea, Johnson venía de producir y escribir en series tan importantes como El hombre de los seis millones de dólares o La mujer biónica, y en el futuro haría lo propio con otras como V o Alien nación. Por entonces, este cineasta especializado en ciencia ficción buscaba al actor ideal para encarnar al monstruoso alter ego del Dr. David Banner (Bill Bixby), protagonista de la serie El increíble Hulk. Por cierto, aparte de quitarle la capacidad de habla a Hulk y reducir considerablemente su fuerza física, la cadena decidió cambiar el nombre original de Bruce Banner a David porque, según recordaron Stan Lee y el propio Ferrigno, consideraba que “Bruce” sonaba demasiado gay. Sin comentarios...

Stan Lee y Lou Ferrigno (Mark J. Terrill; Gtres)

Directamente inspirada en el personaje de Marvel que en 1962 crearon Lee y Jack Kirby (y en paralelo a la mucho menos exitosa adaptación de Spiderman que CBS emitió entre 1977 y 1979), esta serie se proponía contar la historia de un científico fugitivo que sufría la maldición de convertirse en un poderoso monstruo verde cada vez que era sometido a estrés emocional, y luchaba por controlar o curar su condición. Y verde no, pero “poderoso monstruo” encajaba bastante bien con el físico que por entonces presentaba Lou –más incluso que su eterno rival y competidor también por el papel de Hulk, Schwarzenegger. Ferrigno logró incluso imponerse al que llegó a ser primera opción para el personaje, Richard Kiel (el Tiburón / Mandíbula de la saga James Bond). Pues aunque los 1,96 metros de altura de Lou quedaban lejos de los insuperables 2,18 de Kiel, el físico de este no estaba en absoluto tan desarrollado como el de Ferrigno. ¡No olvidemos que por entonces era el culturista de mayor tamaño!

Como hoy es sabido, CBS emitió El increíble Hulk entre 1977 y 1982, obteniendo unos tremendos índices de audiencia, convirtiendo a aquella primera encarnación del personaje de Marvel en todo un icono de la cultura popular, y prefigurando lo que estaba por venir en cuanto a la ficción de superhéroes (y, en particular, el estallido de la era Marvel / Disney). Hoy su episodio piloto, de dos horas de duración, sigue siendo recordado como uno de los momentos más míticos de la historia de la televisión, y las tres películas para televisión que NBC produjo tras adquirir los derechos de CBS (El regreso del increíble HulkEl juicio del increíble Hulk La muerte de La Masa) son una pura delicia de culto para los fans más nostálgicos de los ochenta. Toda una generación de seriéfilos quedó marcada con la primera gran serie de imagen real de Marvel –y nadie, nadie en absoluto desde entonces ha sabido reventar las camisas con la perfección de Ferrigno.

El secreto del enorme éxito que en EEUU y en otras regiones del mundo -como en España, donde contribuyó decisivamente a popularizar a los superhéroes cuando TVE emitió parte de la serie en 1981 y completa en 1995- no solo fue que trasladase a la pequeña pantalla un personaje tan icónico y llamativo como Hulk, sino que también combinaba astutamente una historia personal llena de emoción e intriga, que apelaba a los espectadores adultos de ambos sexos (no en vano Johnson confesó que se inspiró en Los miserables de Victor Hugo y que lo que le interesaba de Hulk era el drama humano del personaje y no sus historietas), sin por ello renunciar a los golpes y mamporros que los más jóvenes ansiaban ver. 

Y aquí jugaron un papel crucial la versatilidad y el compromiso de las dos caras de la serie, Bixby y Ferrigno. Pues aunque nunca compartieron escena (salvo en un episodio, “King of the Beach”), ambos actores se hicieron buenos amigos durante las grabaciones. Tanto es así, que Lou ha llegado a describir a Bixby (fallecido en 1993) como “un mentor y una figura paternal”, recordando cómo el veterano actor le acogió y ayudó a lo largo de todo su debut frente a las cámaras -incluidos los tres mencionados telefilms que rodarían juntos años después de que la quinta y última temporada de la serie concluyera en 1982.

Por entonces Ferrigno ya iba por su segundo matrimonio, tras haberse divorciado de Susan Groff en 1978 y vuelto a casar en 1980, esta vez con la psicoterapeuta Carla Green –quien también acabaría siendo su representante, y que en 2014 estuvo entre las mujeres que acusaron a Bill Cosby de agresión sexual. Juntos tuvieron tres hijos: Shanna (1981), Louis Jr. (1984) y Brent (1990). La primera interpretó a la enfermera Janice en la telenovela estadounidense Days of Our Lives, y apareció en la serie de NBC Windfall. Por su parte, Louis, Jr. jugó como apoyador del equipo de fútbol americano Trojans de la Universidad del Sur de California, y actualmente interpreta a Rocker en la serie de CBS S.W.A.T.: Los hombres de Harrelson

Cuando El increíble Hulk llegó a su fin, Ferrigno se vio en la encrucijada de continuar una carrera cinematográfica después de haber encarnado al personaje por el que sería recordado el resto de su vida. Y de nuevo lo hizo guiado por el referente de Steve Reeves y encarnando a Hércules en cintas como El desafío de Hércules (1983) y La furia del coloso (1985). También en la categoría de fantasía épica e histórica interpretó al musculoso Han en la italiana Los siete gladiadores (1983) y al mítico Simbad en Simbad, el rey de los mares (1989). Llegó incluso a protagonizar una copia descarada de Mad Max, Guerrero del desierto (1988), así como a probar suerte con el subgénero bélico de Vietnam en Cage: Jaula (1989). Pero al mismo tiempo, por aquella época procuraba mantener un pie en la televisión sin encasillarse en la categoría de “mole humana” –por ejemplo, interpretando a John Six en la corta serie Trauma Center.

Pero los fans de Ferrigno querían músculos, no matices interpretativos. Así que a comienzos de los 90, Lou intentó regresar a la competición en la que antaño fuese rey –con resultados algo decepcionantes. Y es que terminó 12º y 10º en las ediciones 1992 y 1993 de Mr. Olympia. Sin venirse abajo, Ferrigno participó en el Masters Olympia de 1994, donde su lucha desesperada por igualar a Robbie Robinson y Boyer Coe fue recogida por el documental Stand Tall. Por aquella época también captó la atención de Michael Jackson, quien le fichó como entrenador personal a raíz de su aparición el el videoclip “multi-celebrity” del tema “Liberian Girl” (llegando a poner en forma al cantante para la serie de conciertos en Londres que tenía previsto llevar a cabo en 2009, antes de su muerte). Quizá todo este interés por Ferrigno como personaje antes que como contendiente serio en el mundo del culturismo fue lo que le dio la idea de abandonar la competición deportiva definitivamente y centrarse en el mundo del espectáculo…

Y así intentó hacerlo en la década de los 90. Sin embargo, su relativa torpeza a la hora de hacer la necesaria transición entre el ámbito deportivo y las cámaras de cine y televisión (comparado, por ejemplo, con el siempre decidido y acertado Schwarzenegger) pasaron factura a Ferrigno, y en los años siguientes apenas se le vio en un puñado de cintas de serie B y tv-movies, o prestando su voz al mítico Hulk en la serie de animación que arrancó en 1996. Tendríamos que llegar al final de la década para encontrar una aparición mediática digna de mención, concretamente en El rey de Queens, la sitcom emitida por CBS entre 1998 y 2007, en la que él y su esposa Carla interpretaban a los vecinos los protagonistas (inolvidables las bromas a propósito de Hulk que le gastaban Doug y sus amigos).

Y es que la “maldición” de Hulk ya nunca le abandonaría… por fortuna para él. Gracias a ella logró un cameo en el Hulk de Ang Lee (2003), interpretando a un guardia de seguridad. Y en El increíble Hulk no solo repetiría en el papel (con Edward Norton sobornándole con una pizza), sino que también puso voz a la Masa. Esto último también lo haría en Los Vengadores (2012) y Vengadores: La era de Ultrón (hasta ser reemplazado por Mark Ruffalo desde Thor: Ragnarok), aunque solo en la comedia Desmadres de madres (2014) volvería a encarnar físicamente al personaje de Marvel. Eso sí, en las dos últimas décadas le hemos podido ver como sí mismo en multitud de programas de entretenimiento como la quinta temporada de Celebrity Apprentice (donde en 2012 trató de recaudar fondos para su asociación contra la distrofia muscular, pero fue finalmente despedido por Donald Trump), en vídeos míticos como el "I love Lou Ferrigno" de Smosh, en sitcoms como Sunny entre estrellas (2009-2011), series como Star Trek continúa (donde en 2014 encarnó al traficante de esclavos Zaminhon) y películas como Te quiero, tío (2009) o Sharknado 3 (2015).

Dicho todo esto, no ha sido la ficción y ni siquiera el mundo del espectáculo en general lo que ha dado notoriedad mediática a Ferrigno. Y es que en 2006 empezó a seguir los pasos de su padre para convertirse en un defensor de la ley, siendo nombrado ayudante del sheriff de nivel dos (reserva) en el condado de Los Ángeles. Aquel sorprendente giro en su carrera no se quedaría ahí, pues  en 2010 fue incluido en la patrulla de reserva del sheriff del condado de Maricopa (Arizona), un grupo dedicado a contribuir al control de la inmigración ilegal en la zona del valle de Phoenix (en el que también se encuentran actores como Steven Seagal o Peter Lupus). Y en 2012 también fue nombrado ayudante del sheriff del condado de San Luis Obispo (California), completando su entrenamiento en la academia de fuerzas de seguridad hasta alcanzar el nivel I y obtener el estatus de oficial de paz. Pero considerando que su “contribución” a la comunidad no era suficiente con todo eso, Ferrigno siguió ampliando su compromiso activo con el orden público y en 2013 se convirtió en ayudante especial de shérif del condado de Delaware (Ohio).

Y tras convertirse en un agente de la ley, de alguna manera Ferrigno consideró que el siguiente paso a dar era meterse en política. ¿Y quién mejor para introducir a una estrella del espectáculo en este exclusivo e inaccesible mundo que otra estrella del espectáculo? En efecto: Donald Trump, quien apenas seis años atrás despidiera fulminantemente a Ferrigno de Celebrity Apprenticeen 2018 le hizo miembro de su Consejo de Deportes, Fitness y Nutrición –un órgano creado por Dwight Eisenhower en 1956 con el propósito de ayudar a que los estadounidenses llevasen vidas más sanas, por el que también han pasado celebridades como Dr. Oz o el entrenador de la Super Bowl Bill Belichick. También la vieja némesis de Ferrigno y rival mediático de Trump, Schwarzenegger, fue nombrado presidente del consejo por George Bush en 1990. Para quienes estén preocupados por los antecedentes pseudocientíficos de algunas de estas estrellas: la realidad es que el consejo pertenece al Departamento de Salud y Servicios Humanos y sus actividades se limitan a concienciación pública y campañas educativas. Es decir, que en principio no tienen capacidad legislativa...

En cualquier caso, Ferrigno nunca ha ocultado su apoyo total y expreso a Trump. “Es un gran presidente. América le votó y yo soy el mejor candidato para él. Con él me siento tranquilo en lo que respecta a la seguridad del país y su gente. No me importa lo que diga la gente. Creo que es una persona de buen corazón y me siento seguro con él”. En cuanto a la actividad concreta que viene desempeñando en el consejo, de momento Ferrigno no parece salirse de sus competencias: “Me centro en explicarle a todo el mundo que hay muchas máquinas diferentes y mejores maneras de alimentarse, que se trata de combinar cuerpo y mente. Si lo hace, cualquiera puede ponerse en forma”. Y recientemente dio una muestra de su labor a través de un vídeo en Instagram con consejos saludables para el público. Aunque en vista de su ambiciosa trayectoria, ¿podría ser su próxima parada la mismísima Casa Blanca?

Pero la supuesta labor “filantrópica” de Ferrigno tiene cierto truco: desde hace casi cuarenta años, tanto él como su esposa (y ahora también sus tres hijos) tienen importantes intereses económicos en promocionar diversas empresas y asociaciones relacionadas con el culturismo, el fitness y la nutrición (como la familiar Ferrigno Fit), para lo cual tener un pie o dos puestos en el ámbito institucional puede ser de gran ayuda. Y es que estamos ante un clan de armas tomar, que no se anda con chiquitas a la hora de luchar por lo suyo –especialmente en términos financieros. Para muestra, un botón: Lou ha denunciado en dos ocasiones a su hermano Andrew por utilizar su nombre para promocionar y vender sus máquinas de ejercicio físico (negocio al que Lou también se dedica, con su propia línea de equipos). Un ataque legal que Andy ha calificado de “bullying y que no llega a explicarse en vista de la gran fortuna que amasa su hermano.

Aunque, al fin y al cabo, quizá traiga a cuenta recibir una demanda en vez de un mamporro del mismísimo Hulk…

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Otras fuentes: CBR; Arnoldbodybuilding; Llouferrigno.com; Find Articles