¿Qué fue de Emilio Aragón, el rey Midas de la televisión de los 90?

Hablar de Emilio Aragón es echar mano de cualidades como compromiso, creatividad, entusiasmo y autenticidad porque todo lo que ha hecho este empresario audiovisual, especialmente durante los noventa, ha sido oro puro. En apenas una década se puso al frente de los programas VIP (Noche, Guay) de Telecinco descubriéndonos a Belén Rueda y Mar Flores, sacó discos con los que arrasó (entre ellos Te huelen los pies), protagonizó una de las series más icónicas de la cadena de Fuencarral (Médico de familia), se hizo dueño y señor de Globomedia y, en definitiva, a partir de entonces lo ha petado con sus contenidos originales.

Sin embargo, en la actualidad, Milikito permanece en la sombra con un elegido anonimato y centrado en su auténtica vocación: la música. ¿Qué fue de él en los últimos años?

(©Atresmedia)

El éxito profesional de Emilio Aragón se puede resumir en un constante ejercicio de adaptación desde que era pequeño, forjando su propia identidad en el seno de una familia de artistas circenses de gran tradición cuyas canciones todavía resuenan en los corazones de los que un día fuimos niños y crecimos al ritmo del ¿Cómo están ustedes? de Gaby, Fofó y su padre, el inolvidable Miliki. Precisamente este último, fallecido en 2012 a los 83 años debido a una neumonía, fue un referente para el protagonista de esta historia tras mantener una estrecha relación también a nivel profesional: la última película de Emilio Aragón padre fue Pájaros de papel, la ópera prima de su hijo estrenada en 2010.

Nacido el 16 de abril de 1959 en La Habana (aunque partió de Cuba cuando apenas tenía un año de vida) Emilio Aragón acabó triunfando como cómico, presentador, actor, productor, guionista, empresario y músico. Si bien se estrenó ante las cámaras con apenas 14 añitos en el programa Las aventuras de Gaby, Fofó y Miliki y adquirió gran popularidad con El gran circo de TVE (bautizado coloquialmente como Los Payasos de la Tele), en pleno éxito como Milikito decidió buscar su camino en solitario. Y, desde entonces, no le ha ido nada mal. Para que te hagas una idea de su carácter inquieto: a los 24 años dirigía y escribía su propio programa titulado Ni en vivo ni en directo.

Emilio Aragón vivió una carrera ascendente a mediados de la década de los ochenta y principios de los noventa gracias a su trabajo de presentador, primero con el concurso de chistes Saque bola en la televisión andaluza (Canal Sur) y seguidamente en programas como VIP Noche en Telecinco- por el que recibió una Antena de Oro en 1991- y por supuesto, el popular concurso El gran juego de la oca en Antena 3 (¡cómo olvidarle con su smoking negro con pajarita del mismo color y camisa blanca!). Desde luego, no había formato que se le resistiera ya que rompió los cánones de esta figura tan clásica y encorsetada para hablar incluso con el realizador.

Antes de alcanzar el cenit de su carrera en 1993 funda una de las productoras españolas de entretenimiento más destacadas, Globomedia, que está detrás de programas muy populares como Caiga quien caiga o El informal y ficciones como 7 vidas, Aída o Los hombres de Paco que, por cierto, está de vuelta con el regreso triunfal de Hugo Silva y Michelle Jenner.

Ahora que la fama de Emilio Aragón resultó abrumadora con Médico de familia, emitida entre 1995 y 1999, hasta el punto de que provocó su retiro mediático y su marcha a Boston (Estados Unidos) para preservar su intimidad y, sobre todo, la de sus seres queridos. Y es que recordemos que entonces no existía Netflix, HBO ni ninguna otra plataforma de streaming por lo que todas las familias nos reuníamos frente al televisor y se cuenta por millones los que nos enganchamos a la historia de un doctor viudo y padre de tres hijos que terminaba contrayendo segundas nupcias con su cuñada. Una serie que batió récords de audiencia durante nueve temporadas.

Después de su interpretación como Nacho Martín nunca más consiguió revalidar el éxito de aquella comedia dramática, aunque se metió en la piel de otros personajes como el protagonista de Javier ya no vive solo de Telecinco o de Andrés en Casi perfectos de Antena 3. Sin embargo, en el último caso, los malos resultados de audiencia llevaron a la cadena a cancelar su emisión tras la segunda temporada.

De un tiempo a esta parte el rey del entretenimiento de la televisión ha procurado mantenerse alejado del foco mediático. La prueba de ello es que hace un par de años Bertín Osborne consiguió reunir a los actores y actrices de la mítica Médico de familia en el programa Mi casa es la tuya, con motivo de una entrevista a Lydia Bosch, y se echó en falta la presencia del doctor protagonista.

Aunque apenas le hayamos visto físicamente su trabajo está muy presente desde que en 2015 vendiera sus participaciones de Globomedia y siguiera su trayectoria profesional desde la productora Caribe Grupo. El tío de Manuel Feijóo no ha dejado de reinventarse, es el guionista y director de la serie Pulsaciones, estrenada en 2017 en Antena 3, cadena en la que por cierto también extendió su influencia como colaborador de El Hormiguero entre 2016 y 2017.

Asimismo, dando muestra de que nada se le resiste, debutó como escritor ese mismo año con el libro de relatos El indiferente azul del cielo y en 2019 volvió al circo con Circlassica que es un homenaje a sus pioneros. Del mismo modo, es vicepresidente del patronato de la ONG Acción Contra El Hambre demostrando su compromiso social.

Sin embargo, su mejor proyecto ha sido sin duda aumentar la estirpe Aragón con tres hijos, fruto de su relación con Aruca Fernández-Vega (perteneciente a una saga de prestigiosos oftalmólogos) con quien se casó en 1983. Icíar, Macarena y Nacho -este último se llama igual que su personaje de Médico de familia- se han abierto su propio camino lejos de la industria del espectáculo y la primera además ya le ha convertido en abuelo de tres peques llamados Martín, Arauca y Teo. Los pequeños son la debilidad del también presidente honorífico de laSexta al igual que su madre Rita Álvarez.

En la actualidad, el hermano de Rita Irasema ocupa su tiempo haciendo las veces de músico, la profesión que más le llena y para la que estudió composición y dirección de orquesta en el New England Conservatory de Boston.

Es más, el protagonista de esta historia se ha adentrado en los clásicos a la par que ha regresado a sus raíces cubanas reinventándose como Bebo San Juan (Bebo porque así le llaman su nietos y San Juan por la ciudad más grande de Puerto Rico donde tantos años pasó). Un alter ego con el que despliega esa pasión musical que le llevó a componer las bandas sonoras de Una noche en el viejo México (2013) y Pájaros de papel (2010), aunque también ha editado varios trabajos discográficos como El Soldadito de Plomo (2004), Back To Cuba (2006) y Longum Vitae Suspirium (2011).

En 2019 lanzó La vuelta al mundo, un álbum con el que explora sus raíces como emigrante en Latinoamérica. “Una carta de amor a mis raíces mestizas y, sobre todo, a mi madre”, como dijo a la Cadena Ser, con una música pegadiza, de letras optimistas y de un ritmo alegre que contagia. Una reinvención que merece la pena escuchar y disfrutar:

En definitiva, Emilio Aragón ha superado la barrera de los sesenta en su plenitud. Sigue siendo aquel tipo emprendedor que pasa sus días sin parar de crear pero, eso sí, manteniendo una vida totalmente alejada de los focos. Y bien merecido que lo tiene porque es un artista admirable que ha amasado una gran fortuna gracias su talento y olfato empresarial. Desde luego, un ejemplo de que el éxito reside en disfrutar del trabajo y levantarse cada amanecer con la ilusión de poder aportar algo nuevo a este mundo de locos.

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